La firma deportiva Nike podría haber encontrado la calma. La reestructuración en China avanza, mientras que el negocio de alto rendimiento continúa expandiéndose. Concretamente, Sportswear y Jordan siguen siendo un punto débil y requerirán tiempo, pero esto no evita que el negocio principal se esté estabilizando. Asimismo, el motor de la innovación de productos vuelve a encarrilarse, impulsado por el rendimiento.
En este sentido, el cuarto trimestre de 2026 para Nike arrojó resultados positivos, con unos indicios de progreso que se consolidan en el negocio principal. Las ventas mejoraron ligeramente, el margen bruto se mantuvo sin impacto de aranceles, el inventario pudo controlarse y los gastos, tanto generales como administrativos, se mantuvieron disciplinados.
Sin ir más lejos, los expertos de Jefferies han sacado su conclusión ante los resultados de la firma deportiva. «La debilidad de la Gran China y de Nike ‘Direct’ sigue siendo un factor de incertidumbre importante, pero la configuración subyacente para el ejercicio fiscal de 2027 es progresivamente constructiva. Sabemos que esto llevará tiempo, pero creemos que el precio ya ha tocado fondo», afirman los analistas.

El plan de choque que ejecuta Nike
En este contexto, Nike se enfrenta a un escenario de «viento en contra» que ha obligado a la compañía deportiva a pisar el freno. A pesar de un inicio fuerte en marzo, especialmente en Norteamérica, la empresa reportó una notable desaceleración en las tendencias de ventas minoristas a partir de mediados de abril. Este declive es un tema crítico para la salud financiera de la compañía, ya que Nike Sportswear y Jordan Streetwear representan, en conjunto, cerca de la mitad de los ingresos totales de la marca.
Sin ir más lejos, la debilidad en estas categorías ha impactado tanto en la necesidad de descuentos actuales como en la proyección de las carteras de pedidos futuros. Ante la expectativa de que el entorno macroeconómico no mejore significativamente en los próximos seis meses, Nike ha tomado medidas correctivas: está ajustando sus compras, reduciendo las ventas futuras y gestionando estrechamente el inventario para intentar alinear la oferta con una demanda más cautelosa.
«Hemos logrado cinco trimestres consecutivos de crecimiento de dos dígitos en Nike Running»
Elliott Hill, CEO de Nike
No obstante, para navegar la crisis de la compañía deportiva, el CEO de Nike, Elliott Hill, ha implementado un nuevo modelo operativo denominado ‘Sport Offense’, diseñado no solo para el corto plazo, sino para transformar la base de la empresa durante la próxima década. La estrategia principal ha sido la reestructuración interna, donde cerca de 8.000 empleados fueron trasladados a equipos deportivos ‘verticales’.
Este cambio busca simplificar la cadena de suministro y la tecnología, permitiendo a Nike ser más ágil y precisa en cómo planifica, fabrica y mueve el producto al mercado. Hill define este nuevo enfoque como el «Multiplicador Nike», una estrategia donde se conectan el producto, la marca, el mercado y las operaciones, todo bajo una obsesión renovada por el deporte. Esta apuesta busca trasladar la fuerza de la marca hacia una demanda más sana, mercados más limpios de descuentos excesivos y un crecimiento sostenible a largo plazo, distanciándose de la dependencia exclusiva de las tendencias de moda urbana.

Fuente: Agencias.
Por otro lado, los directivos de Nike prevén que el primer trimestre del año fiscal de 2027 consiga un margen bruto ligeramente positivo, con unos gastos generales y administrativos estables, y retirando un beneficio por acción prácticamente plano durante los próximos tres trimestres, excluyendo la recuperación de los aranceles. » De cara al futuro, proyectamos un aumento de dígito simple bajo porcentual para el cuarto trimestre del año fiscal 2027, con gastos generales y administrativos estables, ya que Nike reduce el gasto en capital de trabajo. En nuestra opinión, el camino hacia márgenes EBIT más altos permanece intacto», afirman desde Jefferies.
La importancia del Mundial para Nike
Tal y como explica el CEO de Nike, «han sido unas semanas increíbles en el Mundial«. Concretamente, la compañía cree que lo que realmente les diferencia esta vez es que no están tratando el torneo como un evento aislado, sino que desde Nike lo están utilizando para reinventar el negocio, contar una historia coherente a lo largo del tiempo, involucrar a diferentes comunidades de forma relevante y generar un impulso que perdure mucho más allá del torneo.
«Los gastos generales y administrativos también mostraron una verdadera disciplina, disminuyendo un 2% con gastos generales -1% y generación de demanda -4% incluso mientras se financiaba la Copa Mundial. El inventario se mantuvo estable interanualmente con una composición subyacente más saludable, incluyendo una mezcla de cierre más limpia en Norteamérica», afirman desde Jefferies.

La Copa del Mundo es un momento para demostrar realmente de lo que desde Nike son capaces de hacer. Se trata de un evento que para las firmas deportivas surge como un campo de batalla muy duro. «Venimos con lo mejor de nosotros. Estamos liderando la conversación y dando forma a la cultura del fútbol, una clara muestra de la eficacia del sistema ofensivo deportivo desde el principio», afirman Elliott.
El analista de eToro, Jean-Paul van Oudheusden, señala que Nike está triunfando en la Copa Mundial de Fútbol. «Nike ya había vendido 2,5 veces más camisetas de fútbol al inicio de la Copa Mundial que durante el mismo periodo de la Copa Mundial de 2022. Esta es precisamente la señal que buscan los inversores. Sin embargo, los resultados trimestrales también demuestran que un buen torneo no garantiza una recuperación exitosa».





