El mercado de activos del mundo real tokenizados —los conocidos como RWA por sus siglas en inglés— acaba de superar la barrera de los 10.000 millones de dólares en capitalización. Un informe de Binance Research dibuja un futuro en el que esa cifra podría multiplicarse por 645 hasta alcanzar los 6,78 billones de dólares. Pero el camino no es único: el análisis plantea cuatro escenarios con distinto grado de optimismo.
Los RWA son la versión digital de activos tradicionales como acciones, bonos o materias primas, registrada en una blockchain (la tecnología de libro mayor distribuido que valida operaciones de forma pública y sin intermediarios). Dicho de otra manera: es como si un inversor pudiera comprar una pequeña fracción de un bono corporativo o de una onza de oro con la misma facilidad con la que envía un mensaje por internet. Esa cualidad fraccionable está cambiando quién puede participar en los mercados.
Un mercado que se ha multiplicado por diez en dos años
El crecimiento de los activos tokenizados ha sido explosivo. A principios de 2024, la capitalización rondaba los 1.000 millones de dólares. Dos años después, esa cifra se ha multiplicado por diez. Según Binance Research, este salto refleja un cambio estructural en la forma de emitir y negociar activos tradicionales.
El impulso definitivo llegó en el cuarto trimestre de 2025, cuando la apreciación de las materias primas empujó un aluvión de operaciones hacia las blockchains. En ese pico, el volumen semanal de negociación rozó los 20.000 millones de dólares. Después se normalizó: en lo que va de 2026, la media semanal se sitúa en 735 millones, todavía un nivel muy superior al de 2024.
Inversores desde países emergentes: el nuevo perfil
El informe de Binance Research destaca un dato que rompe tópicos: el 80% de los inversores en acciones tokenizadas procede de países emergentes. Son, en su mayoría, pequeños ahorradores que antes no tenían acceso a ciertos mercados. No en vano, el 93% de las compras son fraccionales y la inversión media por persona apenas llega a 18,81 dólares.
Lo llamativo es que el 80% de estos inversores están en países emergentes y cerca del 93% compra fracciones. Esta configuración dibuja un mercado más inclusivo, pero también más volátil y dependiente de plataformas que ofrezcan simplicidad. De hecho, buena parte de ese volumen se canaliza a través de aplicaciones y exchanges que han sabido eliminar las barreras técnicas de entrada.
La tokenización apenas ha arañado la superficie: hoy menos del 0,01% de los activos que podrían digitalizarse han dado el paso a la blockchain.
Cuatro futuros posibles para la tokenización
Binance Research no se limita a una sola proyección. El estudio plantea cuatro escenarios que dependen de la velocidad de adopción institucional, los marcos regulatorios y la madurez de la infraestructura:
- Conservador: 203.000 millones de dólares (penetración del 0,12%). Se alcanzaría con una adopción gradual y cierta claridad normativa.
- Base: 661.000 millones de dólares (penetración del 0,4%). Requiere que más plataformas financieras integren activos tokenizados.
- Optimista: 1,6 billones de dólares (penetración del 1%). Sería posible si los productos tokenizados se convierten en estándar en las grandes entidades.
- Excepcional: 6,78 billones de dólares (penetración del 4%). Solo ocurriría con alta liquidez, interoperabilidad entre blockchains a gran escala y marcos regulatorios que reconozcan la propiedad on-chain.
El escenario base o el optimista parecen los más realistas a medio plazo si Europa acelera con MiCA y los grandes bancos dan el paso. El excepcional exigiría una transformación casi completa de la infraestructura financiera actual, algo que llevaría al menos una década.
Mi lectura es que el mercado tokenizado está en un punto parecido al del comercio electrónico en los años noventa: prometedor, pero con barreras regulatorias y técnicas que resolver. La buena noticia es que la demanda de los inversores emergentes ya está aquí, y eso suele ser el mejor acelerador.




