EPA del segundo trimestre de 2026: El paro baja 213.300 y la ocupación alcanza el récord de 22,77 millones

La tasa de desempleo se sitúa en el 9,87%, la más baja desde 2008, y la creación de empleo se acelera hasta 486.000 ocupados más en el trimestre. El sector privado lidera el impulso con contratos indefinidos.

El mercado laboral español ha vuelto a firmar un trimestre de vértigo. El paro cayó en 213.300 personas entre abril y junio, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el INE, y la ocupación se disparó hasta los 22,77 millones de trabajadores, un nuevo máximo histórico. La tasa de desempleo se situó en el 9,87%, la más baja desde 2008.

Un desplome trimestral del paro y un récord de 22,77 millones de ocupados

El descenso del desempleo en el segundo trimestre es el más acusado para este periodo desde 2021. En concreto, el número total de parados bajó un 7,87% respecto al trimestre anterior, hasta situarse en 2.495.300 personas. Son 213.300 desempleados menos que entre enero y marzo, una cifra que duplica la caída registrada en el mismo trimestre de hace un año.

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La ocupación, por su parte, sumó 486.000 personas en apenas tres meses y alcanzó los 22.779.000 ocupados. El dato pulveriza el récord anterior, de 22,46 millones, que se había anotado al cierre del año pasado. El ritmo de creación de empleo se acelera frente al primer trimestre, algo que en los análisis del Ministerio de Economía se traduce en un avance anual que supera el medio millón de nuevos puestos de trabajo.

En términos desestacionalizados —el cálculo que mejor refleja la tendencia de fondo—, la ocupación creció un 0,54% entre abril y junio, lo que equivale a 122.000 empleos más. El Ministerio subraya que es el sexto trimestre consecutivo con un ritmo interanual por encima de 500.000 empleos. La economía española sigue generando empleo neto a un ritmo que no se veía desde los años previos a la crisis financiera.

La calidad del empleo: el contrato indefinido lidera y la temporalidad cae al 15%

El incremento del número de asalariados se concentró en en el sector servicios, que aportó más de la mitad de los nuevos empleos. Del total de 529.200 asalariados más en el trimestre, 386.900 correspondieron a contratos indefinidos y 142.300 a temporales. Aunque el empleo temporal repuntó un 5,06%, la tasa de temporalidad bajó hasta el 15% (12,3% en el sector privado), un nivel que el Gobierno destaca como una mejora estructural tras la reforma laboral de 2022.

En el último año, el número de asalariados con contrato indefinido ha crecido en 571.900 personas. El sector privado concentra la práctica totalidad de estos avances. El empleo público apenas varía su peso relativo, lo que refuerza la lectura de que el dinamismo del mercado laboral es genuinamente privado. La tasa de actividad también ganó 0,4 puntos, hasta el 59,29%, con un máximo de 25,27 millones de activos, lo que indica que más ciudadanos se incorporan a la búsqueda de trabajo al percibir oportunidades reales.

paro baja 213.000

Una lectura de empleo que presiona al BCE y fortalece la posición española frente a la eurozona

El dato de la EPA coloca a España en una posición incómodamente brillante dentro de la eurozona. Mientras las grandes economías del bloque —Alemania y Francia— lidian con estancamientos o ajustes manufactureros, el mercado laboral español sigue generando empleo con una intensidad que algunos analistas ya califican de excepcional. A mi juicio, la fortaleza del empleo es, hoy por hoy, el principal argumento para sostener el diferencial de crecimiento del PIB español frente al promedio europeo.

Sin embargo, el espejismo tiene aristas. Una tasa de paro del 9,87% sigue siendo la más alta de la Unión Europea, duplicando la media del euro. Y aunque la caída es contundente, el stock de paro estructural —casi 2,5 millones— apenas cede en términos interanuales: hace un año, la cifra de desempleados rondaba los 2,8 millones. El mercado laboral español crea empleo a gran velocidad pero aún no consigue absorber de forma decisiva a los parados de larga duración ni a los jóvenes con baja cualificación.

El efecto más inmediato de este dato se verá en Fráncfort. La solidez del empleo en España añade presión al BCE para mantener los tipos en la zona de restricción durante más tiempo, o al menos para modular el ritmo de las bajadas. Con la reunión de julio a la vuelta de la esquina, un mercado laboral que sigue tirando con fuerza puede ser el argumento que esgriman los halcones para justificar una pausa en los recortes. La lectura de los salarios, que no recoge esta EPA, será la pieza que complete el puzle.

El Gobierno, mientras tanto, explota políticamente los números. La vicepresidenta económica, en una valoración difundida a los medios, vinculó los resultados a la reforma laboral y a la estabilidad regulatoria. Para los inversores, la clave no es tanto la cifra de ocupados como la recaudación fiscal que esta genera. Un IRPF y unas cotizaciones al alza son la gasolina que está permitiendo al Tesoro colocar deuda con primas de riesgo bajas, a pesar de que el déficit sigue lejos de los objetivos de Bruselas.

¿Hasta cuándo puede sostenerse esta velocidad de creación de empleo? La respuesta, probablemente, la dará la inflación. Si el consumo resiste, la ocupación seguirá subiendo. Pero un repunte de precios en servicios o una desaceleración de la demanda externa podrían frenar en seco la racha. Por ahora, las encuestas PMI de julio apuntan a una expansión sólida, y el dato de afiliación de la Seguridad Social de agosto —que se conocerá en septiembre— será la primera prueba de fuego tras el verano.

Veredicto Merca2

Lectura de empleo: La creación de 486.000 puestos de trabajo en un trimestre confirma que el mercado laboral español está en un momento dulce. La tasa de paro del 9,87% es la más baja desde 2008, pero el paro estructural sigue siendo elevado. El ritmo de mejora dependerá de que la economía mantenga un crecimiento del PIB por encima del 2%.

Clave técnica de la prima de riesgo: La prima de riesgo española cotiza en el entorno de los 75 puntos básicos, un nivel que no está descontando plenamente la fortaleza del empleo. Datos de esta magnitud suelen empujar la compra de deuda periférica, por lo que no sería extraño ver un estrechamiento adicional de 5-7 puntos básicos en las próximas sesiones.

Apunte macro: La inflación subyacente será la próxima variable crítica. Si el IPC de julio —que se publica el 14 de agosto— confirma que los precios de los servicios se moderan, el BCE podría tener vía libre para un recorte en septiembre. En caso contrario, la fortaleza del empleo se convertirá en un arma de doble filo para los mercados de renta fija.


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