Idealista sitúa a Sevilla como la ciudad con mayor porcentaje de inquilinos que pagan más del 30% de su salario en alquiler

El 46,8% de los inquilinos sevillanos destina más del 30% de su renta al alquiler, según Idealista y el Banco de España. José Luis Escrivá califica la situación como 'emergencia nacional' ante un déficit de 750.000 viviendas y la falta de compenetración administrativa.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Idealista sitúa a Sevilla como la ciudad con mayor porcentaje de inquilinos que pagan más del 30% de su renta en alquiler: el 46,8% de los arrendatarios sevillanos, según datos del Banco de España.
  • ¿Quién está detrás? El informe anual de 2025 del Banco de España, citado por Idealista, y las declaraciones del gobernador José Luis Escrivá ante el Congreso este martes.
  • ¿Qué impacto tiene? El sobreesfuerzo financiero se concentra en las grandes capitales, especialmente en Sevilla, Málaga, Barcelona y Madrid. Escrivá reclama una ‘emergencia nacional’ para abordar un déficit de 750.000 viviendas y la falta de compenetración administrativa.

El 46,8% de los inquilinos de Sevilla destina más del 30% de su renta neta mensual al pago del alquiler, la proporción más alta de España, según el informe anual de 2025 del Banco de España difundido por Idealista. Esta cifra coloca a la capital hispalense por delante de Málaga (46,7%), Barcelona (43,5%) y Madrid (41,3%), en una lista que refleja un fenómeno generalizado de estrés financiero en las grandes áreas urbanas.

A nivel nacional, el 32,5% de los hogares no propietarios se encuentra ya en situación de sobreesfuerzo, es decir, destinan más del 30% de sus ingresos a la renta mensual. En las principales capitales, esta proporción escala por encima del 40%, un umbral que los organismos internacionales consideran crítico. Las grandes ciudades, los jóvenes y los nuevos residentes son los más golpeados: en Málaga, Madrid y Barcelona, quienes no son propietarios necesitarían dedicar íntegramente su renta neta durante entre 9 y 10 años para poder adquirir una vivienda.

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La radiografía del sobreesfuerzo: Sevilla en la cima

El Banco de España ha puesto cifras al problema. En su informe anual correspondiente a 2025, el organismo detalla que el esfuerzo financiero para acceder a una vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, se ha endurecido significativamente en las últimas décadas. Los datos revelan que la tensión es especialmente aguda en Andalucía: tras Sevilla y Málaga, otras capitales del sur presentan niveles de esfuerzo superiores a la media nacional.

El concepto de ‘sobreesfuerzo’ (sobreesfuerzo) define a aquellos hogares que superan el 30% de su renta disponible en gastos de vivienda, un criterio estándar de la OCDE y de la UE para medir la asequibilidad. En Sevilla, el 46,8% de los inquilinos supera ese límite, lo que supone una presión financiera que, según el Banco de España, no tiene parangón a nivel europeo.

Escrivá clama por una emergencia nacional del alquiler

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, compareció este martes en la Comisión de Vivienda del Congreso y advirtió de que no se está abordando el problema desde el lado público. El acceso y las restricciones a la vivienda y al crecimiento de la oferta de vivienda es uno de los principales retos, si no el mayor, que tiene la economía española’, declaró. Y fue más allá al calificar la situación como una ‘emergencia nacional’ ante la imposibilidad de muchos ciudadanos de acceder a un alquiler accesible.

Escrivá cifró el déficit de viviendas respecto a las demandadas por la creación de hogares en 750.000 unidades. Además, subrayó la falta de compenetración entre los tres niveles de administración (Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos) y señaló la ‘paralización de muchísimos desarrollos, los cuellos de botella en la red eléctrica o la dificultad de los municipios para obtener recursos.

El acceso a la vivienda en España es el mayor reto económico del país, sin parangón en Europa, y requiere una respuesta coordinada entre todas las administraciones.

El dirigente del Banco de España también apuntó a la debilidad del sector de la construcción: ‘Tras el colapso del sector en 2008, las empresas han reducido mucho el tamaño. Tenemos un sector muy minifundista que no tiene la escala para abordar los proyectos en marcha. Hay un problema de rentabilidad’. A ello se suma la falta de mano de obra: el empleo en la construcción está un 7% por debajo del nivel de 1995, cuando España contaba con 10 millones de habitantes menos, lo que lastra la productividad y la capacidad de generar nueva oferta.

La Ficha del Inversor

Desde la óptica del inversor, estos datos dibujan un mercado dual. Por un lado, la presión sobre los alquileres en las grandes capitales sostiene la rentabilidad bruta para los propietarios que ya poseen viviendas en zonas de alta demanda, pero también encarece la entrada para nuevos inversores. El yield bruto del alquiler en Sevilla (la rentabilidad anual antes de gastos e impuestos) se ha movido entre el 5% y el 6% en los últimos dos años, según portales inmobiliarios, aunque la capacidad de revalorización futura depende de que el ayuntamiento y las administraciones desbloqueen suelo y licencias.

A seis meses vista, la tendencia es de estabilización de los precios del alquiler en las grandes urbes, pero sin descensos significativos mientras la oferta siga siendo escasa. La declaración de ‘emergencia nacional’ por parte del Banco de España puede acelerar medidas legislativas y de financiación, lo que a su vez podría modificar las reglas del juego para los inversores en alquiler residencial. El riesgo más inmediato es que se impongan topes al alquiler o se endurezcan los requisitos para los grandes tenedores, algo que ya sucede en algunas comunidades autónomas.

El perfil recomendado para este momento es el inversor patrimonialista de medio plazo que pueda capear cambios regulatorios y que busque inmuebles en zonas donde la presión sea algo menor pero con potencial de revalorización, como áreas metropolitanas o ciudades de tamaño intermedio con buena conexión. Para el comprador de vivienda habitual, el panorama aconseja extremar la prudencia en la relación entre ingresos y cuota hipotecaria: en las capitales más tensionadas, el acceso a la propiedad exigirá periodos de ahorro históricamente largos. El gran inversor institucional, por su parte, deberá vigilar de cerca la evolución de la política de vivienda: la urgencia mostrada por Escrivá podría traducirse en nuevos planes de vivienda pública que compitan con el Build to Rent en ciertos segmentos.


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