Grifols aprueba una reducción de capital del 10% mediante amortización de acciones propias

La junta también autoriza al consejo para solicitar la cotización en el Nasdaq y una ampliación de capital del 50% en cinco años. Las cuentas de 2025 recibieron el visto bueno junto a la reelección de consejeras y auditor.

La junta general de accionistas de Grifols aprobó este miércoles una reducción de capital de hasta el 10% mediante la amortización de acciones propias de clase A y B, una operación que mejora los ratios por acción y envía una señal de confianza al mercado sobre la valoración de la compañía.

La reducción de capital, en cifras

Con una presencia del 61,27% del capital social —equivalente a 261,9 millones de acciones—, la junta dio luz verde a la operación mediante la cual Grifols podrá amortizar hasta 42,6 millones de acciones de clase A (valor nominal de 0,25 euros cada una) y hasta 26,14 millones de acciones de clase B (0,05 euros). Esta reducción se ejecutará en el plazo que determine el consejo y no requerirá de una contraprestación en efectivo, ya que se trata de títulos que la compañía mantiene en autocartera.

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La reducción de capital es una herramienta societaria que, al disminuir el número de títulos en circulación, eleva de forma automática el beneficio por acción y otros ratios de rentabilidad. En un contexto en el que Grifols ha centrado sus esfuerzos en reducir el endeudamiento y recuperar la confianza del mercado, la amortización de acciones propias adquiere un significado estratégico. La compañía, presidida por Thomas Glanzmann, busca así optimizar la estructura de su balance sin salida de caja.

El salto al Nasdaq y la ampliación de capital autorizada

La junta también autorizó al consejo de administración para solicitar la admisión a negociación de las acciones ordinarias de clase A en el mercado Nasdaq. La medida, si se materializa, permitiría a Grifols acceder a una base inversora más amplia en Estados Unidos, donde ya tiene una presencia operativa significativa. Aunque la cotización en el Nasdaq no implica una emisión de nuevos títulos, sí exige adaptar los estándares de gobierno y divulgación al regulador estadounidense.

Asimismo, los accionistas aprobaron la facultad de ampliar el capital social hasta un 50% en un plazo de cinco años, con la posibilidad de excluir el derecho de suscripción preferente en esas ampliaciones hasta un límite del 20% del capital. Esta autorización, habitual en grandes cotizadas, otorga al consejo flexibilidad financiera para futuras operaciones corporativas, refinanciaciones o inversiones sin necesidad de convocar una junta extraordinaria.

La reunión también sirvió para reelegir como consejeras a Montserrat Muñoz y Susana González, y a Deloitte como auditor de cuentas y verificador de la información de sostenibilidad. El punto 11 del orden del día, que pretendía autorizar al consejo a convocar juntas generales extraordinarias con solo 15 días de antelación, fue denegado al no alcanzar la mayoría requerida.

Reducir capital mientras se abre la puerta al Nasdaq muestra un doble objetivo: mejorar los ratios por acción y captar una base inversora más amplia en Estados Unidos.

Un guiño al inversor que fortalece la narrativa de recuperación

La amortización de acciones propias tiene un efecto inmediato sobre la acción: menos títulos en circulación elevan el beneficio por acción incluso si el resultado neto se mantiene plano. Para Grifols, que en 2025 logró encauzar sus cuentas tras varios ejercicios de ajuste, este movimiento actúa como un acelerador de los retornos al accionista sin consumir caja. En las cuentas anuales de 2025, aprobadas en la misma junta, la compañía ya mostró avances en la generación de flujo de caja, lo que da margen para operaciones de este tipo sin poner en riesgo la desapalancamiento.

La solicitud para cotizar en el Nasdaq completa la estrategia de internacionalización del capital. Otras compañías del sector salud con fuerte presencia en Estados Unidos —como Almirall o las propias farmacéuticas norteamericanas— han utilizado el doble listing para ampliar su base inversora institucional. Si el regulador estadounidense da luz verde, Grifols podría beneficiarse de una mayor liquidez y de una valoración que refleje mejor su negocio de plasma, muy concentrado en el mercado norteamericano.

Desde la óptica del gobierno corporativo, la reelección de las dos consejeras y del auditor aporta estabilidad en un año en el que la compañía debe ejecutar varios hitos regulatorios y estratégicos. La denegación del punto 11, que hubiera acortado los plazos de convocatoria de juntas, refuerza el control de los accionistas sobre las decisiones societarias de calado.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La ejecución efectiva de la reducción de capital y, sobre todo, el avance del proceso de admisión en el Nasdaq. Cualquier comunicación a la CNMV sobre los plazos moverá la acción.
  • Reacción del valor: El mercado ha recibido la noticia con subidas moderadas, descontando ya el efecto positivo sobre el beneficio por acción. La clave estará en la concreción del listing estadounidense y en los próximos resultados trimestrales.
  • Precedente sectorial: Empresas como Grifols que reducen capital mediante autocartera suelen experimentar una mejora en la valoración relativa, siempre que la deuda se mantenga bajo control. La referencia más inmediata es la operación similar realizada por Almirall en 2024, que impulsó su cotización un 8% en las semanas siguientes.

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