El pasado 1 de julio, Endesa comunicó a Servinform la resolución del concurso del servicio de externalización que la consultora sevillana venía prestando. La decisión deja en el aire a 600 trabajadores y desencadena una operación de recolocación sin expediente de regulación de empleo, al menos por ahora. La compañía, que en 2024 contaba con 4.106 empleados en España —1.440 de ellos en Mairena del Aljarafe—, se enfrenta a un final de contrato que no contempla subrogación por estar bajo el convenio de consultoría, no el de teleoperadores.
Un contrato que se va a Indra BPO, Atech BPO y NTT Data
El servicio de externalización de procesos (BPO) que Servinform gestionaba para Endesa ha recaído en tres adjudicatarias: Indra BPO (adquirida por Teknei en diciembre de 2025), Atech BPO —vinculada a Ayesa Digital, también bajo control de Teknei— y NTT Data. Fuentes del comité de empresa señalan que la pérdida afecta a unos 600 profesionales, el 41% de la plantilla que la firma tiene en la provincia de Sevilla. La sede del polígono Pisa, en Mairena, concentra la mayoría de esos puestos.
Javier López Carmona, responsable de oficinas y seguros de UGT Sevilla, es tajante: “La compañía intentará reubicar a los trabajadores o que pasen a las empresas que han ganado el contrato; no habla de negociar un ERE, cuando sería lo correcto”. La diferencia es clave. El convenio estatal de consultoría, tecnologías de la información y estudios de mercado no obliga a la subrogación, a diferencia del de contact center. Así que las nuevas adjudicatarias no están forzadas a absorber la plantilla.
La respuesta de la empresa y el refuerzo con PONS Consultores
Servinform ha trasladado al comité que impulsará “todas aquellas iniciativas que puedan contribuir a minimizar el impacto, incluyendo la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio y el análisis de posibles alternativas de continuidad”. Este mismo lunes, además, ha cerrado la compra de PONS Consultores, especializada en gestión hipotecaria, que en 2024 facturó 4,89 millones de euros. Un movimiento que refuerza una línea de negocio ajena al contrato perdido.
La empresa, que en abril incorporó a Rafael Aguado como nuevo presidente del consejo —socio del fondo suizo AS Equity Partners—, asegura que abordará el proceso “desde la máxima responsabilidad, manteniendo una interlocución abierta y transparente”. La próxima reunión con los representantes de los trabajadores está fijada para el miércoles de la semana que viene. Desde la entrada de AS Equity Partners en abril de 2025, que controla el 60% del capital, Servinform ha tratado de ganar músculo internacional. Cuenta con filiales en Italia, Colombia, Perú, Argentina, Brasil y Chile.
Volatilidad en el BPO español: el riesgo de los contratos sin subrogación
La situación de Servinform no es un caso aislado. El mercado español del BPO está sometido a ciclos de licitación cada vez más agresivos. Grandes contratas energéticas, bancarias o de telecomunicaciones se mueven entre tres o cuatro operadores, y el cambio de proveedor suele ir acompañado de tensiones laborales. Lo singular aquí es que la mayoría de los trabajadores afectados está en Sevilla y que el marco convencional impide el traspaso automático.
En 2024, Servinform registró un volumen de negocio de 149,2 millones de euros, con un ebitda de 7,4 millones y un resultado antes de impuestos de 12,2 millones. Son cifras muy alejadas de los 292 millones y los 6.200 empleados que llegó a tener hace tres años, antes de la separación de negocios que creó Arteos para el área industrial y de impresión. Aquella reestructuración, completada en 2023, buscaba dar entrada a un inversor internacional que empujara la expansión exterior. Pero la dependencia de un puñado de grandes contratos sigue siendo la principal debilidad.
Servinform se juega en las próximas semanas la reubicación de 600 profesionales sin un despido masivo encima de la mesa. El precedente deja una lección: el BPO sin subrogación es una trampa que explota cuando menos conviene.
La consultora sevillana tiene ahora dos caminos. O consigue recolocar a los afectados en otros servicios que mantiene —administraciones, banca, seguros, telecos— con el refuerzo de PONS, o se verá forzada a abrir un expediente de regulación de empleo para una parte de la plantilla. La cita del próximo miércoles será el primer termómetro. El fondo AS Equity Partners, acostumbrado a comprar, integrar y optimizar, observa de cerca. Su llegada prometía crecimiento internacional; la pérdida del contrato con Endesa, en cambio, testará su resistencia en el mercado doméstico.




