
Uno de cada tres autónomos en España retrasa la jubilación cuando llega la edad legal. La razón principal está en el bolsillo: la pensión media de un trabajador por cuenta propia es de 1.052 euros al mes, frente a los 1.698 euros de un asalariado. La diferencia, 650 euros mensuales, pesa más que la edad.
Según los datos del Observatorio Social de las Personas Mayores de CCOO, en 2025 el 31,1% de las altas de jubilación en el RETA fueron jubilaciones demoradas, mientras que en el Régimen General ese porcentaje se quedó en apenas un 6%. La cifra de nuevos jubilados que optan por seguir trabajando se ha duplicado en tres años, rozando los 41.000 casos en 2025.
¿Por qué los autónomos retrasan la jubilación?
La diferencia de 650 euros al mes es el desencadenante. La pensión media de un asalariado en 2025 fue de 1.698 euros, mientras que la del autónomo se quedó en 1.052. Incluso entre quienes ya alargan su vida laboral, la brecha no se cierra: los asalariados con jubilación demorada percibían 1.839 euros de media, los autónomos solo 1.029.
Este desequilibrio se traduce en decisiones forzadas. Para un autónomo que ha cotizado casi siempre por la base mínima, adelantar el retiro supone aplicar coeficientes reductores que dejan una pensión aún más exigua. Por eso solo el 13,4% de los autónomos se jubila antes de la edad legal, frente al 32% de los asalariados.
Jubilación demorada: ¿solución o parche?
La jubilación demorada ofrece un incremento del 4% por cada año de retraso, siempre que se tengan más de 25 años cotizados. Pero el pequeño porcentaje no basta para compensar décadas de bases mínimas. El resultado es que, incluso prolongando la actividad, la pensión final sigue estando muy por debajo de la de un asalariado que cotizó por una base mayor.
El número de autónomos que eligen esta vía ha crecido con fuerza. En 2025 se alcanzaron los 40.952 casos, pero eso no ha mejorado la media de la pensión de los que optan por seguir trabajando, que se sitúa en 1.029 euros mensuales. La realidad es que muchos no ven otra salida: si dejas de trabajar, tu pensión no da para vivir.
El pequeño aumento del 4% anual no tapa el agujero de cotizaciones bajas durante toda una vida; por eso muchos autónomos trabajan hasta que el cuerpo aguanta.
Aquí conviene recordar que la Seguridad Social permite solicitar la jubilación demorada en cualquier momento, y no es un trámite irreversible: si meses después la situación cambia, se puede renunciar a ella sin penalización. Pero la mayoría de los autónomos que la eligen lo hacen por necesidad, no por opción.
Una brecha que viene de muy lejos y sin solución a la vista
La diferencia entre las pensiones de autónomos y asalariados supera los 500 euros desde 2006. En ese año, la pensión media de acceso de un autónomo era de 618 euros; en abril de 2026 ha llegado a 1.112 euros, pero la del Régimen General estaba en 1.754. Y las diferencias se mantienen.
El Pacto de Toledo ya advirtió hace años de que la baja cotización de los autónomos, al elegir mayoritariamente la base mínima, condenaba sus futuras pensiones. La reforma del RETA de 2023 buscaba cambiar esa dinámica: vincular las bases a los ingresos reales. Sin embargo, el desarrollo de la norma se ha congelado por falta de acuerdo entre los agentes sociales, dejando a muchos autónomos en la misma encrucijada.
Mientras la reforma siga sin desbloquearse, la brecha se perpetuará. La jubilación demorada puede ser una herramienta para retrasar el impacto, pero no soluciona el problema de fondo: la baja base de cotización. Y, a más años de cotización sobre bases bajas, más difícil resulta aspirar a una prestación digna.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: No existe plazo fijo: puedes solicitar la jubilación demorada en cualquier momento una vez alcanzada la edad legal y cumplidos los años de cotización exigidos.
- ✅ Requisitos clave: Tener la edad ordinaria de jubilación y al menos 15 años cotizados, de los cuales 2 deben estar dentro de los 15 años anteriores. Para acceder al 4% extra anual, necesitas más de 25 años cotizados.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Se tramita en la sede electrónica de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve, o de forma presencial en una oficina.
- 💰 Importe o coste: La pensión se incrementa un 4% por cada año de retraso (si superas 25 años cotizados), o se puede optar por un pago único o una combinación. La pensión resultante no podrá superar la máxima.
- ⚠️ Error a evitar: Creer que retrasar la jubilación siempre compensa. Si tu base de cotización es muy baja, el incremento porcentual apenas eleva la cuantía final; consulta antes con un gestor.




