Siemens Energy podría estar preparando una escisión de su sector de tecnología industrial (TI), un movimiento con el que la compañía buscaría simplificar su estructura y permitir que este negocio desarrolle su potencial de crecimiento fuera del grupo. Esta separación permitiría que TI deje de competir por capital con los negocios de servicios de gas y tecnologías de red, considerados estratégicos por la dirección, fortaleciendo su peso en la compañía matriz de Siemens.
Se trata de un rumor, no confirmado por la empresa que ha llegado a oídos de los analistas de múltiples firmas financieras con RBC y Citigroup, donde ambas celebran la simplificación del grupo Siemens, pero discrepan en el potencial alcista que podría tener este movimiento para la empresa. Por ello, desde RBC recomiendan Sobreponderar con un precio objetivo de 200 euros la acción; mientras que por la parte de Citigroup la recomendación es más pesimista, Neutral, con un precio objetivo de 185 euros la acción.
El impacto de una posible escisión del grupo beneficia a Siemens
La escisión de Siemens Energy a ojos de los analistas sería un factor que beneficiaría tanto al grupo total como a la empresa escindida. RBC y Citigroup estiman que el negocio de tecnología industrial representaría aproximadamente un 10% del EBITDA total del grupo, por lo que la división no supondría una perdida para toda la energética y además da valor individual a la parte escindida de la compañía. De hecho, para los canadienses la escisión de la compañía elevaría el margen EBTDA de Siemens Energy en unos 60 puntos básicos a partir de 2028
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La operación también permitiría a TI desarrollar su potencial de crecimiento fuera de las restricciones de capital del grupo, ya que tanto RBC como Citigroup coinciden en que la división se encuentra actualmente en un segundo plano frente a los negocios de redes eléctricas y turbinas de gas, que concentran la atención de los inversores y la mayor parte de las inversiones.
Además, a pesar de que el rumor de una spin-off es el que más peso ha cogido entre los analistas, también se apunta a que Siemens Energy estaría analizando distintas alternativas estratégicas para esta unidad, entre ellas una escisión entre los accionistas actuales, una salida a bolsa o incluso la entrada de un comprador industrial o financiero. El plan estudiado contemplaría inicialmente la venta o distribución de alrededor del 60% del capital, manteniendo Siemens Energy una participación cercana al 40%.

Sin embargo, ambas firmas discrepan sobre el impacto que esta operación podría tener sobre la valoración bursátil de Siemens Energy. En este sentido, Citigroup considera que, aunque la separación podría mejorar el desempeño operativo de TI gracias a un mayor acceso a recursos para financiar su crecimiento, el valor de la compañía seguirá dependiendo principalmente de la evolución de su negocio de gas y redes. De hecho, la firma financiera insiste en que estas dos divisiones representan aproximadamente el 97% del valor empresarial del grupo, mientras que TI tendría un peso mucho más reducido dentro de la suma de partes.
Aún se desconoce el valor real de la división escindida
RBC, por su parte, estima que TI podría valer actualmente entre 7.000 y 8.000 millones de euros, aplicando múltiplos comparables a otras compañías industriales europeas, mientras que Citigroup, sitúa el valor de la división en torno a 7.600 millones de euros utilizando sus previsiones para 2028. Dos valoraciones muy similares, que apuntan a que la división de TI vale más por separado que junto a los demás negocios de la compañía.
Las diferencias aparecen al analizar el potencial de creación de valor a largo plazo. RBC destaca que una compañía independiente podría acelerar su crecimiento mediante nuevas inversiones, Citigroup cuantifica este escenario y estima que, en el caso más optimista, TI podría alcanzar una valoración de entre 13.000 y 15.000 millones de euros en 2031. Descontado a valor presente, este incremento supondría un impacto de alrededor de 4 euros por acción para Siemens Energy, una mejora que la entidad considera insuficiente para justificar una revisión sustancial de la valoración del grupo.
Por ello, RBC mantiene una recomendación de Sobre ponderar y un precio objetivo de 200 euros por acción, al considerar que la simplificación de la estructura corporativa reforzaría el atractivo de Siemens Energy y podría facilitar futuras operaciones sobre otros activos no estratégicos. Mientras que Citigroup, en cambio, mantiene una recomendación Neutral y un precio objetivo de 185 euros, al considerar que la narrativa del grupo seguiría estando determinada por le comportamiento de los negocios de redes y gas.




