Volkswagen no puede salvar sola a la industria europea del automóvil: recorte de previsiones y nuevo precio objetivo de 94 euros

Aunque creemos que la dirección está haciendo todo lo posible por salvar a VW, sobre todo mediante recortes de gastos, parece claro que estas dificultades no hacen más que aumentar.

Volkswagen está ejecutando correctamente su plan de reestructuración, pero no puede compensar por sí sola los problemas estructurales de la industria europea del automóvil. Sin cambios en las políticas industriales y regulatorias de la Unión Europea, los analistas creen que seguirá siendo muy difícil que el grupo recupere un crecimiento sostenido y mejore su rentabilidad.

Esta es la principal conclusión que extrae Harald C Hendrikse, analista de Citigroup, en su última nota sobre la automovilística alemana. En ella, rebaja el precio objetivo de Volkswagen a 94 desde 110 euros por acción, aunque mantienen la recomendación de Comprar porque consideran que la acción cotiza en mínimos de valoración y ya descuenta un escenario muy negativo.

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Para Citigroup, Volkswagen está haciendo todo lo posible para mejorar su competitividad, con fuertes recortes de costes, reducción de capacidad en Alemania, mayor eficiencia en inversiones mediante alianzas y una profunda reorganización de su negocio en China. La entidad considera que el esfuerzo de la dirección desde 2023 ha sido «casi sin precedentes».

No obstante, el banco señala que el problema es que el entorno se ha deteriorado aún más rápido que las medidas adoptadas. Creen que los problemas estructurales del sector están acelerándose y superan la capacidad de reacción de la compañía.

Volkswagen es la automovilística más perjudicada por los aranceles adicionales de EE.UU.

En estos momentos, China se ha convertido en el principal foco de preocupación. Las ventas de Volkswagen en el país se están desplomando mucho más rápido de lo esperado: caen un 27% en el acumulado del año; en los cuatro últimos meses los descensos han oscilado entre el 24% y el 41%; y la cuota de mercado ha bajado hasta alrededor del 5%.

Como consecuencia, Citigroup reduce a cero su previsión de beneficios procedentes de China durante el resto de 2026.

Pero la presión también aumenta en Europa. Los fabricantes chinos ya representan aproximadamente el 10% del mercado europeo, frente al 7% del año anterior, y continúan ganando cuota, especialmente en Reino Unido, España e Italia. Esto está obligando a Volkswagen a competir con mayores descuentos y menor rentabilidad, aclara Citigroup.

Hendrikse explica que la rentabilidad del grupo depende cada vez más de Europa. Imagen: Volkswagen
Hendrikse explica que la rentabilidad del grupo depende cada vez más de Europa. Imagen: Volkswagen

Volkswagen y su dependencia de Europa

Hendrikse explica que la rentabilidad del grupo depende cada vez más de Europa. Con China prácticamente sin beneficios y Estados Unidos aportando históricamente muy poco, el beneficio operativo global de Volkswagen descansa en un mercado europeo cuyo margen también está reduciéndose.

Citigroup considera que los fabricantes europeos soportan costes laborales, energéticos, regulatorios y medioambientales muy superiores a los de sus competidores chinos, mientras la UE mantiene abierto su mercado. Advierten de que esta situación pone en riesgo la supervivencia de la industria automovilística europea.

Los analistas ven con buenos ojos que Bruselas estudie ampliar los aranceles a los híbridos enchufables (PHEV), además de los ya existentes para los vehículos eléctricos chinos, aunque consideran que hace falta una política industrial mucho más amplia basada en el principio de «Made in EU» y una desregulación que mejore la competitividad.

Volkswagen hace pensar que su apuesta por fabricar en China puede ser ganadora

“Volkswagen se enfrenta a dificultades estructurales sin precedentes, debidas principalmente a factores geopolíticos (entre los que se incluyen los aranceles estadounidenses) que escapan al control de la dirección. Los grandes fabricantes de automóviles se ven, sencillamente, a merced de los gobiernos de los países en los que operan y de sus políticas reguladoras”, explica Hendrikse.

“Aunque creemos que la dirección está haciendo todo lo posible por salvar a VW, sobre todo mediante recortes de gastos, parece claro que estas dificultades no hacen más que aumentar, lo que hace aún más difícil para los inversores vislumbrar un panorama positivo, en un momento en el que, de todos modos, buscan un impulso positivo que los fabricantes de automóviles de la UE no pueden ofrecer en estos momentos”, añade.

Por todo ello, en Citigroup recortan sus previsiones para Volkswagen. Ahora esperan un margen EBIT del 3,9% en 2026, por debajo del rango objetivo de la compañía; un flujo de caja libre de 3.500 millones de euros, en la parte baja de la guía; y reducciones del beneficio por acción estimado del 18% en 2026, 16% en 2027 y 7% en 2028.

Tesis de inversión e Citigroup en Volkswagen

Seguimos observando que Volkswagen está tomando todas las decisiones acertadas —y difíciles— para mantener la rentabilidad y la viabilidad ante los duros obstáculos normativos y de costes, así como frente a la competencia china de bajo coste.

No nos sorprende que Volkswagen esté exigiendo aún más recortes de costes, y apoyamos dichas decisiones, pero esto también apunta a que habrá más costes extraordinarios en el futuro y pone de relieve las presiones a las que se ven sometidos los beneficios principales de la firma en la UE.

Sería mucho más útil un enfoque de política industrial de la UE más favorable, que abordara las diferencias a nivel mundial en materia de regulación, costes estructurales y políticas de estímulo.


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