Una misión arqueológica hispano-egipcia ha hallado en Saqqara una tumba de 4.400 años con sus colores originales prácticamente intactos.
Una doble tumba para un alto funcionario de la dinastía V
El hallazgo se produjo durante la campaña estival coordinada por la Universidad Autónoma de Barcelona y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. Al frente del equipo está el egiptólogo español Josep Cervelló. Excavan en la necrópolis de Mariette, al norte de Saqqara, una de las zonas menos documentadas de esta gran necrópolis del Reino Antiguo.
La estructura es una mastaba de finales de la dinastía V (2494-2345 a.C.), erigida durante el reinado de Djedkare Isesi. La encargó un alto funcionario llamado Yunmen, que quiso enterrar allí también a su padre, Iti, un oficial de rango algo menor. El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto confirmó que el monumento conserva dos capillas funerarias correspondientes a ambos personajes.
Lo que ha sorprendido al equipo es el estado de la decoración. Los relieves muestran escenas de actividades agrícolas y procesiones de ofrendas, junto a asnos y otros animales. Muchas de esas imágenes han conservado sus colores originales, algo poco frecuente tras más de cuatro milenios de arena, calor y reutilización de la necrópolis.
La tumba incluye además un arquitrabe de alta calidad y textos funerarios adaptados a la figura y a los cargos del difunto. Según las autoridades egipcias, el conjunto ofrece datos nuevos y valiosos sobre la arquitectura, el arte y la vida administrativa del Egipto de finales de la dinastía V. No es únicamente un hallazgo estético: es un archivo de cómo funcionaba la burocracia del Reino Antiguo.
Los arqueólogos leen en la doble tumba una posible historia de ascenso social. Yunmen era hijo de un funcionario provincial y llegó a un puesto relevante en la administración central; quiso compartir con su padre su destino funerario. La mastaba doble traduce en piedra ese salto de estatus.
Cuarenta y cuatro siglos después de sellada, la tumba todavía conserva la paleta con la que sus artesanos quisieron narrar la vida que aspiraban a perpetuar.
Un color que no debía llegar hasta nosotros

La policromía egipcia sobrevive cuando los pigmentos minerales quedan protegidos del agua y de la luz directa. Si la cámara queda sellada en condiciones estables, las mezclas de color pueden aguantar milenios sin apenas alterarse. Aquí, la posición de la tumba y el tipo de relleno permitieron mantener una atmósfera relativamente cerrada. Aun así, documentar colores todavía legibles exige una excavación lenta, casi milimétrica.
Para dimensionar la antigüedad, la sepultura es casi un milenio más antigua que la tumba de Tutankamón. Cuando se pintó, en el Egeo apenas despuntaban los primeros centros palaciales y Roma no existía. Los pigmentos no han viajado en el tiempo: han permanecido en su lugar, en silencio, mientras las dinastías se sucedían sobre la arena.
La zona había sido reconocida por Auguste Mariette en el siglo XIX, pero nunca se había estudiado en profundidad. El equipo ha trabajado con planimetría antigua y relectura topográfica para reconstruir calles, plazas, flujos de personas y rituales de culto. Saqqara no fue un museo congelado: fue un espacio de trabajo continuo, con canteras, talleres y monumentos en construcción.
Ese enfoque condujo hasta una mastaba hasta ahora desconocida y dejó indicios de dos tumbas más en las inmediaciones. La próxima campaña intentará excavarlas. De confirmarse, el sector podría transformar la lectura de la necrópolis de Mariette.
La burocracia del más allá, retratada en piedra
El hallazgo interesa sobre todo por su dimensión social. La dinastía V es un momento en que los altos funcionarios ganan peso frente al faraón en la gestión del Estado y en la construcción de sus complejos funerarios. Una doble tumba como esta cuenta la historia de un linaje que pasa de la administración provincial al centro. A mí lo que me interesa no es solo su conservación: es la movilidad social que transparenta.
En cuanto a la solidez del dato, la atribución a finales de la dinastía V y la cronología relativa encajan con el reinado de Djedkare Isesi. Conviene, eso sí, mantener la cautela: los resultados provienen de comunicaciones oficiales y de la nota de la Universidad Autónoma de Barcelona, no de una monografía revisada por pares. La publicación de planos completos, análisis de pigmentos y estudios epigráficos permitirá afinar cronología y jerarquías.
Lo que sí queda claro es el valor de la policromía documentada. Cada pigmento analizado puede informar sobre rutas comerciales, tecnologías de fabricación y convenciones de representación. Si las próximas excavaciones sacan a la luz nuevas escenas con color, Saqqara se consolidará como uno de los mejores archivos de vida cotidiana y de administración funeraria del Reino Antiguo.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Una mastaba de finales de la dinastía V con dos capillas funerarias y relieves policromados.
- Dónde: Necrópolis de Mariette, al norte de Saqqara, Egipto.
- Institución responsable: Universidad Autónoma de Barcelona y Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.
- Cuándo: Campaña arqueológica reciente; el contexto histórico corresponde a 2494-2345 a.C.
- Impacto a futuro: Aporta datos sobre arte, administración y ritos funerarios del Reino Antiguo y deja dos posibles excavaciones cercanas.




