Kalshi evalúa su salida a bolsa tras alcanzar 2.000 millones de dólares en ingresos anuales

La plataforma de mercados de predicción, regulada por la CFTC, ha triplicado sus ingresos en menos de un año y ya controla más del 90% de la actividad del sector en Estados Unidos. Su posible salto al parqué llegaría en 2027 o 2028, con una valoración cercana a los 22.000 millone

Kalshi, la mayor plataforma de mercados de predicción regulada en Estados Unidos, está en conversaciones informales con bancos de inversión para dar el salto a bolsa. Los números que maneja son de vértigo: 2.000 millones de dólares en ingresos anualizados, el triple de lo que facturaba en noviembre de 2025. La posible operación, una OPV, no llegaría antes de finales de 2027 o principios de 2028, pero ya ha despertado el apetito de Wall Street.

De startup regulada a gigante de 22.000 millones

Fundada en 2020 por Tarek Mansour y Luana Lage, dos graduados del MIT y del programa Y Combinator, Kalshi nació con una idea sencilla pero ambiciosa: crear un exchange donde cualquiera pudiera operar sobre el resultado de eventos reales, desde las decisiones de la Reserva Federal hasta los partidos de la NBA. La clave estaba en hacerlo bajo el amparo de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), el regulador estadounidense que supervisa estos contratos.

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Esa apuesta por la regulación le costó años de litigios. En 2024, un tribunal federal dio la razón a Kalshi en su batalla contra la CFTC por el derecho a listar contratos sobre eventos políticos. Aquella victoria desbloqueó un mercado que hoy mueve miles de millones al año. Desde entonces, la plataforma no ha parado de crecer.

En mayo de 2026, su volumen mensual de negociación alcanzó los 16.810 millones de dólares, por encima de los 14.810 millones de abril. El volumen anualizado se ha disparado de 52.000 millones a 178.000 millones en apenas doce meses. Y los ingresos, que son la parte que se queda Kalshi por cada operación, reflejan esa misma inercia: 2.000 millones de dólares anualizados, tres veces más que seis meses antes.

Estas cifras han colocado a Kalshi en una posición casi monopolística en su mercado: controla más del 90% de la actividad de prediction markets en Estados Unidos. Un dominio que, por ahora, ningún competidor descentralizado —como Polymarket— ha logrado arañar de forma significativa en el terreno regulado.

La reciente ronda de financiación Serie F, cerrada en mayo con una valoración de 22.000 millones de dólares, confirma el interés institucional. Estuvo liderada por Coatue y participaron pesos pesados como Sequoia Capital, Andreessen Horowitz y Paradigma junto a Morgan Stanley y ARK Invest. Esa cifra duplica la valoración que la empresa tenía en enero, un salto que pocos unicornios logran en tan poco tiempo.

Con los 1.000 millones de dólares frescos, Kalshi quiere expandir su oferta hacia clientes institucionales: capacidades de block trading, nuevos productos de riesgo para hedge funds y aseguradoras, y mejoras en su infraestructura. El objetivo es que los grandes actores de Wall Street puedan operar directamente desde sus bancos, integrando la plataforma en sus sistemas.

Wall Street no quiere perderse el negocio de los prediction markets, y Kalshi, con su licencia CFTC, es la puerta de entrada más segura.

Por qué Wall Street quiere un pedazo del pastel

El apetito de los inversores institucionales se explica con un dato: el volumen de operaciones de clientes institucionales en Kalshi se ha disparado un 800% en los seis meses que terminaron a principios de mayo. Bancos, hedge funds y aseguradoras están encontrando en estos contratos una nueva forma de cubrir riesgos o de apostar por escenarios macroeconómicos.

No es casualidad que la ronda Serie F incluyera a Morgan Stanley y ARK Invest. La posibilidad de que un exchange regulado ofrezca contratos sobre prácticamente cualquier evento —tipos de interés, inflación, elecciones, fenómenos meteorológicos— abre un abanico de productos que antes solo existían en mercados extrabursátiles muy opacos.

Kalshi IPO

Kalshi ha sabido moverse en ese filo. Por un lado, mantiene la licencia CFTC que le da una ventaja competitiva brutal frente a rivales descentralizados como Polymarket, que operan con criptomonedas y sin una supervisión equivalente. Por otro, su tecnología permite liquidar contratos en tiempo real y con un coste muy bajo, algo que encaja con la obsesión actual de Wall Street por la eficiencia.

Una salida a bolsa que pondría a prueba el apetito por los mercados de predicción

Si Kalshi sale a bolsa en 2027 o 2028 con una valoración cercana a los 22.000 millones de dólares, estaríamos ante una de las mayores OPV fintech de los últimos años. Pero el camino no está exento de riesgos. El negocio de los prediction markets es joven y aún no ha sido probado en un ciclo económico completo. Una recesión fuerte o un cambio regulatorio podrían frenar en seco el crecimiento.

Además, la dependencia de eventos deportivos y políticos como motores de volumen plantea dudas sobre la recurrencia de los ingresos. Los picos de actividad durante las eliminatorias de la NBA o el Mundial de fútbol son impresionantes, pero ¿qué pasa cuando no hay grandes citas? La propia empresa reconoce que el calendario de eventos influye en sus cifras.

Con todo, la apuesta de Kalshi por la regulación y por integrarse con la banca tradicional le da un colchón que otros no tienen. Es un modelo que recuerda al de los exchanges de futuros clásicos —como CME o ICE—, pero aplicado a una gama mucho más amplia de activos subyacentes. Y eso es justo lo que está atrayendo el dinero inteligente.

Mientras las conversaciones con los bancos de inversión avanzan, la gran incógnita es si el mercado estará dispuesto a valorar a Kalshi como una empresa tecnológica de alto crecimiento o como una firma de servicios financieros más madura. La respuesta definirá el precio de su debut bursátil.


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