Ferroglobe presenta un ERTE para toda su plantilla de 113 trabajadores en Arteixo hasta final de 2027

El comité de empresa, con representación de CIG y UGT, rechaza de forma frontal las condiciones del expediente y denuncia la inacción europea frente al dumping de silicio chino. La medida afectará a 113 empleos directos y a otros 200 indirectos en el polígono de Sabón.

Ferroglobe, único productor de silicio metal en España, ha presentado este miércoles un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para la totalidad de los 113 trabajadores de su planta de Sabón, en Arteixo (A Coruña). El ajuste, que se activará el 1 de agosto de 2026 y se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027, afecta además a otros 200 puestos de trabajo indirectos en el polígono coruñés.

La comunicación al comité de empresa, realizada el 14 de julio, recoge un calendario que abarca diecisiete meses completos, uno de los periodos más largos que se recuerdan en una regulación temporal de este tipo para una planta industrial de tamaño medio en Galicia. A la espera de la reunión prevista para este viernes, los sindicatos CIG y UGT han manifestado su «rechazo frontal» a los términos actuales y confían en que la empresa rectifique.

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La plantilla denuncia la «pasividad institucional, especialmente a nivel europeo» como causa directa del ajuste. En su comunicado, el comité señala que «las administraciones están permitiendo la destrucción del sector» pese al valor estratégico del silicio metal para la transición energética, la industria tecnológica y la automoción. El malestar se concentra en la competencia desleal de productores chinos, que, según los representantes de los trabajadores, «inundan el mercado» con precios artificialmente bajos gracias a normativas laborales y medioambientales que «serían ilegales en la Unión Europea».

Claves del expediente y la reacción de la plantilla

El ERTE presentado por Ferroglobe cubre a los 113 empleados fijos de la factoría de Sabón, un centro que es «un pilar histórico en el tejido industrial de A Coruña y la única instalación en todo el territorio nacional dedicada a la producción de silicio metal», recuerda el comité. La medida se prolongará desde el 1 de agosto de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2027, un horizonte que los sindicatos consideran desproporcionado y que interpretan como una amenaza velada de cierre si no se producen cambios en las condiciones de competencia.

Más allá de la crítica a Bruselas, la plantilla exige a Ferroglobe un plan de viabilidad claro y a los Gobiernos autonómico y central que presionen para activar mecanismos de defensa comercial urgentes. Asimismo, reprocha a la compañía no haber cerrado acuerdos de compraventa de energía a largo plazo (PPA) que habrían amortiguado el impacto de los costes energéticos. El comité ya prepara un calendario de movilizaciones en defensa de los puestos de trabajo y la continuidad de la factoría.

«No podemos ser siempre los trabajadores quienes paguemos la factura. Exigimos a la dirección de la empresa que busque alternativas reales y a Europa que despierte de una vez y proteja su industria antes de que sea demasiado tarde», advierten desde el comité. Las movilizaciones se perfilan como el próximo capítulo si la reunión del viernes no arroja un cambio sustancial en las condiciones del expediente.

La inacción de la Comisión Europea frente al dumping chino pone en riesgo la única planta de silicio metal de España, un mineral clave para la transición energética y digital.

El silicio español, entre la dependencia energética y la competencia desleal china

El calvario de Ferroglobe en Sabón no es un hecho aislado. La industria electrointensiva española lleva años arrastrando un diferencial de costes energéticos frente a sus competidores europeos que lastra su competitividad. En el caso del silicio metal, la presión se multiplica por la llegada masiva de producto chino a precios que, según los sindicatos, sólo son posibles gracias a normativas ambientales y laborales laxas que equivalen a un ‘dumping’ sistemático. La Comisión Europea abrió en 2025 una investigación antidumping que aún no se ha traducido en aranceles efectivos, y mientras tanto la producción comunitaria se asfixia.

A mi juicio, el ERTE de Sabón es un síntoma de un problema estructural que va más allá de la coyuntura de mercado. Ferroglobe, cuyo accionista de referencia es el fondo estadounidense TPG, opera en un segmento —el silicio metal— que la propia UE ha catalogado como materia prima fundamental en la Ley de Materias Primas Críticas de 2024. Sin embargo, esa declaración de intenciones no se ha acompañado de instrumentos de defensa comercial con la suficiente rapidez. La falta de de medidas concretas deja a plantas como la de Arteixo en un limbo insostenible: no pueden competir contra el silicio chino y no reciben el respaldo regulatorio que la propia Bruselas dice querer dar.

El comité de empresa acierta al señalar que la empresa tampoco ha sido especialmente ágil a la hora de cerrar contratos de suministro eléctrico a largo plazo. En una planta que consume cantidades masivas de electricidad, un PPA competitivo puede marcar la diferencia entre la viabilidad y el ajuste. La negociación de ese tipo de acuerdos es responsabilidad de la dirección, y su ausencia resta fuerza al argumento de que todo es culpa de Bruselas. La realidad es una mezcla de fallos regulatorios, empresariales y de mercado.

Ferroglobe silicio

Las próximas semanas serán decisivas. La reunión del viernes puede suavizar las condiciones del ERTE si la empresa percibe que el coste reputacional y la conflictividad laboral pesan más que el ahorro inmediato. Pero sin un giro en la política comercial comunitaria —o sin un acuerdo energético interno—, la prórroga hasta diciembre de 2027 se antoja un mero parche que solo aplaza las decisiones de fondo.

Veredicto Merca2

Cotización de Ferroglobe (GSM): Las acciones de la matriz en el Nasdaq apenas variaron un +0,2% en la sesión de hoy, reflejando que el impacto del ERTE se circunscribe a la filial española y que el mercado ya descuenta estas tensiones en los resultados del segundo semestre.

Clave técnica: Desde el punto de vista técnico, el título de GSM se mantiene en un rango lateral entre 4,80 y 5,20 dólares desde hace tres semanas. La noticia no rompe soportes, pero la falta de resolución del conflicto laboral y las incertidumbres sobre los costes energéticos en Europa podrían presionar a la baja si no se alcanza un acuerdo en las próximas fechas. El volumen de negociación hoy fue un 15% inferior al promedio, lo que indica cautela.

Apunte macro: El sector de los materiales críticos en la UE sigue esperando la activación de medidas antidumping contra el silicio chino después de que la Comisión abriera una investigación en 2025. La prima de riesgo española se sitúa en 75 puntos básicos, sin impacto directo de esta noticia, pero el coste energético para la industria electrointensiva gallega sigue siendo un factor de competitividad clave. La planta de Sabón consume una cantidad significativa de electricidad, y un PPA más favorable podría mitigar futuros ERTEs.


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