En un momento en el que sus grandes competidores suben de precio, Digi atraviesa una etapa interesante mientras prepara su inminente entrada en bolsa. La empresa de telecomunicaciones sigue siendo vista internamente como uno de los competidores más pequeños del sector, pero ya es la tercera opción más usada por los suscriptores de banda ancha nacionales, superando en mayo a Vodafone según los datos de la CNMC, y todo apunta a una entrada a bolsa positiva, incluso con la incertidumbre normal que marcan los tiempos.
Y es que los datos que comparte la CNMC en el mes de mayo muestran que es la opción que más usuarios gana mes a mes en cuanto a líneas de banda ancha. De hecho, en el informe del mes de abril se mostraba que en el primer trimestre era la que más crecía en nuevos usuarios, con una ganancia mensual de hasta un 56,9% en el mes más intenso, febrero. Además, sus informes señalan que ya acumula el 14% de las líneas de banda ancha entre usuarios minoristas, superando a Vodafone, que tiene el 13% del mercado.
En este panorama se espera su salida a bolsa. Según ha informado Economía Digital, la entrada se espera antes de que acabe el mes de julio; aunque de momento solo podrán hacerse con acciones los inversores institucionales, hay interés en cómo funcionará su valor y si los buenos datos acumulados y el crecimiento de los últimos años de la low cost sirven también como una gran advertencia para el sector.

Lo cierto es que ha sido complicado para los tres gigantes que históricamente han estado por encima seguir el ritmo de su crecimiento. Es cierto que Digi ha sido señalada por algunas de las operadoras competidoras por su estructura de precios, pero hasta ahora la empresa ha logrado defender su modelo de precios insistiendo en la eficiencia de su sistema.
La apuesta de Digi es seguir creciendo
En cualquier caso, la empresa insiste en que el objetivo de la OPV es precisamente llegar a más usuarios, a nuevas zonas y seguir buscando una mayor cuota de mercado. Esperan que esta operación genere unos 136 millones de euros netos, y el plan es destinar este número precisamente a la inversión en la ampliación de su propia red móvil y el despliegue de la fibra óptica. Es decir, la idea inicial no es que la empresa se contente con los datos actuales.
La otra buena noticia para los nuevos inversores es que hay señales de que el crecimiento que ha definido la capacidad competitiva de Digi se ha mantenido año tras año. En los datos de 2025, los balances anuales más recientes compartidos por la empresa, facturó unos 929 millones de euros, y esperan que se mantenga el dato de cara a 2026. El objetivo es completar esa consolidación en el mercado español y seguir creciendo para consolidar el sorpasso que dieron a Vodafone en mayo.

Por otro lado, los accionistas y los interesados en la empresa pueden celebrar que ya cuentan con un potente inversor de referencia. Global Portfolio Investments, la sociedad de inversión de la familia Domínguez de la Maza (propietaria del Grupo Mayoral y uno de los accionistas de referencia de la antigua MásMóvil), se ha comprometido a invertir 100 millones de euros, siempre que la valoración previa a la ampliación no supere los 1.700 millones de euros.
Los problemas de las otras empresas del sector
Lo que se puede convertir en un problema para Digi es que sus competidoras no se han visto bien posicionadas en bolsa en las últimas semanas. Empresas como Movistar, Vodafone o MásOrange han pasado los últimos años realizando inversiones para el despliegue de los servicios de fibra óptica y redes 5G. En esta situación es complicado adivinar cómo pueden reaccionar a la llegada de la low cost, aunque hay motivos para el optimismo.
Y es que la apuesta de la compañía rumana es vender que la salida a bolsa se hace, precisamente, para mantener su historial de crecimiento de los últimos años. Su modelo, a pesar de las críticas, ha demostrado ser resistente y ha servido para poner en alerta al resto de las plataformas del sector, que siguen manteniendo la misma estrategia de precios.




