Argentina cualifica 232 ofertas de baterías en licitación AlmaSADI por 8,3 GW, 12 veces el objetivo de 700 MW

La apertura de ofertas económicas está prevista para el 24 de junio y la inversión estimada asciende a 700 millones de dólares. El proceso sigue la estela del primer concurso AlmaGBA, que adjudicó 713 MW en el área metropolitana de Buenos Aires.

Argentina ha dado un paso decisivo en su transición energética. La Secretaría de Energía ha cualificado 232 de las 235 ofertas presentadas en la licitación AlmaSADI de almacenamiento en baterías, que suman una capacidad total de 8.335 MW, doce veces por encima del objetivo inicial de 700 MW.

El dato, recogido en la Resolución SE 136/2026 y adelantado por pv magazine, desborda todas las previsiones y confirma el apetito inversor por las tecnologías de almacenamiento, consideradas la llave para integrar de forma masiva las energías renovables en el sistema eléctrico argentino.

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Una avalancha de ofertas: 8.335 MW por solo 700 MW

Las cifras son elocuentes. La convocatoria, gestionada por CAMMESA, atrajo a 37 empresas nacionales e internacionales que presentaron 235 propuestas. De ellas, 232 han superado el filtro técnico y avanzan a la fase económica. La capacidad agregada, 8.335 MW, equivale a doce veces la potencia que el gobierno se había marcado como objetivo (700 MW).

Los proyectos se reparten en nodos críticos de las regiones Noroeste, Noreste, Centro, Litoral, Cuyo y Buenos Aires —excluyendo el área metropolitana porteña—, lo que refleja una necesidad de refuerzo en distintos puntos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Tres ofertas quedaron fuera por no cumplir los requisitos, según detalla la resolución.

La letra pequeña de AlmaSADI: cuatro horas de autonomía y 700 millones de dólares

La licitación AlmaSADI —acrónimo del sistema que le da nombre— exige que los sistemas de almacenamiento sean nuevos y puedan entregar al menos cuatro horas consecutivas de energía. Este requisito técnico es clave para que las baterías presten servicios de capacidad, reserva operativa y flexibilidad al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

La apertura de las ofertas económicas está prevista para el 24 de junio, y las adjudicaciones llegarían a principios de julio. Si el objetivo de 700 MW se mantiene, la inversión total se estima en unos 700 millones de dólares. La mayoría de las ofertas proviene de empresas internacionales y nacionales, un reparto que subraya la confianza en el marco regulatorio argentino.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad ofertada: 8.335 MW en 232 propuestas cualificadas, doce veces el objetivo original.
  • Objetivo inicial: 700 MW, con una inversión estimada de 700 millones de dólares si se mantiene ese volumen.
  • Requisito técnico: Almacenamiento de cuatro horas consecutivas de energía, orientado a dar respaldo firme a las renovables.
  • Equivalencia tangible: Potencia de baterías suficiente para dotar de flexibilidad a nodos críticos en seis regiones del país, desde el Noroeste hasta Cuyo y el Litoral.
almacenamiento energía

De AlmaGBA a AlmaSADI: hacia un almacenamiento distribuido en toda Argentina

Este nuevo concurso no es un hecho aislado. En 2023, la licitación AlmaGBA adjudicó 713 MW de almacenamiento para nodos críticos del área metropolitana de Buenos Aires. Ahora, AlmaSADI amplía el foco al resto del país, en un intento por llevar la flexibilidad que necesitan las renovables a regiones donde la red sufre congestiones o necesita mayor fiabilidad.

Argentina cuenta con un enorme potencial eólico en la Patagonia y solar en el noroeste, pero esas fuentes son intermitentes. El almacenamiento es la pieza que permite desacoplar generación y demanda: acumular energía cuando sobra viento o sol y liberarla en los picos de consumo. La masiva respuesta del sector privado demuestra que el almacenamiento ya no es un complemento de lujo, sino una pieza indispensable para que las renovables dejen de ser intermitentes y se conviertan en la base firme del sistema eléctrico.

El hecho de que la demanda sea doce veces superior a la oferta demuestra que el sector privado está listo para financiar la flexibilidad que la red necesita.

Con más de 8.000 MW sobre la mesa, el reto para el gobierno es saber hasta dónde ampliar el objetivo sin descuidar la eficiencia del gasto. Si se mantiene en 700 MW, la licitación podría cerrarse con un precio altamente competitivo, pero se perdería la oportunidad de incorporar más capacidad a corto plazo. Si se amplía, será necesario calibrar el impacto en el presupuesto y en los contratos del mercado mayorista.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: La propuesta de 8.335 MW de almacenamiento habilitará la integración masiva de generación renovable, evitando emisiones de CO2 equivalentes a millones de toneladas al sustituir centrales de gas natural en horas punta.
  • Modelo que cambia: Argentina pasa de un almacenamiento concentrado en Buenos Aires (AlmaGBA) a un modelo distribuido que refuerza la resiliencia de la red en todo el país.
  • Para las próximas generaciones: Una red más flexible y limpia reducirá la dependencia de combustibles fósiles importados y garantizará un suministro eléctrico estable y sostenible a largo plazo, alineado con los objetivos climáticos del país.

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