Las pérdidas en Strategy Bitcoin se disparan a los 8.220 millones de dólares en Q2 por el desplome

La empresa que preside Michael Saylor pasa de un beneficio de 10.000 millones en 2025 a números rojos por la depreciación de sus 843.775 bitcoins. Aunque reduce deuda convertible, el coste creciente de sus acciones preferentes pone a prueba el modelo.

Strategy, la empresa antes conocida como MicroStrategy, acaba de presentar unas cuentas del segundo trimestre que reflejan un giro radical: de ganar más de 10.000 millones de dólares en el mismo periodo del año pasado a perder 8.220 millones ahora. La causa es sencilla: la caída del precio de Bitcoin, que ha obligado a contabilizar un deterioro de 8.320 millones de dólares en su enorme tesorería de 843.775 BTC.

El contraste es llamativo. En 2025, Strategy cosechó beneficios récord gracias a la remontada del criptoactivo. Hoy, con el Bitcoin rondando los 64.713 dólares, la compañía tiene su posición valorada unos 8.900 millones por debajo del coste medio de adquisición, que ronda los 75.500 dólares por moneda (tras invertir 63.690 millones en total).

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Las cifras del batacazo: ¿cuánto ha perdido Strategy y por qué?

La pérdida neta de 8.220 millones de dólares equivale a unos 24,45 dólares por acción diluida, un golpe seco para los accionistas que venían de un 2025 dorado. En términos contables, el principal responsable es la depreciación del Bitcoin: Strategy aplica las normas de deterioro de activos intangibles, lo que le obliga a ajustar el valor de sus criptomonedas cuando el precio de mercado cae por debajo del coste.

Para cubrir parte de sus obligaciones, la empresa vendió aproximadamente 218,4 millones de dólares en Bitcoin durante el trimestre, una cifra que contrasta con los apenas 49,1 millones que destinó a dividendos preferentes un año atrás. Los pagos por dividendos preferentes se han disparado hasta los 400,7 millones de dólares, frente a los 49,1 millones del mismo trimestre de 2025. La razón es el fuerte crecimiento de las acciones preferentes de la serie STRC.

No todo son sombras: Strategy logró recomprar notas convertibles por valor de 8.210 millones a 6.710 millones en mayo, con un descuento del 8% sobre el nominal, y los ingresos por su negocio de software crecieron un 6,9% hasta los 122,4 millones de dólares. Además, dispone de una reserva de efectivo de 3.750 millones de dólares, suficiente para cubrir dividendos e intereses durante algo más de dos años.

El coste del crédito se come la rentabilidad de Bitcoin

La novedad más técnica de estos resultados es la llamada BTC Hurdle ARR, una métrica que mide el coste efectivo del crédito. La empresa la ha fijado en un 10,8%, mientras que el rendimiento de Bitcoin que ha obtenido desde enero de 2026 se sitúa en un 4,5% (equivalente a cerca de un 8% anualizado). La diferencia, de casi tres puntos porcentuales, significa que el dinero que paga a los acreedores y accionistas preferentes supera lo que genera realmente su inversión en Bitcoin. En palabras del director financiero, Andrew Kang: «Nuestro BTC Hurdle ARR representa nuestro coste efectivo actual del crédito. Si el rendimiento de Bitcoin queda por debajo, la métrica de Bitcoin neto por acción no mejora».

Es una especie de prueba del algodón para el modelo de Strategy: la empresa se financia con deuda convertible y acciones preferentes que pagan altos cupones, y necesita que el Bitcoin se revalorice a un ritmo superior a ese coste. Durante los años alcistas, la estrategia funciona como un cohete; cuando el mercado se gira, el apalancamiento se convierte en un lastre. La emisión de STRC en 2026 captó 7.530 millones de dólares, un crecimiento del 254%, pero a cambio esos títulos exigen un pago del 12%. El trimestre se saldó con una factura de 400,7 millones solo en dividendos preferentes.

¿Crisis o transición? El dilema de la estrategia de Saylor

El presidente ejecutivo y fundador, Michael Saylor, evita el dramatismo. «En medio de esta fase de bajo sentimiento sobre Bitcoin y escepticismo del mercado, seguimos evolucionando nuestro modelo de negocio y estableciendo el Crédito Digital como una nueva clase de activo», declaró en el comunicado de resultados. Su discurso apuesta por el largo plazo: si el Bitcoin recupera la senda alcista, la diferencia entre rendimiento y coste se volverá positiva y las cuentas volverán a cuadrar.

Pero el mercado no está comprando ese optimismo sin reservas. La prima histórica que cotizaba la acción de Strategy sobre el valor de sus bitcoins se ha desplomado en 2026, reflejando la desconfianza en la sostenibilidad financiera del modelo. Aunque la caja de 3.750 millones da un colchón de 2,1 años, la cuestión de fondo es cuánto tiempo puede mantenerse esta estructura antes de que el coste del crédito erosione aún más la posición neta.

La apuesta de Strategy sigue siendo una jugada a largo plazo, pero el reloj del coste del crédito no se detiene.

Desde una perspectiva más amplia, la situación recuerda a otros momentos de tensión en tesorerías corporativas en cripto, como cuando Tesla ajustó el valor de sus bitcoins en 2022. Sin embargo, la magnitud actual es mayor y el endeudamiento más complejo. La clave estará en si el Bitcoin consigue remontar antes de que el colchón de liquidez se agote o si, por el contrario, la empresa se ve obligada a vender más monedas para pagar a sus acreedores, justo lo que no quiere hacer.

Aunque todavía no hay riesgo inmediato, la rueda del crédito digital gira ya en sentido contrario. Para que Strategy vuelva a la zona de confort, necesitará que el Bitcoin suba alrededor de un 20% desde los niveles actuales y que el mercado vuelva a valorar con prima su acción. Por ahora, la diferencia negativa entre el 8% de rendimiento y el 10,8% de coste es un recordatorio de que incluso las apuestas más audaces pueden torcerse.


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