El Fondo de Previsión para Empleados (EPF) de Malasia, uno de los mayores fondos de pensiones soberanos del mundo, ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una participación del 3,034% en Grifols. La irrupción del fondo asiático, valorada en cerca de 180 millones de euros al precio de cotización del viernes (superior a los 9,50 euros por acción), refuerza el interés de los inversores institucionales por la farmacéutica en plena recomposición de su base accionarial.
Los detalles de la participación del fondo malasio
El porcentaje exacto aflorado es del 3,034%, según los registros de participaciones significativas de la CNMV. Tomando como referencia la cotización de Grifols en la sesión del viernes —por encima de los 9,50 euros—, el paquete accionarial tiene un valor de mercado próximo a los 180 millones de euros.
El EPF (Employees Provident Fund) es un organismo público dependiente del Ministerio de Finanzas malasio, que gestiona el ahorro obligatorio para la jubilación de los trabajadores del sector privado. Fundado en 1951, es uno de los fondos de previsión más antiguos del mundo y mueve cientos de miles de millones de dólares en activos, con un historial de inversión conservador en renta variable global. Esta es la primera vez que comunica una participación en Grifols, lo que subraya el carácter novedoso del movimiento.
Un accionariado en plena recomposición
El desembarco del fondo malasio es el último capítulo de una intensa rotación en el capital de la compañía hemoderivada. En las últimas semanas, varios grandes inversores institucionales han ajustado sus posiciones. Flat Footed, uno de los fondos oportunistas que entró en Grifols en 2024, elevó su participación hasta el 5,391% a mediados de mayo, consolidándose como uno de los accionistas de referencia. Otros nombres habituales en el Ibex 35 —BlackRock, Fidelity, Morgan Stanley o Goldman Sachs— han comunicado también movimientos al alza o a la baja, reflejando el interés táctico que suscita el valor.
Paralelamente, la presión de los inversores bajistas ha comenzado a ceder. Kintbury Capital LLP, uno de los fondos que apostaba contra Grifols, ha recortado su posición corta desde el 2,150% hasta el 1,990% del capital, según los últimos datos disponibles. Esta reducción, unida a las entradas de inversores de largo plazo, dibuja un cambio de sentimiento que la dirección de la farmacéutica lleva meses tratando de consolidar.
La entrada de un inversor de la solvencia del EPF, justo cuando los bajistas recogen velas, es el síntoma más claro de que el mercado empieza a comprar la historia de recuperación de Grifols.

La sombra de Gotham City y la lenta normalización bursátil
Desde principios de 2024, cuando las acusaciones de maquillaje contable lanzadas por Gotham City Research desataron una crisis bursátil, el capital de Grifols ha vivido una fuerte sacudida. La salida de inversores institucionales tradicionales abrió paso a la entrada de hedge funds y fondos activistas que encontraron una oportunidad en la caída del precio.
A pesar de que las acciones de Grifols todavía ceden más de un 14% en lo que va de 2026, el valor ha rebotado cerca de un 6% en el último mes, anticipando quizás unos resultados semestrales que la compañía presentará la próxima semana. La directiva que encabeza Thomas Glanzmann ha centrado sus esfuerzos en recuperar la confianza de los grandes inversores, y movimientos como el de EPF o Flat Footed son un termómetro de ese proceso.
La entrada de un fondo soberano en una cotizada española sometida a turbulencias no es inédita. En 2022, el fondo noruego Norges Bank aumentó su peso en Iberdrola en plenas caídas por la crisis energética, comprando a precios deprimidos. El patrón se repite: inversores pacientes y con horizonte de largo plazo aprovechan las correcciones para construir posiciones estratégicas. En Grifols, la ecuación es atractiva: un negocio de hemoderivados con barreras de entrada elevadas, una deuda que se va reestructurando y una valoración que, pese al rebote, sigue lejos de los niveles previos al ataque de Gotham. La vuelta de fondos de perfil conservador como EPF refuerza la tesis de que el mercado está descontando una normalización progresiva del valor, aunque el camino aún será largo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: Los resultados del primer semestre que Grifols presentará la próxima semana serán el primer gran test de la recuperación de la confianza institucional.
- Reacción del valor: El rebote del 6% en el último mes sugiere que el mercado descuenta cierta mejora operativa, pero la acción sigue penalizando la incertidumbre de la deuda y la volatilidad del accionariado.
- Precedente sectorial: La apuesta de fondos soberanos por valores castigados pero con ventajas competitivas tiene referentes en el sector energético español y confirma la pauta de comprar en debilidad.




