Bitcoin alcanza sobreventa récord frente al oro y recuerda un rally del 660%

El indicador que mide cuántas onzas de oro puede comprar un solo bitcoin alcanza un extremo no visto desde 2010. Los precedentes históricos muestran que tras lecturas similares, la criptomoneda llegó a multiplicar su precio por seis.

El bitcoin se encuentra en la zona más barata frente al oro de los últimos quince años. El ratio BTC/XAU —que indica cuántas onzas del metal precioso puede comprar un solo bitcoin— ha caído hasta -1,81 desviaciones estándar por debajo de su tendencia a largo plazo. Es una lectura extrema que los analistas no veían desde 2010 y que históricamente ha anticipado algunos de los mayores ciclos alcistas de la criptomoneda.

El dato procede de los gráficos de precios que cruzan el bitcoin con el oro, y ha sido destacado por varios observadores del mercado en los últimos días. Para ponerlo en contexto, el ratio se encuentra también por debajo de su promedio conservador de cuatro años, que ya es un umbral de sobreventa, y la última vez que se dio una configuración similar, en pleno colapso de FTX a finales de 2022, el bitcoin casi duplicó su precio en los meses siguientes.

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¿Qué está diciendo exactamente el ratio BTC/Oro?

La mecánica es sencilla: cuando el ratio cae, significa que el oro se encarece en relación al bitcoin. En este caso, la debilidad del bitcoin en medio de un entorno macroeconómico incierto ha llevado el cruce a mínimos que rozan lo histórico. El oro ha cumplido su papel clásico de activo refugio y el bitcoin ha sufrido la volatilidad, pero los datos on-chain muestran que la presión vendedora podría estar cerca de agotarse.

Más allá de la lectura puntual, hay una señal estructural que refuerza la rareza del momento: el precio del bitcoin cotiza por debajo tanto de la power-law (la línea de tendencia que describe su crecimiento a largo plazo) como de su media de cuatro años de forma simultánea. Según este modelo, el valor justo estimado del bitcoin estaría en el entorno de los 283.000 dólares, una cifra que hace parecer minúsculo el precio actual.

Eso no significa que vaya a alcanzarse ese nivel de forma inminente, ni mucho menos. Pero dibuja un escenario en el que la criptomoneda tiene un margen de revalorización enorme si el sentimiento del mercado cambia.

Los precedentes: cuando el bitcoin rebotó con violencia

No es la primera vez que el ratio BTC/Oro se adentra en zona de sobreventa. De hecho, las caídas profundas de este indicador han marcado el fin de los mercados bajistas en 2015, 2018-19, durante el pánico del COVID en 2020 o tras la quiebra de FTX en 2022.

Esta semana, tras la publicación de los datos, el bitcoin ha mostrado una ligera reacción al alza, aunque sin convencer todavía al gran público. Los volúmenes de negociación siguen siendo bajos, lo que sugiere que los grandes inversores no han entrado aún en escena.

El episodio más simbólico fue el del año 2020. Aquel desplome del ratio coincidió con un suelo de precio para el bitcoin en torno a los 4.000 dólares, y desde ahí arrancó un rally de varios años que lo llevó a multiplicar su valor por un 660%. El analista Joao Wedson ha recordado en su cuenta de X este patrón, señalando que el oro estaría distribuyendo ganancias mientras el bitcoin se prepara para un nuevo ciclo.

Los datos de la firma de investigación Delphi Digital refuerzan esa lectura. Según sus registros, caídas del ratio BTC/Oro cercanas al -62% —bastante más moderadas que la actual— han precedido recuperaciones promedio del 160%. Y cuanto más profunda es la sobreventa, mayor ha sido el rebote posterior.

Análisis: ¿Es este el suelo que espera el mercado?

Conviene ser prudentes. La historia ofrece paralelismos, pero no repite guiones. Que el bitcoin esté barato frente al oro no garantiza que vaya a subir mañana. El contexto actual, con los bancos centrales aún restrictivos y la liquidez escasa, no favorece de momento el apetito por activos de riesgo. Sin embargo, la acumulación de indicadores extremos es un aviso difícil de ignorar.

Bitcoin funciona a menudo como un resorte comprimido. Cuando las condiciones financieras se relajan —un giro en la política monetaria, un repunte de la confianza inversora—, el capital tiende a rotar hacia los activos que más se habían castigado. En 2020 fue la inyección masiva de estímulos; en 2022, la estabilización tras el trauma de FTX. Ahora mismo no hay catalizador claro, pero el resorte ya está tensado.

La historia no es profecía, pero cada vez que el ratio BTC/Oro ha llegado a estos extremos, el bitcoin ha encontrado un suelo que precedió a ganancias de tres dígitos.

Más allá del dato on-chain, hay un factor cualitativo que puede jugar a favor: la aprobación de ETFs al contado y la entrada paulatina de inversores institucionales ha cambiado la estructura del mercado. Eso hace que las recuperaciones puedan ser más ordenadas —o al menos distintas— a las de ciclos pasados.

El riesgo, por supuesto, existe. Un empeoramiento de las condiciones macro o un nuevo episodio de aversión al riesgo global podría alargar el suelo más de lo esperado. Pero la gran ventaja de señales como la del ratio BTC/Oro es que, precisamente por ser extremas, suelen aparecer cerca de puntos de inflexión.

Por ahora, el mercado observa. El precio ronda la zona de los 47.000 dólares que algunos analistas señalan como posible soporte técnico, bastante por debajo de los máximos del año. Si la historia sirve de guía, las próximas semanas serán decisivas para ver si el bitcoin vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer: sorprender a todos con un giro inesperado.


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