El coste de la memoria RAM se ha disparado y Nothing cancela el lanzamiento de su móvil más asequible. La decisión, comunicada por el cofundador Akis Evangelidis en X, frena la expansión de la marca en la gama de entrada y revela la creciente presión en la cadena de suministro que afecta a todos los fabricantes de smartphones económicos.
Claves de la operación
- La memoria RAM duplica su coste en meses. Los precios de los módulos de memoria se han disparado por la escasez de obleas y la alta demanda de IA, encareciendo entre un 80% y un 120% según segmento.
- Nothing sacrifica el lanzamiento para mantener su modelo de negocio. El CEO Carl Pei ya había alertado del impacto en el Phone 4A; la empresa prioriza un producto rentable que ofrezca una mejora real al consumidor.
- El vacío en la gama de entrada deja espacio a marcas rivales. Xiaomi, Realme y Samsung seguirán copando el segmento de menos de 200 euros sin la presión de un nuevo contendiente con diseño diferenciado.
El coste de la memoria, un lastre que descarrila el lanzamiento
El incremento de los precios de la RAM no es un fenómeno aislado. La industria lleva meses soportando subidas de hasta el 120% en los módulos DDR5, impulsadas por la escasez de capacidad de fabricación y la fuerte demanda del sector de la inteligencia artificial. Estos costes, que representan una parte sustancial del presupuesto de un teléfono de gama baja, han hecho inviable un sucesor del CMF Phone 2 Pro.
Akis Evangelidis, cofundador de Nothing, fue claro en su comunicado: con los precios actuales de la memoria, construir un teléfono que represente un avance real a un precio adecuado para la submarca CMF es imposible. La empresa no quiso lanzar un dispositivo que apenas mejorase al anterior y se quedara corto en competitividad.
La decisión de Nothing refleja una tensión generalizada en la industria del smartphone económico. Mientras los fabricantes de gama alta pueden absorber el sobrecoste o repercutirlo en el precio final, quienes compiten por debajo de los 300 euros se enfrentan a márgenes muy ajustados. La duplicación del coste de la RAM puede anular por completo el beneficio unitario.
El propio Carl Pei ya había advertido la semana pasada que los costes de memoria del Phone 4A, un modelo de gama media, se habían doblado, lo que anticipaba problemas en toda la familia de productos. Ahora la cancelación confirma que la estrategia de crecimiento en el segmento más accesible queda congelada.
El impacto en la estrategia de Nothing y los consumidores
La línea CMF nació como la apuesta de Nothing por democratizar un diseño diferencial a precios competitivos. El primer CMF Phone alcanzó cierta notoriedad por su estética transparente y prestaciones dignas por menos de 200 euros. El sucesor iba a profundizar en esa senda, pero el contexto de costes ha dinamitado los planes.
Para los consumidores españoles, la cancelación reduce las opciones en un segmento donde Xiaomi, Realme y los modelos económicos de Samsung dominan con holgura. La entrada de Nothing había agitado el mercado con un enfoque de diseño poco común; ahora esa ventana se cierra.
La memoria RAM se ha convertido en un lujo incluso para los teléfonos que prometen ser accesibles.
De hecho, el propio Carl Pei había adelantado en en su última llamada con inversores que los márgenes de la división de smartphones se estaban reduciendo más rápido de lo previsto. La decisión de cancelar el lanzamiento de CMF es coherente con una gestión que prefiere no diluir la marca con productos descafeinados.
Los rivales chinos se frotan las manos en un segmento sin margen
Mientras Nothing se retira, las marcas chinas consolidan su posición. Xiaomi, Oppo, Realme y Transsion operan con economías de escala que les permiten firmar contratos de suministro de memoria a largo plazo y a precios más estables. Su presencia masiva en el mercado ibérico, que ya supone más del 60% de las ventas de móviles libres, se refuerza.
En España, el segmento de menos de 200 euros representó en 2025 cerca del 35% de las ventas totales de smartphones. Para una marca como Nothing, que aún está construyendo su red de distribución y no cuenta con la ingeniería financiera de los grandes grupos chinos, competir en ese escalón sin poder diferenciarse en precio es un suicidio comercial.
La retirada de un actor que prometía innovación estética a precios ajustados es una mala noticia para el consumidor. La falta de competencia suele traducirse en menos variedad y en una menor presión sobre los precios, justo cuando la inflación en componentes sigue al alza. Los fabricantes que permanecen tendrán aún más razones para no trasladar las subidas de costes a las prestaciones.
Nothing ha demostrado que sabe leer el mercado. Esta cancelación, aunque dolorosa a corto plazo, protege la credibilidad de la marca y evita un lanzamiento condenado a la irrelevancia. Habrá que ver si la situación de la RAM se normaliza antes de que acabe el año, porque la empresa ya ha demostrado en otras ocasiones que reacciona rápido. Por ahora, el segmento de entrada se queda sin uno de sus pocos aspirantes a agitador.




