Solo el 41% de los españoles confía en el mercado eléctrico: la CE lanza ‘Activa tu poder’ para mejorar derechos energéticos

La campaña se despliega en España, Grecia y República Checa para informar sobre facturas, cambio de proveedor y autoconsumo. El 55% de los hogares españoles ya ha cambiado de compañía eléctrica en los últimos tres años.

Solo el 41% de los españoles confía en que el mercado eléctrico ofrezca precios justos y servicios fiables. La cifra, que desnuda una desconfianza crónica muy por debajo de la media europea del 63%, es el punto de partida de ‘Activa tu poder’, la nueva campaña de la Comisión Europea lanzada este mes en España, Grecia y República Checa para que los consumidores conozcan y ejerzan sus derechos energéticos.

Una campaña para traducir la normativa a hechos cotidianos

La iniciativa busca tender puentes entre la legislación comunitaria y la vida diaria de los hogares. Según fuentes de la Comisión Europea, se articulará en torno a vídeos, contenidos para redes sociales, colaboraciones con creadores de contenido e historias reales que muestren cómo ahorrar en la factura, descifrar los conceptos del recibo o cambiar de proveedor sin sobresaltos.

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También se pone el foco en las herramientas digitales de monitorización del consumo y en los mecanismos de protección para los hogares vulnerables, una prioridad que el propio Eurobarómetro sitúa como la principal demanda (42% de los encuestados). La prevención del telemarketing abusivo y las prácticas comerciales desleales preocupa al 37%.

El lanzamiento se enmarca en el nuevo paquete energético para la ciudadanía presentado por Bruselas en marzo de 2026, cuyo objetivo es situar a los consumidores en el centro de la transición energética. España, Grecia y República Checa son los tres países piloto donde la campaña medirá su impacto antes de un posible despliegue más amplio.

El dato es contundente.

El consumidor español: dinámico pero desencantado

El Eurobarómetro muestra una fotografía llena de contrastes. Por un lado, el 55% de los hogares españoles ha cambiado de proveedor eléctrico en los últimos tres años, muy por encima del 38% de media comunitaria. Es uno de los mercados más activos de Europa. Sin embargo, el 34% de los consumidores declara no confiar en absoluto en el sistema, más del doble que la media de la UE (16%).

La paradoja es elocuente: se cambia más de compañía, pero la desconfianza de fondo apenas se mueve. Entre quienes no han cambiado, el 31% considera que las ofertas no presentan diferencias significativas y uno de cada diez afirma que comparar tarifas o completar el proceso sigue siendo demasiado complejo.

La demanda de mayor protección para los hogares en situación de pobreza energética es transversal. Además, el 55% de los ciudadanos reclama un mejor acceso a herramientas digitales que permitan adaptar el consumo a las franjas horarias más baratas. España parte con una ventaja infraestructural importante: la implantación de contadores inteligentes alcanza ya al 99% de los hogares, una cobertura que casi duplica la media europea. Sin embargo, tener el dispositivo no siempre equivale a usarlo con sentido económico.

España cambia de proveedor más que la media europea, pero la desconfianza en el mercado es casi el doble. Hay una paradoja que la campaña intenta resolver.

campaña Activa tu poder

Más allá de la información: el reto de la confianza

Informar es condición necesaria, pero difícilmente suficiente. La campaña ‘Activa tu poder’ puede ayudar a deshacer los nudos más comunes —lectura de facturas, pasos para el cambio de comercializadora, ventajas del autoconsumo— y en ese terreno hace un trabajo de pedagogía imprescindible. Pero el problema de fondo es de percepción de equidad.

Si uno de cada tres consumidores cree que todas las ofertas son iguales, la invitación a cambiar de proveedor se estrella contra un muro de escepticismo. Y si el 34% desconfía del mercado por completo, la comunicación institucional entra en terreno pantanoso: no basta con repetir que existen derechos; hay que demostrar que ejercerlos produce un ahorro tangible y una protección efectiva.

Aquí el paquete energético europeo aporta algunas palancas interesantes. La apuesta por las comunidades energéticas, la simplificación del cambio de suministrador y el refuerzo de las potestades de los reguladores nacionales (en España, la CNMC) son medidas que van en la buena dirección. Pero su materialización lleva tiempo y los casos de éxito todavía son escasos.

Los contadores inteligentes están en el 99% de los hogares, pero la confianza sigue anclada en el 41%. La tecnología sin percepción de justicia no construye mercado.

La reciente aprobación de la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 puede ser un vector complementario si se articula con la campaña europea. Pero el riesgo de que ambas iniciativas discurran por carriles separados es real. La coordinación entre la administración central, las comunidades autónomas y los propios comercializadores marcará la diferencia entre un ejercicio de relaciones públicas y un verdadero empoderamiento del consumidor.

La pregunta no es si los consumidores españoles quieren participar en la transición energética —las cifras de cambio de compañía así lo indican—, sino si el mercado les ofrece opciones que de verdad perciban como justas y ventajosas. Sin esa percepción, cualquier campaña será un parche.


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