El Ibex 35 en caída: pierde los 19.500 puntos arrastrado por el desplome tecnológico en Wall Street

La presión vendedora en los gigantes tecnológicos de Estados Unidos ha contagiado al selectivo español, que cede un soporte psicológico relevante. Los futuros indican que la apertura del miércoles heredará el tono negativo.

El Ibex 35 cerró la sesión del martes con una caída del 0,34%, situándose por debajo de la barrera de los 19.500 puntos. La presión vendedora procedente de Wall Street, donde el desplome tecnológico ha marcado la jornada, arrastró al conjunto del mercado español.

Según los datos recogidos por Valencia Plaza, los futuros ya anticipan una apertura bajista para este miércoles, herencia directa del nerviosismo que ha vuelto a instalarse en el Nasdaq y que ha contagiado a todas las plazas europeas. El Ibex, que había coqueteado en los últimos días con la zona de máximos históricos, pierde así un soporte psicológico que muchos inversores consideraban una línea de flotación.

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En el parqué madrileño, las caídas fueron generalizadas. Los grandes valores del selectivo –Inditex, Santander y BBVA– cerraron con retrocesos moderados pero constantes, mientras que solo algunos títulos defensivos, como Endesa o Iberdrola, consiguieron mantener el tipo. El sector tecnológico español, aunque menos expuesto que el estadounidense, también recibió el impacto con descensos en valores como Amadeus y Cellnex.

La tormenta perfecta llegó desde Estados Unidos. Las ventas masivas en los gigantes tecnológicos (Nvidia, Microsoft, Apple) responden a un cóctel de toma de beneficios, dudas sobre las valoraciones tras varias semanas de subidas y el temor a que la Reserva Federal mantenga los tipos altos más tiempo del esperado. Sin un catalizador claro al alza, el dinero ha empezado a buscar refugio en bonos y sectores menos sobrevalorados.

Wall Street tiñe de rojo la sesión europea

El Nasdaq 100 llegó a perder más de un 2% en la jornada del martes, arrastrando tras de sí a los principales índices europeos. La correlación entre el mercado estadounidense y el Viejo Continente sigue siendo muy alta, especialmente cuando las caídas vienen lideradas por un sector que ha sido motor de las ganancias en los últimos trimestres. Los inversores, que habían apostado fuerte por la inteligencia artificial y la digitalización, han empezado a recoger beneficios ante la falta de noticias disruptivas a corto plazo.

El selectivo español, que venía de una racha de cinco sesiones al alza y había logrado reconquistar la cota de los 19.500 puntos hace apenas dos semanas, se ve ahora arrastrado por un movimiento de aversión al riesgo de alcance global. La sesión del martes fue la peor en casi un mes, aunque sin llegar a niveles de pánico. El volumen de negociación fue elevado, lo que indica que muchos inversores institucionales están ajustando carteras, no liquidando posiciones de forma desordenada.

Perder los 19.500 puntos no es solo un número: refleja que los inversores están ajustando posiciones después de un rally que ha llevado al Ibex a cotas no vistas en años.

¿Respiro en zona de máximos o primera señal de corrección?

La cuestión que se plantea ahora es si estamos ante una simple recogida de beneficios –lógica tras un rally tan vertical– o ante el preludio de una corrección más profunda. Los analistas técnicos apuntan a que el Ibex 35 tiene un primer soporte relevante en los 19.200 puntos, nivel que de perderse podría abrir la puerta a una visita rápida al entorno de los 18.800 enteros. Sin embargo, mientras el contexto macroeconómico no se deteriore bruscamente, la mayoría de las casas de análisis ven esta caída como una oportunidad para comprar a precios más atractivos.

España ha mostrado una resistencia económica superior a la media europea en lo que va de año. Las previsiones de crecimiento del PIB para 2026 se han revisado al alza en varias ocasiones, el turismo sigue batiendo récords y la tasa de paro continúa su senda descendente. Todo ello es un colchón para la renta variable doméstica. El Ibex no debería descorrelacionarse de manera permanente de Wall Street, pero un aterrizaje suave en Estados Unidos y un BCE que ya ha empezado a recortar tipos podrían dibujar un escenario favorable para la bolsa española.

Análisis: la encrucijada del Ibex 35 entre política monetaria y rotación sectorial

He visto muchas aperturas en rojo que al final acaban en verde, pero la sesión del martes me dejó una sensación diferente. No fue un susto aislado: fue un recordatorio de que los mercados financieros no se mueven en línea recta y de que, cuando los grandes jugadores deciden vender, lo hacen a lo grande. La tensión entre el ciclo de bajada de tipos del BCE y la posible pausa de la Reserva Federal es una de las mayores fuentes de incertidumbre.

Históricamente, el Ibex 35 ha sido uno de los índices más beneficiados por los recortes de tipos del BCE, dado el peso del sector financiero en su composición. Si Fráncfort cumple con las expectativas y baja otros 25 puntos básicos en julio, las carteras de los grandes bancos españoles podrían recibir un impulso. Sin embargo, si la inflación estadounidense repunta más de lo esperado y la Fed retrasa su propio recorte, la rotación de fondos desde Estados Unidos hacia Europa podría acelerarse, pero no de forma ordenada.

Creo que lo más inteligente ahora es no precipitarse. El Ibex ha perdido los 19.500, pero sigue muy cerca de zona de máximos. La próxima referencia clave será el dato de inflación de la eurozona del viernes. Si los precios se moderan más de lo esperado, el selectivo español podría recuperar los 19.500 puntos sin demasiada resistencia. Si no, habrá que acostumbrarse a ver este nivel en el retrovisor durante un tiempo.


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