La piscina natural de Las Presillas en Rascafría abre este fin de semana contra el calor

Las Presillas de Rascafría arrancan su temporada de baño justo cuando el termómetro aprieta, con entrada gratuita a pie y parking por 9 euros. El río Lozoya vuelve a ofrecer sus aguas de sierra, frescas y limpias, en uno de los enclaves naturales más queridos de la Comunidad de Madrid.

Con 35 grados en el asfalto de Madrid y una hora de coche por la A-1, Rascafría se convierte en el antídoto más razonable del verano. Las piscinas naturales de Las Presillas abren este fin de semana su temporada oficial de baño, y quien las conoce ya sabe que el parking se llena antes de las diez de la mañana. El acceso a pie es gratuito y el agua de la sierra, procedente del deshielo de la Sierra de Guadarrama, llega a los bañistas a unos refrescantes 12 °C.

No hablamos de un chiringuito montado sobre un río cualquiera. Las Presillas son tres pozas naturales formadas por el propio cauce del Lozoya, habilitadas por el Ayuntamiento de Rascafría con aseos, zona de césped y quiosco, y homologadas por la Comunidad de Madrid como zona de baño de calidad buena tras los análisis periódicos de la Consejería de Sanidad. Una combinación de naturaleza, servicios mínimos y control sanitario que pocas zonas de baño madrileñas pueden presumir.

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Las Presillas de Rascafría: tres pozas y una sierra de fondo

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Las tres piscinas que conforman Las Presillas de Rascafría tienen profundidades distintas: la más somera no supera el pecho de un adulto, y la más honda permite saltar desde las rocas del borde. El agua baja directa de Peñalara, con esa transparencia que solo tiene el río antes de que nadie lo toque. No hay medidas artificiales que la traten: el propio caudal y la piedra hacen el trabajo.

La zona recreativa está abierta de lunes a domingo de 9 a 21 horas, y el parking de coches cuesta 9 euros por vehículo y día durante la temporada de verano. Quien prefiera no pagar puede aparcar en el pueblo y caminar unos 20 minutos, o llegar en el autobús 194 desde Plaza de Castilla. Una vez dentro, el espacio absorbe bien la afluencia: praderas de césped amplias, pinar con sombra y las cumbres de la sierra siempre en el horizonte.

Rascafría y el río Lozoya, una alianza que abastece a Madrid

Rascafría guarda un secreto hidrológico que pocos visitantes conocen: el río Lozoya, en cuyo cauce se forman las pozas de Las Presillas, es el principal abastecedor de agua potable de toda la Comunidad de Madrid. Sus 91 kilómetros de curso nacen en el Parque Natural de Peñalara y están represados hasta en cinco embalses, siendo El Atazar el de mayor capacidad de la región. Bañarse en Las Presillas es, en cierta forma, bañarse en la fuente de la ciudad.

Ese origen explica la calidad del agua. La Unión Europea reconoce Las Presillas como una de las cuatro zonas naturales de baño autorizadas en la Comunidad de Madrid, calificación que se revisa anualmente mediante muestreos quincenales en cinco puntos del cauce. En 2024 obtuvo la calificación de agua buena, y la temporada 2026 arranca sin restricciones activas.

Cómo llegar y qué esperar cuando llegas a Rascafría

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Desde Madrid, Rascafría se alcanza por la A-1 hasta el kilómetro 69 y luego la M-604 hasta el km 28,6. El trayecto dura entre 55 y 70 minutos según el tráfico. La regla de oro de los que repiten es la misma: llegar antes de las diez o ir entre semana. Los fines de semana de julio y agosto el parking se llena en las primeras horas de la mañana y quien llega tarde tiene que caminar desde el pueblo.

El día en Rascafría no termina con el baño. A diez minutos en coche está el Monasterio de Santa María de El Paular, uno de los conjuntos medievales mejor conservados de la sierra. Y para los que prefieren seguir al aire libre, la Cascada del Purgatorio ofrece once kilómetros de ruta desde el Puente del Perdón, con el arroyo Aguilón como compañero entre abedules y rocas cubiertas de musgo.

Lo que hay que saber antes de ir: normas, consejos y lo que no puedes llevar

Sin animales ni música

Las normas son claras y se aplican: no se permiten mascotas, música, recipientes de vidrio, mesas portátiles ni barbacoas. Tampoco se puede encender fuego. El Ayuntamiento de Rascafría recuerda que el baño está restringido exclusivamente a las tres pozas habilitadas; meterse en cualquier otro tramo del río puede acarrear sanciones de entre 80 y 3.000 euros.

Escarpines y picnic sí; socorristas, no

Las piedras del lecho del Lozoya son resbaladizas, por lo que el calzado de agua es imprescindible para cualquier bañista. Lo de la comida es sencillo: la mayoría lleva el picnic de casa, porque la normativa prohíbe cocinas portátiles. El quiosco resuelve lo básico. Y una advertencia importante: en Las Presillas no hay socorristas. La precaución con niños y mayores corre por cuenta de quien va.

  • Horario de parking: 9:00 a 21:00 h, todos los días
  • Precio: 9 €/coche, 5 €/moto, 50 €/autobús (temporada)
  • Acceso a pie: gratuito, sin aforo máximo fijado
  • Transporte público: bus 194 desde Plaza de Castilla + 20 min a pie

La tendencia que convierte a Rascafría en destino de referencia veraniega

El turismo de proximidad en la sierra norte de Madrid lleva creciendo desde 2024, y Rascafría registra ocupaciones de hasta el 95 % en fines de semana de temporada alta. Las Presillas tienen capacidad para absorber esa demanda sin deteriorarse, siempre que el visitante llegue con criterio horario y respete el entorno. La Comunidad de Madrid tiene previsto seguir invirtiendo en señalización y mejoras de acceso sostenible al Valle del Lozoya.

La mejor noticia para quien va este fin de semana: la apertura de temporada en Rascafría coincide con el momento en que el calor en la capital empieza a hacerse insoportable y las piscinas municipales todavía no se han saturado del todo. Madrugar un poco y salir antes de las nueve sigue siendo la única estrategia que funciona sin excepción. El premio es una poza de agua de sierra con Peñalara de fondo y el Valle del Lozoya en silencio.


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