Ibex 35 dispara su potencial al 9% y apunta a los 21.000 puntos

El índice español supera resistencias clave con un avance semanal del 3,5% y un hueco alcista del 1,43%, mientras el MACD semanal activa señales compradoras. El objetivo técnico proyecta una subida del 9% hasta los 21.160 puntos, con soporte en 18.764.

El Ibex 35 encadena una de sus mejores semanas del año y, según los informes técnicos, aún le queda margen para un nuevo impulso del 9%. La renta variable española ha roto resistencias que llevaban meses frenando los avances y activa señales de compra en el gráfico semanal que sitúan los 21.000 puntos como el próximo objetivo teórico.

Al cierre del viernes, el índice cotizaba en el entorno de los 19.420 puntos, lo que supone un avance semanal acumulado del 3,5%. La semana ha sido especialmente positiva para los pesos pesados del selectivo, impulsados por las expectativas de estabilidad monetaria y un entorno de tipos favorable, según datos de Bolsas y Mercados Españoles.

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En el gráfico semanal, el IBEX 35 ha abierto un hueco alcista del 1,43% —un salto significativo que, junto al incremento de los volúmenes, refuerza la estructura de máximos y mínimos crecientes. Además, la volatilidad ha continuado su tendencia descendente, lo que refleja un menor nerviosismo inversor.

El impulso se ha repartido entre los principales sectores. Los bancos —Santander, BBVA, CaixaBank— han liderado las subidas, pero las utilities y las compañías turísticas también han registrado compras destacadas. Frente al Eurostoxx 50, el Ibex 35 ya acumula un diferencial positivo de dos puntos porcentuales en el mes.

Análisis técnico y ruptura de resistencias

La clave de la semana ha sido la superación firme de la resistencia situada en los 18.573 puntos. Ese nivel había funcionado como techo en varios ataques previos y su quiebra marca un punto de inflexión. Según el análisis difundido por Yahoo Finance, la combinación de la ruptura con un MACD semanal que activa señales alcistas y volúmenes de contratación al alza otorga una elevada fiabilidad a este movimiento.

La reducción de la volatilidad en las últimas sesiones es otro ingrediente que respalda la continuidad de la tendencia. Con menos sobresaltos, los inversores institucionales encuentran un entorno más propicio para incrementar posiciones sin temor a correcciones bruscas. La lectura del indicador de fuerza confirma que el mercado se mueve con convicción, no por inercia. La superación de los 18.573 puntos con hueco alcista y volumen creciente activa el triángulo ascendente.

La ruptura de resistencias con volumen creciente y MACD alcista en semanal rara vez es una falsa señal: el techo ha pasado a ser soporte.

Proyección hacia los 21.000 puntos y soportes clave

Con las resistencias rotas, el análisis técnico proyecta un objetivo teórico de subida hasta los 21.160 puntos, basado en una figura de continuación de tendencia en forma de triángulo ascendente. Desde los niveles actuales, este escenario implica un potencial de revalorización adicional cercano al 8,9%. Si el Ibex alcanza esas cotas, estaría en máximos anuales e históricos, superando los recientes picos de 19.439 puntos.

Mientras no se produzcan cierres semanales por debajo del hueco alcista abierto esta semana —cuyo nivel de referencia se sitúa en los 18.764 puntos—, los riesgos de corrección a corto plazo permanecen controlados. Ese soporte es ahora la línea roja que los inversores deberán vigilar en las próximas sesiones; un cierre por debajo de él abriría la puerta a una fase de consolidación más amplia.

Ibex 35 análisis técnico

¿Hasta dónde llega la fiesta? Riesgos y contexto macro

Desde una perspectiva macro, el entorno sigue siendo favorable para la bolsa española. La prima de riesgo de España ronda los 65 puntos básicos, niveles no vistos desde 2022, y la expectativa de nuevos recortes de tipos por parte del BCE alimenta el apetito por activos de renta variable. La banca, que pesa más de un cuarto del índice, es especialmente sensible a este contexto, y los últimos resultados trimestrales de las entidades han superado previsiones.

No obstante, hay que mantener un ojo en los riesgos. El indicador RSI semanal se está acercando a niveles de sobrecompra que en ocasiones preceden pausas. Además, si se llegara a cerrar por debajo del soporte de 18.764, el hueco se cerraría técnicamente y el sesgo alcista quedaría en entredicho. Aunque la mayoría de los analistas considera que el objetivo de los 21.000 puntos es alcanzable antes del verano, un shock externo —geopolítico o de resultados empresariales— podría truncar la trayectoria.

No es la primera vez que el Ibex dibuja una figura de este tipo en gráfico semanal. En el arranque de 2013-2014, un triángulo ascendente similar precedió una rally del 30% en los 18 meses posteriores. Aunque cada ciclo tiene sus propias dinámicas, la combinación actual de volúmenes crecientes y volatilidad a la baja recuerda a aquel patrón, lo que refuerza el argumento alcista.

A mi juicio, la ruptura tiene solidez: viene acompañada de expansión de volúmenes y de un descenso de la volatilidad que sugiere que no se trata de un movimiento especulativo pasajero, sino de una rotación de cartera hacia el mercado español. Sin embargo, la velocidad del avance invita a la prudencia en las entradas en corto plazo. Un retroceso hacia los 19.000 puntos que respete el soporte de 18.764 sería una oportunidad de compra más limpia.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cerró la semana en 19.420 puntos, acumulando un avance del 3,5%. El índice encadena tres semanas consecutivas al alza y se sitúa en su nivel más alto desde mediados de 2024.

Clave técnica: La superación de los 18.573 puntos con hueco alcista y volúmenes crecientes confirma el patrón de triángulo ascendente. El primer soporte crítico es el nivel de 18.764 (cierre del hueco), cuya pérdida invalidaría el escenario alcista inmediato. El objetivo teórico se mantiene en 21.160 puntos.

Apunte macro: La prima de riesgo española se mueve en torno a 65 puntos básicos, su cota más reducida desde 2022, lo que refleja una fuerte confianza institucional en los activos españoles y un colchón favorable para la renta variable doméstica.


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