CCOO convoca huelga en BBVA Technology el 22 de junio por congelación salarial del 90% de la plantilla

El sindicato anuncia paros de 24 horas y concentraciones en Madrid, Bilbao y Barcelona tras la negativa de la empresa a negociar una subida. Es la segunda huelga en tres meses en la filial tecnológica del banco.

CCOO ha convocado una huelga de 24 horas en BBVA Technology para el próximo 22 de junio, la segunda en solo tres meses, en protesta por la congelación salarial que afecta al 90% de la plantilla en 2026. La filial tecnológica del grupo acumula así un nuevo episodio de tensión laboral, con concentraciones previstas en Madrid, Bilbao y Barcelona.

De la tregua informal a la huelga

El paro del 22 de junio recoge el testigo de las dos jornadas de huelga que el mismo sindicato llevó a cabo el pasado 19 y 20 de marzo, coincidiendo con la presentación de resultados de 2025 del Grupo BBVA. Entonces, según los datos facilitados por CCOO, más de 700 personas se concentraron en la calle y más de 1.300 empleados secundaron el paro en las tres sedes de la compañía.

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Tras aquel primer aviso, el sindicato reconoce que BBVA Technology tuvo un acercamiento informal pidiendo «paz social». Sin embargo, la dirección de la tecnológica alegó un futuro incierto para el sector y no aceptó crear una mesa de negociación para estudiar las reivindicaciones salariales. Esa negativa ha sido el detonante que ha llevado a registrar una nueva convocatoria de paro general para el lunes 22.

La plantilla denuncia que, bajo el argumento de la incertidumbre, la empresa no compensa el trabajo realizado mientras sí se aprueban inversiones millonarias en otras áreas. “Ningún pasado sirve para premiar la labor inestimable de su plantilla”, resume el comunicado hecho público por la organización sindical.

La brecha entre la congelación salarial y la apuesta por la IA

El núcleo de la protesta va más allá de la nómina. CCOO pone el foco en la estrategia de inversión de la compañía, que dedica recursos crecientes a la contratación de servicios de Inteligencia Artificial externa sin, a su juicio, ofrecer certidumbre laboral a los equipos internos. El sindicato critica que cada contrato de IA externaliza una parte de la operativa, «dejando de cuidar a la propia plantilla y exponiendo la independencia de la compañía».

La dirección pide paciencia a la plantilla mientras acelera la externalización tecnológica, un equilibrio que el sindicato considera insostenible para los trabajadores.

Este planteamiento encaja con una dinámica que se repite en las filiales de servicios del sector financiero: las matrices presionan los costes operativos de sus tecnológicas mientras les exigen la máxima agilidad en los proyectos de digitalización. En 2025, el área de Tecnología y Operaciones de BBVA, donde se encuadra esta filial, fue uno de los capítulos de gasto señalados por los analistas en la presentación de resultados anuales.

El factor laboral en la cuenta de resultados

Desde una perspectiva corporativa estricta, la convocatoria de un solo día no debería alterar la operativa del grupo. Sin embargo, la reiteración del conflicto —dos huelgas en menos de 90 días— sí enciende una alerta sobre la gestión del talento en un momento en que la banca invierte en tecnología a un ritmo récord. BBVA cerró 2025 con un beneficio neto de 8.019 millones de euros, lo que deja un margen estrecho para justificar ante el mercado una congelación salarial generalizada en una división clave para su transformación digital.

El sector ya ha vivido tensiones similares. En los últimos años, los procesos de automatización y digitalización han generado fricciones en los convenios colectivos de las grandes entidades, desde las oficinas centrales de Santander hasta los centros de servicios de CaixaBank. La novedad en el caso de BBVA Technology es que el conflicto salta a la filial puramente tecnológica, donde la retención del talento compite directamente con las ofertas de las grandes consultoras y ‘big tech’.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Si la huelga del 22 de junio escala a nuevas convocatorias o se extiende a otras filiales del grupo, lo que podría afectar a plazos de proyectos internos.
  • Reacción del valor: La cotización de BBVA apenas se resintió en las huelgas de marzo; el mercado descuenta que un paro de 24 horas en la filial tecnológica no altera la generación de caja del grupo.
  • Precedente sectorial: Otras grandes entidades han resuelto tensiones similares con revisiones salariales parciales ligadas a objetivos de productividad, un modelo que podría replicarse aquí si la presión sindical se mantiene.

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