El Congreso de Estados Unidos se prepara para votar la próxima semana uno de los proyectos de ley más esperados por el sector cripto. La Clarity Act, que definirá el marco regulatorio para las criptodivisas en el país, será sometida a votación el lunes 3 de agosto con un respaldo que califican de ‘extraordinariamente bipartidista’.
Así lo ha asegurado Faryar Shirzad, jefe de Política de Coinbase, en declaraciones a Fox Business recogidas por Bitcoin Magazine. Según Shirzad, republicanos y demócratas han logrado un entendimiento que hace viable la aprobación de la norma, después de meses de bloqueo.
¿Qué es la Clarity Act y por qué es importante?
La Clarity Act es el intento legislativo más ambicioso hasta la fecha para dotar de seguridad jurídica al ecosistema cripto estadounidense. Su borrador actual incluye una prohibición expresa para que funcionarios públicos y sus familiares directos puedan emitir, promocionar o comercializar criptoactivos, una medida que desbloquea las reticencias que había entre los legisladores demócratas.
Ese es un punto clave. Durante meses, el desacuerdo sobre los posibles conflictos de interés mantuvo la ley en un callejón sin salida. La nueva redacción, que circuló la semana pasada, introduce líneas rojas claras y ha allanado el terreno para un consenso que parecía imposible hace solo unos meses.
Apoyo bipartidista y la postura de Coinbase
“Este proyecto de ley es, una pieza extraordinariamente bipartidista”, afirmó Shirzad durante la entrevista. “Está listo para la acción final. Estamos muy ilusionados con que salga adelante”. La participación de Coinbase no es casual: la plataforma ha sido uno de los actores que más ha presionado en Washington para que la regulación no asfixie la innovación.
El respaldo de los dos grandes partidos resulta llamativo en un clima político polarizado. Aun así, algunas voces demócratas siguen sin estar satisfechas. Un grupo de legisladores emitió la semana pasada un comunicado en el que consideraban que el texto actual se queda corto. Pero la corriente mayoritaria parece dispuesta a dar el sí.
El Congreso estadounidense tiene una oportunidad histórica de dar claridad al cripto, y lo está haciendo con un acuerdo entre partidos que parecía imposible.
Qué implica para el inversor español y el ecosistema cripto global
Que la primera potencia económica del mundo apruebe una ley de esta naturaleza tiene implicaciones que van mucho más allá de sus fronteras. La claridad regulatoria en EE.UU. suele marcar el camino para otros países, incluida la Unión Europea, que ya cuenta con su propio marco (MiCA) pero que observa con atención cómo se mueve Washington.
Un marco federal estable reduce la incertidumbre que ha frenado a fondos institucionales y a inversores minoristas. Además, la prohibición de que altos cargos promocionen criptoactivos puede restar episodios de hype político como los que vimos en el pasado con ciertos tokens presidenciales. La medida es una señal de madurez para un sector que lleva años reclamando reglas de juego predecibles.
Otro frente relevante es el de los bancos. Las entidades financieras han presionado con fuerza porque temen que los exchanges ofrezcan rentabilidades atractivas sobre stablecoins, lo que podría erosionar su base de depósitos. Shirzad restó importancia a esa queja: “La ironía es que todos los grandes bancos están adoptando la tecnología cripto en sus propios sistemas”, dijo. JP Morgan y Bank of America ya han mostrado interés o lanzado productos relacionados con stablecoins.
Para el inversor medio en España, la votación del lunes 3 de agosto es un termómetro. Si la Clarity Act sale adelante con ese apoyo bipartidista, es probable que los mercados lo celebren. Pero conviene no olvidar que, incluso con ley, el recorrido regulatorio seguirá siendo complejo. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y otros organismos aún tendrán que desarrollar los detalles. Aun así, se trata del paso más firme que ha dado el Congreso estadounidense hacia unas reglas claras para las criptodivisas.





