Fidelity Digital Assets ha puesto el foco en una métrica que pocos miran en pleno mercado bajista: el suministro de bitcoins que llevan al menos 155 días sin moverse acaba de marcar un máximo histórico, cerca de 15 millones de monedas. Los inversores a largo plazo no están soltando, y eso dice mucho de su convicción en un momento en que el precio de Bitcoin ronda un 50% por debajo de su techo de octubre de 2025, cuando tocó más de 126.000 dólares (unos 115.000 euros al cambio actual).
El dato, fechado el 5 de julio de 2026, muestra que casi 15 millones de BTC —el equivalente a más de 750.000 millones de euros— han permanecido quietos durante al menos 155 días, el umbral que la industria usa para separar a los holders a largo plazo del resto. Esa cifra supera todos los registros anteriores y rompe la tendencia de ventas que se esperaría tras una caída tan pronunciada.
¿Por qué 15 millones de bitcoins inmóviles importan ahora?
El comportamiento de los holders a largo plazo es una de las señales más claras que siguen los analistas on-chain. Históricamente, este colectivo acumula durante los mercados bajistas y reduce posiciones cuando el mercado se vuelve eufórico. Por eso, un nuevo máximo en plena corrección sugiere que los inversores con más experiencia ven el precio actual como una oportunidad, o al menos no como una emergencia para vender.
Fidelity además señala que cerca del 40% de esos holders está con pérdidas no realizadas. Aun así, mantienen sus monedas. En palabras de Zack Wainwright, analista de investigación de Fidelity Digital Assets: «una variedad de métricas on-chain están alcanzando niveles que históricamente se han asociado con los mínimos de ciclo del mercado de bitcoin. Todavía está por verse si estas señales marcarán finalmente un punto de inflexión, pero los datos de los holders a largo plazo parecen coincidir también con ese sentimiento».
En paralelo, el analista Benjamin Cowen, del panel de expertos de BeInCrypto, sitúa un posible suelo en el cuarto trimestre de 2026, con una estimación cercana a los 44.000 dólares por bitcoin. Su modelo estacional apunta a que agosto podría ser un mes complicado antes de que el mercado busque estabilizarse.
Que 15 millones de bitcoins sigan sin moverse cuando el precio ha caído a la mitad es un voto de confianza difícil de pasar por alto.
Menos caída, más madurez: la lectura de Fidelity
A diferencia de otros mercados bajistas, en los que el desplome rondó el 70%, 80% e incluso el 90% desde máximos, esta corrección se mantiene en torno al 50%. Para Wainwright, esa diferencia es relevante: «una variedad de métricas on-chain se están acercando a niveles mínimos de ciclos anteriores», lo que él lee como una señal de madurez. Los inversores institucionales —con Fidelity y BlackRock a la cabeza— han dado profundidad al mercado y reducido la volatilidad extrema que antes espantaba a los minoristas.
Los datos on-chain disponibles apuntan a una madurez relativa, y junto a la entrada de instituciones como BlackRock o Fidelity, se dibuja un ecosistema menos propenso a pánicos descontrolados. Sin embargo, el propio Wainwright se muestra cauteloso: «todavía está por verse si estas señales marcarán finalmente un punto de inflexión», subraya, sin declarar terminado el mercado bajista.

Análisis: ¿Está el mercado cerca del suelo?
La historia ofrece pistas, pero no garantías. En los ciclos de 2018 y 2022, los mínimos llegaron después de varios meses de lateralización y noticias negativas. La diferencia ahora es que la presencia de ETFs al contado desde 2024 ha cambiado la dinámica de oferta y demanda: los flujos institucionales actúan como amortiguador y, a la vez, como acelerador cuando el sentimiento gira.
Conviene no perder de vista que agosto ha sido históricamente un mes negativo para bitcoin en los tres años de elecciones de medio término en Estados Unidos, con caídas de entre el 15% y el 18%. Si ese patrón se repite, el posible suelo que pronostica Cowen tendría que esperar hasta el cuarto trimestre. Si no se repite, la narrativa de un mercado que está absorbiendo la corrección con una calma inédita ganaría enteros.
Por ahora, los números dicen que quienes llevan más de cinco meses con sus bitcoins parados prefieren aguantar. Y eso, en un mercado donde el miedo manda, es un dato que pesa.





