Por primera vez, una misión espacial ha logrado predecir la llegada de una tormenta solar a la Tierra con un margen de apenas 30 minutos. El hito lo ha conseguido PUNCH, la misión de la NASA que monitoriza el viento solar en tres dimensiones, y cuyos resultados preliminares se presentaron este martes en la reunión del Comité de Investigación Espacial (COSPAR). El estudio, pendiente de revisión en la revista Space Weather, revoluciona la predicción del clima espacial con una precisión diez veces mayor que los métodos actuales.
30 minutos de margen, diez veces mejor que los métodos actuales
El equipo de la misión, liderado por el investigador principal Craig DeForest desde el Southwest Research Institute (SwRI) en Boulder, Colorado, utilizó datos de una eyección de masa coronal (CME) que abandonó el Sol el 31 de mayo de 2025. Doce horas después de aquella explosión solar, el modelo informático basado exclusivamente en las imágenes de PUNCH estabilizó su pronóstico: la tormenta alcanzaría la Tierra ocho horas más tarde. La predicción acertó con un desfase de apenas media hora, una ventana temporal que multiplica por diez el margen de los sistemas tradicionales, que hasta ahora solo ofrecían una horquilla de cinco horas.
“Pensábamos que PUNCH sería bueno en esto, pero es un resultado impresionante”, afirmó DeForest. El investigador comparó el salto con pasar de la máquina de vapor al motor de combustión interna: un cambio de paradigma que llega justo cuando la actividad solar, encaminada hacia su máximo en 2027, empieza a generar tormentas cada vez más intensas.
Cuatro naves en órbita baja para no perder de vista ninguna tormenta
Hasta la llegada de PUNCH, lanzada en 2025, las eyecciones de masa coronal solo podían seguirse durante la quinta parte inicial de su trayectoria entre el Sol y la Tierra. A partir de ahí, los científicos debían conjeturar cómo se comportaba la nube de plasma en el resto del recorrido. La misión de la NASA rompió esa limitación con cuatro pequeñas naves en órbita baja terrestre que, trabajando en conjunto, generan imágenes tridimensionales continuas del sistema solar interior, tomando una instantánea cada cuatro minutos.
Esta capacidad de rastrear casi hasta las inmediaciones terrestres —por así decirlo, hasta la puerta de casa— permite alimentar un modelo que analiza la velocidad y la geometría del frente de la eyección, calculando con una exactitud sin precedentes el momento del impacto. El vídeo compuesto con las imágenes de la eyección del 31 de mayo muestra con claridad cómo el borde delantero de la CME avanza por el espacio. “Hemos mejorado el pronóstico un orden de magnitud con un proceso realmente básico, informado únicamente por el hecho de que la eyección se podía rastrear de forma continua”, explicó DeForest.

Además de mejorar las alertas, los datos de PUNCH están revelando que que las eyecciones de masa coronal son más grumosas de lo que se pensaba y que evolucionan conforme cruzan el espacio. Esto ayudará a entender mejor cómo se mueve el plasma, no solo en el sistema solar, sino también en regiones de formación estelar de la galaxia donde resulta imposible estudiarlo a escala pequeña.
Estos treinta minutos de margen transforman las alertas de clima espacial: ya no dependemos de ventanas de incertidumbre de 5 horas.
Una revolución para satélites, redes eléctricas y astronautas
Las tormentas solares no son un espectáculo lejano. Una eyección de masa coronal intensa puede freír los circuitos de un satélite de comunicaciones, inducir corrientes en los transformadores de una red eléctrica y obligar a desviar vuelos transpolares, además de exponer a los astronautas a dosis peligrosas de radiación. Hasta ahora, los sistemas de alerta se basaban en modelos que, al perder de vista la CME durante casi el 80 % del trayecto, daban una ventana de llegada de unas cinco horas: demasiada incertidumbre para activar protocolos de protección precisos.
PUNCH cambia las reglas del juego porque, por primera vez, ofrece una vigilancia continua casi hasta el impacto. Los 30 minutos de margen que aporta el nuevo método permiten a los operadores de satélites poner sus equipos en modo seguro con la certeza de que lo harán justo a tiempo, sin interrumpir servicios más de la cuenta. Para las compañías eléctricas, ese medio hora puede significar la diferencia entre un apagón controlado y un daño permanente en un transformador de varios millones de euros.
Eso sí, los científicos insisten en que el modelo utilizado era voluntariamente sencillo: no empleaba inteligencia artificial ni parámetros complejos; simplemente se apoyaba en la capacidad de PUNCH de seguir la nube de plasma sin interrupciones. “Con datos más refinados y mejores modelos, podríamos predecir la llegada con todavía más antelación”, avanzó DeForest. El equipo espera que, cuando el artículo supere la revisión por pares en Space Weather, la comunidad del clima espacial adopte esta técnica como nuevo estándar.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: La capacidad de predecir la llegada de una tormenta solar con un error de solo 30 minutos utilizando datos de la misión PUNCH.
- Dónde: El espacio interplanetario entre el Sol y la Tierra; las cuatro naves de PUNCH se encuentran en órbita baja terrestre.
- Institución responsable: Misión PUNCH liderada por el Southwest Research Institute (SwRI) para la NASA; resultados presentados en COSPAR y pendientes de revisión en Space Weather.
- Cuándo: El logro se basa en la eyección del 31 de mayo de 2025; el anuncio se realizó el 4 de agosto de 2026 en la reunión de COSPAR.
- Impacto a futuro: Abre la puerta a alertas precisas que protejan infraestructuras terrestres y espaciales, mejorando hasta 10 veces la predicción actual de tormentas solares.




