De cara a la presentación de resultados de las entidades bancarias, Bankinter y CaixaBank se coronan como las opciones favoritas de los inversores («top picks»), impulsados por un margen de intereses robusto y alta sensibilidad a los tipos de interés. Por el contrario, los titanes bancarios como Banco Santander y BBVA se enfrentan a beneficios por debajo de lo esperado debido a lastres en el extranjero.
En este sentido, según el reciente informe realizado por los expertos de CitiGroup, los bancos españoles, CaixaBank, BBVA, Banco Sabadell y Santander, entre otras entidades, se enfrentan a un escenario de dos velocidades, donde las enfocadas en el negocio doméstico se consolidan como las joyas de la corona, mientras que los gigantes transnacionales luchan contra la volatilidad macroeconómica y los costes de reestructuración en mercados extranjeros.
«Banco Santander es la entidad bancaria que inicia la temporada de resultados del segundo trimestre de 2026 de los bancos españoles en julio de 2026. Si bien esperamos tranquilizar los resultados del segundo trimestre de 2026, con los inversores centrados en la guía de la rentabilidad, pero para el ejercicio fiscal completo«, explican los analistas de CitiGroup.

Bankinter y CaixaBank se desmarcan de BBVA y Santander
En este contexto, la estrategia de los bancos nacionales españoles, que está basada en la sensibilidad a los tipos de interés del Banco Central Europeo, que Citi sitúa en el 2,5% para el ejercicio fiscal 2026, está dando sus frutos. Concretamente, tanto Bankinter como CaixaBank se han alzado así como las apuestas favoritas de los expertos, con una recomendación de compra clara y unas perspectivas para ambas entidades superiores al consenso del mercado.
Siguiendo esta línea, CaixaBank destaca con una previsión de crecimiento del 3,7%, un rendimiento que pone de manifiesto su capacidad para capitalizar un entorno de tipos que, si bien se estabiliza, sigue siendo beneficioso para su estructura de balance. A esto se suma una gestión de volúmenes de préstamos que el informe califica como «de apoyo», creciendo a un ritmo estimado del 4% interanual para 2026, lo que refuerza la solidez de su negocio puramente nacional.
«La ventaja competitiva de Bankinter y CaixaBank radica en una dinámica de crecimiento en su margen de intereses (NII) superior a la del resto del sector»
CitiGroup
No obstante, en la otra cara de la moneda se encuentran Banco Santander y BBVA. Ambos presentan una realidad mucho más compleja, donde los éxitos operativos en sus mercados principales se ven eclipsados por factores externos y decisiones de reestructuración. El caso de Santander es paradigmático; aunque su beneficio neto subyacente para el segundo trimestre se estima en 3.700 millones de euros, una cifra que cumple con lo esperado por el consenso de los analistas, la realidad reportada ante el mercado será distinta.
La entidad presidida por Ana Botín tendrá que afrontar en sus cuentas el impacto de la reestructuración de su filial británica TSB, valorado en cerca de 500 millones de euros. Este cargo reducirá su beneficio neto reportado a unos 3.200 millones de euros, una cifra significativamente inferior a los 3.550 millones que vaticinaba el consenso de mercado. Además de estos ajustes, Banco Santander debe lidiar con provisiones más conservadoras, especialmente en Brasil y Argentina, donde las perspectivas macroeconómicas exigen una cautela extrema.
El análisis de Citi sobre la filial brasileña de Banco Santander «revela una correlación preocupante entre el ratio de morosidad y la tasa SELIC, que se mantiene en niveles altos, sumado a las incertidumbres políticas que marcarán las elecciones de octubre en el país sudamericano», apuntan los expertos.

Fuente: Banco Santander
Por otro lado, si miramos a BBVA, la entidad bancaria encara la presentación de sus resultados con una previsión de beneficio neto un 5% por debajo del consenso de mercado. Los expertos de Citi apuntan directamente a dos culpables: los mayores costes operativos y unas provisiones para insolvencias (LLP) más elevadas de lo inicialmente previsto. La exposición del banco a mercados de alta volatilidad, como Turquía, sigue siendo un foco de presión.
Si bien, para la filial turca de BBVA, Citi estima un beneficio neto de 882 millones de euros, por debajo de los 951 millones que espera el mercado, y ha decidido incluir una «superposición macro» de 100 millones de euros negativos para cubrirse ante una posible debilidad de la economía otomana.
La banca española llega a un punto de inflexión
El informe de los expertos de Citi ofrece una visión de conjunto sobre lo que realmente preocupa al sector, que es la calidad de los activos y la solvencia de capital. A pesar de los nubarrones macroeconómicos, los expertos destacan en el informe que los ratios de capital del sector bancario español se mantendrán, en promedio, «ampliamente estables» al cierre del segundo trimestre. Esta estabilidad es el pilar sobre el que los analistas sostienen sus recomendaciones de compra para la mayoría de los bancos españoles.
Para 2026, se prevé un coste de riesgo promedio del 35% a nivel sectorial, alineado con las directrices que los propios bancos han comunicado al mercado. «Es una cifra que, aunque controlada, obliga a las entidades a mantener provisiones robustas, especialmente ante la incertidumbre que rodea a las economías emergentes y el impacto potencial de políticas fiscales expansivas, como se observa en la deuda pública bruta de Brasil, proyectada al alza», afirman los analistas.

Si bien la temporada de resultados que comienza ahora servirá para validar si la apuesta por la «nacionalidad» de los activos bancarios, que tanto brilla en Bankinter y CaixaBank, es una estrategia sostenible a largo plazo, o si, por el contrario, la escala y diversificación de Santander y BBVA lograrán, a pesar de los baches actuales en Brasil, Turquía y Reino Unido, imponerse como la vía más resiliente en un 2026 que sigue marcado por la cautela y la vigilancia macroeconómica constante.




