El Brent cae a 77 dólares: la caída del petróleo tras el acuerdo EE.UU.-Irán que alivia la gasolina

El acuerdo entre Washington y Teherán prevé la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de 60 días. El crudo de referencia en Europa anota mínimos de tres meses y abre la puerta a una rebaja de la gasolina en pleno verano.

El barril de Brent, referencia para el mercado europeo, se desploma este jueves hasta los 77,1 dólares, un 3% menos, tras la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que allana el camino hacia la reapertura del estrecho de Ormuz. La noticia, confirmada por el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, abre una ventana de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo y, de entrada, levanta el bloqueo naval que mantenía contra las cuerdas al suministro global de crudo.

El West Texas Intermediate (WTI), de referencia estadounidense, acompañó la caída con un descenso del 3,2%, hasta los 74,3 dólares por barril. Son los niveles más bajos desde principios de marzo, antes de que la escalada militar en Oriente Próximo tensara las cotizaciones al alza.

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La reactivación inmediata del paso por el Estrecho de Ormuz —por donde transita una cuarta parte del petróleo y del gas mundial— despeja el principal cuello de botella que disparó los precios desde los 72 dólares por barril en los que cotizaba el Brent antes del inicio de la ofensiva militar iraní. El mercado asiático ha recibido la noticia con fuertes subidas, lideradas por el Kospi surcoreano (+2,6%) y el Nikkei japonés (+1,8%), a excepción de Hong Kong, que se dejó más de un 2%.

Las claves del acuerdo: 60 días para negociar la paz

El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, que ejerció de mediador, ha asegurado en redes sociales que el memorando «entrará en vigor con efecto inmediato». Como primer paso, Irán reabrirá «de inmediato» el estrecho, mientras que Estados Unidos «levantará inmediatamente el bloqueo naval». El documento, firmado en Islamabad, no detalla, sin embargo, el régimen de sanciones financieras que sigue pesando sobre Teherán.

La reapertura del estrecho no es el único factor. El bloqueo había reducido la oferta mundial en una horquilla de entre 1,5 y 2 millones de barriles diarios, según estimaciones de intermediarios. Su eliminación devuelve al mercado un volumen que podría acelerar la corrección de precios, pero la letra pequeña del acuerdo y el historial de incumplimientos iraníes mantienen a los analistas en guardia.

“La reapertura de Ormuz podría devolver el Brent a los 72 dólares previos al conflicto, pero el mercado desconfía de que Irán cumpla con lo firmado.”

Goldman Sachs advertía esta semana en una nota a clientes que las sanciones financieras estadounidenses a Irán siguen vigentes y podrían frenar cualquier aumento rápido de las exportaciones. La firma mantiene su previsión de Brent en 85 dólares para final de año, a expensas de que se clarifiquen los términos del pacto.

“El excedente de producción mundial y la debilidad de la demanda europea de crudo sugieren que el Brent podría caer aún más en los próximos meses.”

En paralelo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) había alertado en su último informe mensual de una ligera sobreproducción en el mercado, que la demanda de verano no alcanzaba a absorber. La entrada de barriles iraníes al mercado, aunque fuera de forma progresiva, podría acentuar el excedente y mantener los precios a la baja.

Alivio para los carburantes: cuánto se notará en el surtidor

Para España, el desplome del Brent es una bocanada de aire fresco en plena temporada estival. El precio del barril es la variable más determinante para los carburantes. Según las estimaciones del sector, si la cotización se consolida por debajo de los 80 dólares, el litro de gasolina 95 podría abaratarse entre 5 y 8 céntimos en un plazo de dos semanas. El diésel, más ligado a los mercados internacionales, experimentaría un alivio similar.

El sector de las estaciones de servicio ya había anticipado esta corrección. Los márgenes de refino se habían estrechado en las últimas semanas, y una bajada del crudo permitirá a las petroleras trasladar el descuento sin sacrificar su cuenta de resultados. No obstante, el precio final dependerá también de la cotización del euro frente al dólar: un euro fuerte amplificaría el alivio en los surtidores españoles.

La electricidad también se beneficiará de forma indirecta. Aunque el gas sigue siendo el principal combustible marginal en el mercado mayorista español, el petróleo influye en los contratos a plazo y en la confianza inversora. La caída del crudo quita presión a los precios del gas y reduce el temor a una escalada inflacionista que repercuta en la factura de la luz.

Más allá de la tregua: ¿vuelve la estabilidad al mercado petrolero?

Conviene poner el foco en el trasfondo. El acuerdo entre Washington y Teherán es un memorando de entendimiento, no un tratado de paz vinculante. Los 60 días de margen para negociar los detalles corren a partir de hoy. Si las conversaciones fracasan, el bloqueo podría reactivarse en cuestión de horas y los precios del crudo volverían a dispararse.

En mi opinión, este tipo de anuncios tienden a generar un optimismo excesivo en el mercado que luego se corrige cuando surgen los primeros desacuerdos. Sin embargo, hay elementos estructurales que podrían sostener la caída a más largo plazo. La demanda de petróleo en Europa está estancada, y el avance del vehículo eléctrico —que en España ya roza el 15% de las matriculaciones— va restando cuota a los combustibles fósiles. Además, la OPEP+ se enfrenta a divisiones internas sobre los recortes de producción, y si la oferta iraní regresa sin compensación, el excedente sería inevitable.

Cabe recordar que, tras la firma del acuerdo nuclear de 2015, el Brent llegó a caer hasta los 45 dólares en 2016. Aquella experiencia dejó claro que la normalización de relaciones con Irán destapa un grifo de crudo que puede inundar el mercado. Sin embargo, las condiciones actuales son distintas: la demanda de gasolina en Estados Unidos y China ya no crece al ritmo de entonces, y la transición energética ha pulverizado las previsiones de consumo a largo plazo.

Para el consumidor español, la tregua supone un respiro, pero no una garantía de estabilidad. El verano suele traer consigo tensiones en Oriente Próximo, y la experiencia de 2022 y 2023 demuestra que los precios del crudo pueden revertirse en días. Lo prudente sería aprovechar esta ventana para llenar el depósito antes de que el mercado vuelva a recordarnos lo frágil que es la paz energética.


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