El mercado de las criptomonedas se prepara para recibir una avalancha de tokens: más de 630 millones de dólares en desbloqueos durante la primera semana de agosto. Los proyectos Hyperliquid (HYPE), Succinct (PROVE) y Ethena (ENA) concentran la mayor parte de esta oferta que, si se vende de golpe, podría añadir presión bajista y agitar los precios.
Entender qué significa un desbloqueo de tokens ayuda a cualquiera que tenga criptomonedas, incluso a quien solo las ve de lejos: es el momento en el que monedas que estaban bloqueadas (en manos de inversores iniciales, equipos o fondos de desarrollo) entran en circulación. Cuando esto ocurre, la oferta disponible aumenta de repente y, si los tenedores deciden vender, el precio puede resentirse.
Los protagonistas: Hyperliquid, Succinct y Ethena
Hyperliquid (HYPE) es un exchange descentralizado de futuros perpetuos con su propia blockchain. El 6 de agosto, liberará 433.000 tokens HYPE por un valor aproximado de 22,7 millones de dólares, apenas el 0,19% de las monedas que ya circulan. Los fondos irán a los colaboradores principales, según los datos de Tokenomist recogidos por la prensa especializada.
Succinct (PROVE), un proyecto de infraestructura de pruebas de conocimiento cero, será el que más impacte en proporción. El 5 de agosto desbloqueará 208,3 millones de tokens (unos 34,7 millones de dólares), una cantidad que supera el 104% de la oferta que hoy está en el mercado. La red repartirá los PROVE entre el ecosistema, los colaboradores, los inversores y la fundación. Es un desbloqueo que puede duplicar la oferta circulante en un solo día.
Ethena (ENA), el protocolo que fabrica la stablecoin sintética USDe, liberará 171,9 millones de tokens ENA (alrededor de 15,4 millones de dólares) también el 5 de agosto. Aunque representa solo el 2% del suministro que ya está en manos del público, la mayor parte se entregará a los colaboradores principales y a los inversores.
El desbloqueo masivo no siempre hunde el precio, pero sí añade un factor de incertidumbre que el inversor prudente debería vigilar de cerca.
Otros proyectos como Opinion (OPN), BounceBit (BB) y Momentum (MMT) también programan desbloqueos estos días, pero con importes menores que apenas arañan la cifra total de 630 millones.
Por qué estos desbloqueos importan al inversor medio (y al que no lo es)
Cuando una criptomoneda recibe una inyección repentina de tokens, la lógica económica es sencilla: si los nuevos dueños quieren vender y no hay compradores suficientes, el precio baja. En los mercados de criptoactivos, donde muchos inversores operan con apalancamiento, esa presión puede amplificarse y provocar liquidaciones en cascada.
El caso de Succinct es especialmente ilustrativo. Si un token como PROVE duplica su oferta circulante de la noche a la mañana, el precio podría ajustarse a la baja a menos que la demanda crezca al mismo ritmo. Y en un proyecto que acaba de salir, la demanda todavía está por demostrar. De hecho, los datos históricos de Tokenomist indican que muchos proyectos liberan menos tokens de los anunciados, lo que a veces suaviza el impacto real. Pero confiar en esa benévola costumbre es jugar con fuego.
Además, el inversor español que tiene criptomonedas en exchanges o carteras propias debe saber que los grandes desbloqueos suelen ir acompañados de movimientos de ballenas. Monitores on-chain muestran que las carteras de los equipos preparan transacciones hacia exchanges justo antes del desbloqueo, una señal clásica de intención de venta.
Lecciones del pasado y lo que no sabemos
En ciclos anteriores, desbloqueos de proyectos como Solana (2021) o Optimism (2023) provocaron caídas puntuales que luego se recuperaron. La clave está en si el equipo ha construido un producto sólido y si la comunidad absorbe la venta. Con Hyperliquid y Ethena, que ya tienen tracción, el impacto podría ser limitado. Sin embargo, Succinct está en una fase más temprana y la dilución es enorme. Por eso, no me sorprendería ver una sacudida en PROVE los próximos días.
Lo que sí sabemos es que los desbloqueos no se improvisan: están programados desde el diseño del token y, en teoría, ya deberían estar parcialmente reflejados en el precio actual. Pero en la práctica, el mercado cripto tiende a sobrerreaccionar. Por eso, más que un pronóstico rotundo, lo sensato es observar de cerca los volúmenes de venta en las horas posteriores a cada liberación y tener presente que la volatilidad puede ser alta. Al fin y al cabo, 630 millones de dólares en una semana no pasan desapercibidos ni para quien solo mira Bitcoin de reojo.




