Air Europa dispara su flota hasta los 80 aviones en un horizonte que alcanza 2035. La aerolínea de la familia Hidalgo —pendiente del cierre de la entrada de Turkish Airlines en su accionariado— ha confirmado este fin de semana que AerCap le entregará 20 Boeing 737 Max, con un retraso de casi un año sobre el calendario original, y que sumará hasta 40 Airbus A350-900 para renovar y ampliar su largo radio.
El nuevo calendario de entregas: 20 Boeing 737 Max y un año de retraso
El acuerdo con el gigante irlandés del leasing aeronáutico preveía completar las entregas de los 20 Boeing 737 Max en la primera mitad de 2027. Sin embargo, Air Europa admite ahora que la fecha final se ha desplazado hasta mediados de 2028. La compañía asegura que el plan sigue en marcha y que los aviones llegarán sin más sobresaltos, pero el retraso sí refleja la presión en la cadena de producción de Boeing y la cautela de las aerolíneas a la hora de planificar capacidad.
Actualmente la flota de Air Europa suma 60 aeronaves: 29 de fuselaje ancho —todos Boeing 787 Dreamliner— y 31 de fuselaje estrecho, entre Boeing 737 y 737 Max. La previsión a corto plazo apunta a cerrar 2026 con 62 unidades y alcanzar las 64 en 2027, todas ellas Boeing.
El retraso no altera el objetivo global de crecer hasta los 80 aviones, pero sí condiciona el ritmo de renovación del corto y medio radio. Air Europa necesita los nuevos Max para sustituir a los 737 más antiguos y para aumentar frecuencias en rutas europeas y canarias, donde compite directamente con las low cost y con la propia Iberia.
El silencio de AerCap sobre la demora contrasta con el optimismo de Air Europa, que prefiere destacar que el calendario se mantiene en esencia y que los 20 Boeing irán llegando de forma progresiva. Fuentes del sector consultadas por MERCA2.ES apuntan a que la aerolínea ya ha internalizado el nuevo timing en sus presupuestos y que la futura entrada de Turkish Airlines aporta músculo financiero para absorber pequeñas turbulencias en el plan de entregas.
Los A350 y el salto a los 80 aviones: la apuesta de largo radio
El verdadero salto cualitativo llegará en 2028, cuando Air Europa incorpore los primeros Airbus A350-900. La compañía tiene firmados 20 pedidos en firme y otras 20 unidades opcionales, lo que le permite dibujar una flota de largo radio que podría alcanzar los 40 aviones en 2035 si decide ejercitar todas las opciones.
Con esa cifra, la aerolínea igualaría en número de aviones de doble pasillo a su gran rival, Iberia, en el que sería un movimiento de calado estratégico para disputar el mercado latinoamericano. Air Europa ya vuela con 29 Dreamliner, un modelo que ha sido la columna vertebral de su expansión trasatlántica, pero la llegada de los A350 le permitiría abrir nuevas rutas a destinos donde la demanda justifica un avión de última generación, más eficiente y con menor coste operativo por asiento.
Si el plan se cumple, en 2035 Air Europa operaría hasta 40 aviones de largo radio —entre A350 y 787— y otros 40 de corto y medio alcance —entre 737 y 737 Max—, alcanzando la simbólica cifra de 80 aeronaves.
La entrada de Turkish Airlines en el capital marca un antes y un después: por primera vez Air Europa deja de ser un proyecto exclusivamente familiar y se asoma a la consolidación europea.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La ampliación de flota de Air Europa no es un simple dato industrial: redefine el mapa aéreo español para la próxima década y coloca a la aerolínea en una posición más ofensiva justo cuando el sector asimila la recuperación pospandemia. El impacto se concentra en el largo radio, donde la competencia con Iberia y con las aerolíneas latinoamericanas es feroz. La zona cero es el hub de Madrid-Barajas, que se fortalece como base de operaciones gracias a la inversión de Turkish Airlines y al despliegue de los A350.
Los números hablan por sí solos: pasar de 60 a 80 aviones en menos de una década supone aumentar la capacidad de asientos en un 33%, aunque el verdadero salto llegará si se ejercitan las 20 opciones sobre A350, lo que llevaría la flota de largo radio al doble de la actual. Esa expansión coloca a Air Europa ante un reto financiero y operativo enorme, pero también ante una oportunidad única: aprovechar la cada vez más estrecha alianza con Turkish para alimentar rutas desde Estambul hacia Asia y Oriente Medio.
Observamos un movimiento calculado: los Boeing 737 Max dan músculo para las rutas de corto y medio radio, donde margen es escaso y la puntualidad lo es todo; los A350 allanan el terreno para disputar el tráfico premium en las rutas a América, un terreno que Iberia domina con su propia flota de A350. La lectura a cinco años es que Air Europa se prepara para una guerra de tarifas en largo radio que, inevitablemente, beneficiará al pasajero, pero presionará la rentabilidad del sector.
No obstante, el retraso en las entregas de los Max revela la debilidad estructural de depender de dos grandes fabricantes con sus propias crisis de producción. La aerolínea corre el riesgo de que cualquier nuevo imprevisto en Boeing o Airbus desplace aún más un calendario que ya acumula meses de demora. Mientras tanto, el mercado espera la culminación de la entrada de Turkish Airlines, que promete ser también un revulsivo en la gestión y en la estrategia comercial de la compañía.




