El Ibex 35 ha firmado su peor semana en dos meses con un descenso del 2,35% hasta los 19.384,7 puntos, un balance que devuelve al selectivo al nivel de junio y que fía la recuperación a la temporada de resultados del segundo trimestre. La jornada del viernes ofreció un tímido rebote del 0,32%, insuficiente para enjugar las pérdidas acumuladas desde que la Casa Blanca anunció la suspensión del comercio con España y las bombas volvieran a sonar en Oriente Próximo.
La orden de Donald Trump de cortar el flujo comercial con nuestro país activó la primera de las alarmas. El mercado leyó el gesto como un aviso contundente a la Unión Europea y, por extensión, a todos los socios comerciales que mantienen superávit con Estados Unidos. Las cotizadas españolas con exposición directa al mercado norteamericano acusaron de inmediato la incertidumbre regulatoria, y el Ibex perdió más de 400 puntos en apenas dos sesiones.
En paralelo, la escalada militar en Oriente Próximo añadió presión bajista. Entre el martes y el jueves, Washington bombardeó posiciones iraníes en represalia por los bloqueos en el estrecho de Ormuz, mientras Teherán respondía con ataques a intereses estadounidenses en la región. La amenaza iraní de extender la ofensiva a Israel disparó los seguros de cola en los mercados de materias primas y las primas de volatilidad.
El crudo, termómetro habitual de este conflicto, no reaccionó al alza como en episodios anteriores. El Brent cayó un 0,8% hasta los 75,7 dólares y el West Texas Intermediate retrocedió un 1,2% hasta los 71,2 dólares. El mercado parece descontar que una guerra abierta frenaría el crecimiento global y, con él, la demanda de combustible, compensando los recortes de oferta.
Arcelormittal lidera las subidas; Indra corrige por UBS
Dentro del selectivo, los movimientos más destacados tuvieron lectura sectorial. Arcelormittal se disparó un 6,27% gracias a la mejora de los futuros del acero en Asia, mientras que Acerinox la escoltó con un +3,09%. Cellnex (+1,9%), Colonial (+1,78%) y BBVA (+1,54%) completaron la lista de ganadores, empujados por compras selectivas en valores castigados a comienzos de semana.
En el lado negativo, Indra cedió un 4,33% hasta los 47,45 euros. El detonante fue un informe de UBS que, aunque mantiene la recomendación de comprar, recortó el precio objetivo de 68 a 66 euros, insinuando que el potencial de revalorización inmediato ya no es tan holgado. Sacyr (-1,33%), Fluidra (-1%), Grifols (-0,98%) e Inditex (-0,79%) también cerraron con signo rojo.
El Ibex deja atrás un nivel psicológico clave, los 20.000 puntos, justo cuando los resultados trimestrales están obligados a justificar valoraciones estiradas.
El resto de las plazas europeas ofreció una imagen mixta: el DAX alemán cedió un 0,2%, mientras que el CAC 40 sumó un 0,15% y el FTSE 100 británico un 0,24%. El MIB italiano, que suele moverse al compás de la prima de riesgo, avanzó un 0,44%. La divergencia revela que el Ibex ha pagado una penalización específica por la crisis con Washington.
Resultados: la única puerta para volver a los 20.000
El director de Análisis de LBP AM, Sebastian Paris Horvitz, mantiene un sesgo optimista para el próximo mes: «las probabilidades de que el escenario sea mucho más negativo se han incrementado», advierte. Una frase que condensa el dilema actual: las valoraciones no están baratas y los riesgos geopolíticos crecen, pero la temporada de resultados podría disipar parte del pesimismo.
Manuel Pinto, responsable de Análisis de XTB, coincide en que el ataque a los 20.000 puntos queda »aplazado, al menos, hasta la publicación de las próximas cuentas empresariales». Ese es el consenso de las mesas de negociación: el selectivo se jugará el cierre del año durante las seis semanas largas que dura la temporada de presentaciones corporativas.

En el mercado de renta fija, el bono español a diez años ofrecía un rendimiento del 3,506%, con la prima de riesgo bajando ligeramente hasta los 44,92 puntos básicos. Un indicador que, por ahora, descuenta más una pausa que un deterioro estructural. El euro se mantenía estable en 1,1432 dólares.
¿Un tropiezo comprable o el inicio de una corrección más seria?
Desde esta trinchera analítica, la caída del 2,35% tiene más de susto que de cambio de tendencia. Las órdenes ejecutivas de Trump suelen ser ruidosas pero de recorrido judicial incierto, y el conflicto en Ormuz, aunque violento, no ha estrangulado aún el tránsito marítimo. Lo verdaderamente relevante serán los beneficios por acción que comuniquen las cotizadas del Ibex a partir de la semana que viene.
Hay factores que invitan a la prudencia: el índice cotiza a un PER por encima de la media de los últimos cinco años, y buena parte de ese sobreprecio se apoya en unas expectativas de crecimiento de beneficios que aún no se han materializado en los libros. Si los resultados defraudan, la corrección podría profundizar hasta los 18.200 puntos, donde confluye la media móvil de 200 sesiones.
No obstante, el contexto europeo ofrece coartadas. El BCE mantiene tipos de intervención en el 2,75% y la prima de riesgo en mínimos de varios meses. La deuda soberana sigue siendo el activo refugio continental, y eso lubrica la financiación de las compañías con balances más apalancados. Un bache en la relación comercial con Washington es negativo, pero no anula la ventaja competitiva de exportar desde la eurozona con un euro relativamente fuerte.
La fotografía es, por tanto, la de un mercado en pausa. No vemos agotamiento de flujos, sino una rotación interna que premia valores refugio (oro en 4.100 dólares, bitcoin de nuevo por encima de 64.000) y castiga cíclicos. La pregunta que queda en el aire es si los resultados del segundo trimestre servirán de catalizador para que el Ibex reconquiste los 20.000, o si, por el contrario, confirmarán que el rally de los últimos doce meses ya lo descontaba todo. Contestarla es, en este momento, el único ejercicio que de verdad importa.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cerró el viernes en 19.384,7 puntos, con un rebote del 0,32% y un balance semanal negativo del 2,35%.
Clave técnica: La barrera de los 20.000 queda, por ahora, fuera de alcance; el índice encuentra soporte en el rango 19.000-19.200 puntos, donde se sitúa la media móvil de 100 sesiones y donde el viernes se frenaron las ventas.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantiene en 44,92 puntos básicos, unos veinte puntos por debajo del nivel de hace un año, lo que refleja que el conflicto comercial con EE.UU. aún no ha contaminado la percepción del riesgo soberano.




