A las 13:35 (hora peninsular) del próximo martes 30 de junio, la Estación Espacial Internacional será testigo de una intervención de alto voltaje. Dos astronautas de la NASA saldrán al vacío para reparar el brazo robótico que ha sido el brazo derecho de la estación durante un cuarto de siglo: el Canadarm2.
La pieza dañada que pone en jaque al veterano Canadarm2
El brazo robótico Canadarm2, una joya de la ingeniería canadiense, lleva en servicio desde 2001. Ha ensamblado módulos, ha capturado naves de carga y ha movido astronautas como a piezas de ajedrez en el vacío. Sin embargo, una de sus articulaciones de la muñeca —la pieza que le permite girar y orientar con precisión milimétrica— ha dejado de funcionar correctamente. La avería fue detectada y analizada conjuntamente por la NASA y la Agencia Espacial Canadiense (CSA). La conclusión: era necesaria una sustitución manual durante una caminata espacial.
La reparación no es una operación rutinaria. El Canadarm2 interviene en prácticamente todas las operaciones críticas de la ISS, desde el atraque de las cápsulas Dragon o Cygnus hasta el mantenimiento externo. Que una de sus articulaciones falle compromete la capacidad de la estación para recibir suministros y realizar experimentos de alto riesgo. Por eso la misión del 30 de junio no es una puesta a punto cualquiera: es una operación para devolver la plena movilidad al brazo que los controladores en tierra manejan con orgullo desde hace un cuarto de siglo.
Los encargados de la delicada cirugía orbital serán dos veteranos: Chris Williams y Jessica Meir. No será la primera vez que este dúo abandone la seguridad de la esclusa: el pasado 18 de marzo de 2026 ya compartieron una caminata espacial para instalar un kit de modificación de paneles solares, según informó la NASA. Ahora vuelven a enfundarse los mismos trajes, con el objetivo de reemplazar la articulación dañada por una de repuesto que ya espera en el exterior de la estación.
Más de seis horas de cirugía robótica en el vacío
La caminata está programada para arrancar a las 7:35 de la mañana, hora del este de Estados Unidos (13:35 hora peninsular española), y la NASA estima que durará aproximadamente 6 horas y 40 minutos. Durante ese tiempo, Williams y Meir trabajarán en el exterior de la estación, anclados a la estructura y sometidos a temperaturas extremas y a la radiación directa del Sol.
Los preparativos comenzaron ayer mismo. El martes 23 de junio, Williams probó su traje espacial en el interior del módulo Quest, asistido por la astronauta de la ESA Sophie Adenot. La verificación incluyó comprobaciones de movilidad, comunicaciones y sistemas de soporte vital, con ingenieros monitorizando cada parámetro desde tierra. Posteriormente, el dúo repasó una animación interactiva en 3D que recrea todos los movimientos que tendrán que ejecutar para retirar la pieza averiada e instalar la nueva. Además, ambos revisaron las mochilas de emergencia que llevarían en caso de separación accidental y Meir instaló las baterías en las pistol grip tools, unas herramientas diseñadas específicamente para funcionar en microgravedad.
Desde el interior de la ISS, los astronautas Jack Hathaway (NASA) y Sophie Adenot supervisarán la operación y manejarán el brazo robótico para colocarlo en la posición correcta durante la reparación. Hathaway, por su parte, también encontró tiempo para instalar varios CubeSats diseñados por estudiantes universitarios que serán desplegados desde el módulo Kibo. La vida a bordo nunca se detiene.

El brazo robótico que ha escrito 25 años de historia en órbita
El Canadarm2 no es una herramienta cualquiera. Desde que se instaló en la ISS en 2001, ha sido el brazo extendido de la humanidad en la órbita baja. Ha participado en la construcción de la propia estación, ha intervenido en más de un centenar de maniobras de acoplamiento y ha rescatado satélites, además de servir de plataforma para docenas de paseos espaciales. Es, sin exagerar, una de las piezas de hardware más longevas y rentables de la exploración espacial.
El hecho de que siga operativo un cuarto de siglo después habla de la robustez del diseño canadiense y de la destreza de los controladores que lo manejan desde tierra. Pero también evidencia que el envejecimiento de la infraestructura orbital se está convirtiendo en un desafío de primer orden. La estación, que ya ha superado su vida útil prevista de 15 años, se acerca a una fase en la que las reparaciones serán cada vez más frecuentes. La caminata del 30 de junio es una muestra de esa nueva normalidad: reparar en el espacio lo que ya no puede esperar a que llegue un repuesto por vía logística.
Cada vez que un astronauta repara una máquina en el vacío, la tecnología y la carne colaboran de la forma más frágil y audaz que conocemos.
Para un servidor, que empezó a seguir las misiones de la ISS cuando Canadarm2 apenas era una promesa, ver cómo este brazo sigue dando guerra es una de esas historias silenciosas de resistencia. Recuerdo las primeras maniobras de atraque del shuttle con aquel brazo recién estrenado, y no puedo evitar pensar en la cantidad de ciencia que ha sustentado. Ahora, su reparación se convierte en un hito más de esa biografía de metal y circuitos.
La NASA y la CSA ofrecerán una rueda de prensa el próximo jueves 25 de junio a las 14:00 EDT (20:00 hora peninsular) para detallar todos los pormenores de la caminata. La retransmisión estará disponible en el canal de YouTube de la agencia. Será la oportunidad de escuchar a los directores de misión explicar cómo se ha planificado una operación que, en palabras de la propia NASA, “es crítica para devolver al Canadarm2 toda su capacidad de movimiento”.
La articulación de repuesto no es improvisada. Ya se encontraba almacenada en el exterior de la estación desde hace años, esperando este momento. La logística espacial obliga a anticipar fallos con un horizonte de meses o incluso años, y la muñeca del brazo canadiense era uno de esos componentes que sabían que algún día habría que reemplazar. Que el día haya llegado ahora refrenda el compromiso de las agencias por alargar la vida de la ISS al menos hasta 2030.
🔬 Ficha de la misión
- Qué se va a reparar: la articulación de la muñeca del brazo robótico Canadarm2.
- Dónde: en el exterior de la Estación Espacial Internacional, en órbita terrestre baja.
- Institución responsable: NASA y Agencia Espacial Canadiense (CSA).
- Cuándo: 30 de junio de 2026, a partir de las 13:35 hora peninsular española.
- Impacto a futuro: devolverá la plena movilidad a un brazo esencial para las operaciones de atraque y mantenimiento de la ISS.




