Base activa la actualización Beryl el 25 de junio: el estándar B20 llega para abaratar tokens

La red de capa 2 de Coinbase introduce un nuevo estándar que reduce los costes de creación de tokens y el uso de gas, reforzando su posición frente a otros rollups de Ethereum.

Base, la red de capa 2 de Ethereum impulsada por Coinbase, activará el próximo 25 de junio la actualización Beryl. El plato fuerte es el estándar B20, una nueva especificación para tokens que promete recortar los costes de creación y almacenamiento al reducir la sobrecarga de estado y el uso de gas en la capa 2. La medida, pensada para abaratar la emisión de criptoactivos en esta segunda capa, puede acelerar la llegada de nuevos proyectos de finanzas descentralizadas (DeFi), memecoins y aplicaciones de juego.

Qué cambia con el estándar B20: tokens más baratos y menos consumo de gas

El nuevo estándar B20 está pensado para el entorno específico de las capas 2. A diferencia de los estándares genéricos de Ethereum, B20 optimiza la forma en que los tokens almacenan su información en la blockchain, reduciendo los requisitos de estado —la memoria que ocupa cada contrato inteligente— y el gasto de gas, las unidades que miden el coste computacional de cualquier operación.

Publicidad

En términos prácticos, lanzar un token dentro de Base resultará más barato y eficiente. Esto no es solo una mejora técnica: los costes de emisión son una de las principales barreras para que proyectos pequeños, comunidades de memecoins o desarrolladores independientes puedan experimentar sin arriesgar grandes sumas. Con B20, ese umbral baja, lo que podría traducirse en una mayor actividad en la red.

Cómo beneficia la actualización a los emisores de tokens en Base

La emisión de tokens es uno de los principales motores de actividad en cualquier red de contratos inteligentes. Una reducción de los costes de creación no garantiza que todos los proyectos sean de calidad, pero sí elimina fricciones para que equipos con buenas ideas puedan lanzarlas sin un presupuesto inicial elevado. Los sectores más beneficiados serán las finanzas descentralizadas (DeFi), los juegos play-to-earn y el universo de las memecoins, que suele probar suerte en redes con bajas comisiones.

Además, una mayor eficiencia en el uso del gas ayuda a mantener las comisiones bajas para los usuarios finales, no solo para los creadores. Cada interacción con un token —ya sea comprar, vender o transferir— consume una cantidad de recursos computacionales que se refleja en la tarifa. Si el estándar B20 reduce esa carga, el atractivo de Base como plataforma de uso cotidiano gana enteros.

Una ficha más barata no es garantía de calidad, pero cuando todo el ecosistema puede emitir con menos fricción, la actividad on-chain se multiplica.

Base frente a otros rollups: la baza de Coinbase en la carrera de la escalabilidad

El contexto competitivo es clave. Las capas 2 de Ethereum ya no compiten solo por ofrecer las comisiones más bajas; la pelea se ha trasladado también a las herramientas para desarrolladores, la distribución de aplicaciones, la liquidez disponible y la experiencia de usuario. Con la llegada de Beryl y el estándar B20, Base gana un nuevo argumento comercial: un formato de token diseñado expresamente para su entorno, que puede resultar más económico que los que ofrecen Arbitrum, Optimism o zkSync.

Para Coinbase, la capa 2 es una pieza estratégica que conecta a los usuarios de su exchange centralizado con la actividad on-chain. Cada mejora que haga más barato o sencillo construir sobre Base refuerza ese puente y mantiene a los clientes dentro de su ecosistema. No es casualidad que el despliegue coincida con un momento en el que la competencia entre rollups se intensifica: todos quieren atraer al próximo gran protocolo de DeFi o al token que se convierta en fenómeno viral.

Conviene, sin embargo, mantener la cautela. Las mejoras técnicas no se traducen automáticamente en adopción masiva. El verdadero impacto de la actualización dependerá de que los desarrolladores adopten el estándar B20 y de que los proyectos que surjan aporten utilidad real, no solo especulación a corto plazo. La historia de Ethereum está llena de estándares bien intencionados que tardaron años en calar, y de otros que nunca despegaron.

Lo que sí parece claro es que el 25 de junio será una fecha señalada para los observadores de la red Base. Si la activación transcurre sin sobresaltos y los primeros tokens B20 empiezan a llegar a los monederos de los usuarios, habrá razones para pensar que la capa 2 de Coinbase ha dado un paso más en su consolidación.


Publicidad