Poco a poco, los datos de Cellnex vuelven a mejorar. La empresa dedicada al desarrollo y la instalación de infraestructuras de telecomunicaciones ha dado otro paso para regresar a los números verdes, pues, aunque sus pérdidas del primer semestre de 2026 alcanzan los 224,2 millones de euros, esto supone una mejora respecto al mismo periodo de 2025, cuando los números rojos ascendieron a 255,7 millones de euros.
En esta situación, la compañía mantiene su hoja de ruta para reforzar la confianza del accionista. De hecho, a la par que ha comunicado sus pérdidas, ha anunciado un nuevo programa de recompra de acciones por un valor cercano a los 200 millones de euros, una cifra muy próxima al importe de sus números rojos. El programa está respaldado por su generación de efectivo y flujo de caja en los últimos meses, a pesar de los lastres que sigue arrastrando.
«El primer semestre de 2026 confirma la fortaleza del modelo industrial de Cellnex, con un crecimiento orgánico sostenido, una mejora del apalancamiento operativo y una clara aceleración en la generación de flujo de caja libre. Seguimos ejecutando nuestra estrategia con disciplina, reforzando nuestro papel como socio de infraestructuras de confianza para nuestros clientes y creando valor para nuestros accionistas, como demuestra también el anuncio del lanzamiento de un programa adicional de recompra de acciones por valor de 200 millones de euros», señala Marco Patuano, consejero delegado de Cellnex.

«Nuestras alianzas estratégicas a largo plazo, las iniciativas de eficiencia operativa y una asignación proactiva del capital están permitiendo a Cellnex combinar un crecimiento predecible y recurrente con un perfil financiero más eficiente. Todo ello sitúa al grupo en una posición sólida para seguir avanzando en su hoja de ruta estratégica», sentencia el directivo.
Lo cierto es que los indicadores son positivos para regresar a los números verdes. Cierto es que se ha insistido ante los accionistas en que se trata de un proceso gradual, que requiere mantener la disciplina tanto en las inversiones como al asumir nuevos proyectos. Aun así, el panorama resulta favorable, pues se mantiene la necesidad de las empresas de adaptarse a las nuevas tecnologías e invertir en redes, lo que sitúa a Cellnex en una posición ventajosa dentro del sector tecnológico.
Generar calma entre los accionistas
En cualquier caso, desde Renta 4 señalan que el programa de recompra constituye una muestra de optimismo por parte de la directiva. El proceso permite «situar la remuneración al accionista en 2026 en 1.000 millones de euros», lo que supone una «cifra que mejora los 800 millones de euros comprometidos inicialmente».
Según insiste el banco de inversión, esta medida refleja el compromiso continuado de la compañía con la creación sostenible de valor, la asignación disciplinada del capital y una clara orientación hacia la mejora de la retribución al accionista a largo plazo. Todo ello, sumado a la insistencia de la propia Cellnex en articular planes no solo para los próximos meses, sino para los próximos diez años, constata una apuesta a largo plazo por el crecimiento de las redes y la inversión tecnológica en Europa.
Controlar la deuda para seguir creciendo
Y es que, para Renta 4, el logro principal de la empresa no ha sido solo reducir sus pérdidas o seguir elevando sus ingresos y su cartera de pedidos, sino haber sido capaz de mantener la deuda bajo control durante este proceso. Se trata de uno de los principales motivos para el optimismo de los analistas y la razón por la que, a pesar de su apalancamiento y sus números rojos, continúan recomendando ‘comprar’ sus acciones.
En cuanto a las nuevas oportunidades de negocio, desde Renta 4 reconocen que Europa presenta un déficit de inversión en 5G, no solo en cobertura macro, sino especialmente en soluciones para interiores, transporte y zonas de alta densidad de tráfico. Esto representa una importante ola de inversión y una oportunidad clave para Cellnex. Además, la compañía explora activamente el mercado de estaciones terrenas para constelaciones de satélites de órbita baja (LEO), lo que supone una nueva línea de negocio con requisitos de energía y conectividad muy elevados y, por tanto, un modelo de ingresos superior al de una torre convencional.
La inversión de Europa se mantendrá en los próximos años, según Cellnex
Y es que las previsiones de la propia Cellnex apuntan a que Europa seguirá apostando por la red móvil en los próximos años. De hecho, calculan que el Viejo Continente necesitará aproximadamente 475.000 millones de euros de inversión en redes móviles entre 2026 y 2036 para ofrecer cobertura 5G completa, densificación de red, resiliencia e infraestructuras preparadas para la inteligencia artificial. Cellnex considera que estos factores estructurales refuerzan su papel como socio clave para los objetivos de conectividad nacionales y comunitarios.

Asimismo, dan por sentado que, incluso ante el avance de la tecnología de conexión satelital, las redes terrestres seguirán constituyendo el núcleo de la inversión de los países europeos y sus operadoras de telecomunicaciones. Desde la firma insisten en que los satélites pueden ampliar la cobertura en zonas remotas, pero no igualan la velocidad, la capacidad, la penetración en interiores ni la fiabilidad de la infraestructura terrestre, que continuará siendo la capa principal para absorber el crecimiento del tráfico.
«Cellnex está bien posicionada para ayudar a los operadores móviles a responder a las crecientes necesidades de conectividad, mejorar la resiliencia de las redes y facilitar la siguiente fase de la transformación digital de Europa. Consideramos que el avance continuo de la tecnología actúa como catalizador del crecimiento y genera nuevas oportunidades para las infraestructuras de conectividad. Nuestros resultados demuestran que Cellnex sigue ofreciendo un desempeño consistente al ayudar a los operadores móviles a adaptarse a la evolución de las necesidades de la red», insiste Patuano.




