La inteligencia artificial ha borrado 23.400 empleos de programación y consultoría en el último año en España, una caída del 4,4% en un sector que parecía intocable. Los datos de la EPA confirman lo que el mercado laboral ya intuía: la demanda de programadores junior se desploma mientras las aulas siguen llenando de futuros ingenieros que encuentran las puertas cerradas.
Claves de la operación
- El 30% de las ofertas para programadores ha desaparecido desde 2022. La irrupción de ChatGPT y otros modelos ha automatizado tareas de codificación básica, reduciendo la demanda de perfiles de entrada.
- Los jóvenes de 22 a 25 años pierden un 6% de empleo en ocupaciones expuestas a la IA en EE.UU., un espejo adelantado. Los seniors, en cambio, ganan terreno; la brecha generacional se abre en el sector tecnológico.
- Las universidades españolas han formado a 20.000 titulados más de los que el mercado puede absorber. El desajuste entre la oferta educativa y la demanda laboral amenaza con cronificar el paro juvenil tecnológico.
La paradoja de la IA: más productividad, menos empleo junior
Los datos del informe de UGT son demoledores: 49.000 puestos de trabajo STEM desaparecieron entre 2024 y 2025, un vuelco del 4,5% tras cuatro años de crecimiento superior al 33%. El sindicato vincula el retroceso a la adopción masiva de herramientas de IA generativa, que en 2025 ya utilizaba el 37% de la población española, cuatro puntos por encima de la media europea.
El perfil más castigado es el de recién titulado. En Estados Unidos, los jovenes de 22 a 25 años en ocupaciones expuestas a la IA sufrieron una caída del 6% entre 2022 y 2025, mientras que los trabajadores de entre 35 y 49 años ganaban hasta un 9%, según un estudio de Stanford con 62 millones de trabajadores. La misma dinámica se reproduce en España, donde la oferta de empleo para desarrolladores de software y aplicaciones ha pasado del 7,9% al 5,4% del total de ofertas TIC desde 2022, de acuerdo con Eurostat.
Las consultoras recortan: Deloitte, PwC, EY y KPMG frenan un 20% las contrataciones de entrada
Las grandes firmas de consultoría, tradicionales puertas de acceso al mercado laboral para los ingenieros noveles, han empezado a ajustar sus plantillas. Las cuatro grandes han reducido la contratación de perfiles junior hasta un 20%, según fuentes sindicales, y en casos como el de King, la división de Microsoft responsable de Candy Crush, 70 trabajadores de Barcelona fueron sustituidos por modelos de IA que ellos mismos habían entrenado.
No se trata solo de un problema de oferta. La tasa de adopción empresarial de la IA en España alcanzó el 20,27% en 2025, por encima de la media de la UE, y el ritmo de crecimiento interanual fue del 79%, más del doble que el promedio europeo. La resistencia a la innovación que algunos atribuían al tejido productivo español ha quedado desmentida: la automatización avanza más rápido de lo que las empresas necesitan para repensar sus modelos de formación.
¿Quién formará a los seniors del futuro sin cantera de juniors?
El profesor de ESADE Esteve Almirall planteó la cuestión que nadie quiere responder: “¿Cómo vamos a resolver el tema de los futuros seniors si ya no hay juniors?”. La paradoja es inquietante. Las tareas repetitivas de programación que servían de campo de entrenamiento para los recién llegados ahora las ejecuta una máquina en horas y con mejor calidad. Sin ese escalón de entrada, la cadena de formación se rompe y el talento que alimentará los puestos de dirección técnica en diez años sencillamente podría no existir.
En España, el sobrecalentamiento educativo agrava el problema. Las matriculaciones en informática han subido un 55% desde 2016 y los egresados, un 83%, pero entre 2018 y 2023 se graduaron 20.000 profesionales más de los que el sector fue capaz de contratar. Los números encajan mal con un mercado que, según Funcas, destruirá entre 1,7 y 2,3 millones de empleos netos en diez años por la automatización, aunque la propia fundación confía en que la economía reasigne parte de esa fuerza laboral hacia funciones de mayor valor añadido.
El programador junior se ha convertido en el primer eslabón roto de la cadena de valor tecnológico, y sin él, la promesa española de liderazgo digital empieza a agrietarse.
Mientras, los grandes players del IBEX 35 como Indra o Amadeus redoblan su apuesta por perfiles senior de IA y datos, dejando un vacío preocupante en la base de la pirámide. Las facultades de informática seguirán llenando aulas, pero la pregunta no es cuántos chicos se matriculan, sino cuántas empresas estarán dispuestas a enseñarles cuando los modelos de lenguaje ya lo hacen más barato.




