Hipoges compra Servihabitat a Lone Star y crea un gigante de 60.000 millones

La operación reordena el mapa de los servicers inmobiliarios en España. Los activos bajo gestión de la nueva plataforma superan los 60.000 millones de euros.

Hipoges, el servicer respaldado por Pollen Street Capital, ha cerrado la compra de Servihabitat a Lone Star en una operación que crea uno de los mayores gigantes de servicios inmobiliarios del mercado español. La transacción, que cuenta también con Finsolutia como socio estratégico, eleva la cartera bajo gestión a más de 60.000 millones de euros en activos, reordenando el tablero de los servicers en España.

Se trata del movimiento corporativo más relevante en este segmento en los últimos años. Lone Star, que controlaba Servihabitat desde 2013 tras adquirirla a CaixaBank, llevaba meses explorando opciones para vender su plataforma. El desenlace sitúa a Hipoges como el gran ganador de un proceso que ha despertado el interés de buena parte de los fondos internacionales.

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El movimiento que sacude el mercado de los servicers

La irrupción de la nueva alianza Hipoges-Finsolutia cambia por completo el panorama competitivo. Hasta ahora, el mercado estaba dominado por una constelación de actores como Altamira (controlada por Apollo), Anticipa / Aliseda (Blackstone) y la propia Servihabitat, que gestionaba una cartera de unos 35.000 millones. Con esta compra, Hipoges prácticamente duplica su tamaño y se sitúa a la cabeza del sector.

Conviene recordar que Servihabitat es un histórico del servicing inmobiliario en España. Nació en 1996 como filial de CaixaBank para gestionar los activos adjudicados. Tras el estallido de la burbuja, en 2013 Lone Star se hizo con el 100% del capital y desde entonces ha gestionado una vasta cartera de inmuebles, créditos dudosos y suelos. La operación se ha estructurado tras un proceso competitivo en el que también estaban interesados otros fondos.

60.000 millones de activos bajo gestión

La cifra de 60.000 millones de euros bajo gestión convierte a la entidad resultante en un coloso. La cartera incluye desde viviendas terminadas hasta préstamos morosos, suelos para desarrollo y activos terciarios. Con este volumen, Hipoges no solo refuerza su posición en gestión de activos bancarios, sino que también gana escala para ofrecer servicios a grandes tenedores institucionales.

Fuentes cercanas a la transacción señalan que el acuerdo contempla la integración completa de la plantilla de Servihabitat, que ronda los 300 empleados, sin que se hayan anunciado ajustes por el momento. Es uno de los aspectos más sensibles: la gestión de personas en este tipo de operaciones suele definir el éxito de la integración a largo plazo.

Qué supone para el futuro del sector inmobiliario español

El cierre de la operación va más allá de una mera suma de activos. Marca una tendencia de consolidación en el sector de los servicers, donde la presión sobre los márgenes y la necesidad de inversión tecnológica empujan a las alianzas. Ahora el foco está en si otros grandes fondos seguirán el mismo camino. Apollo, por ejemplo, podría buscar un socio para Altamira, o Blackstone reordenar Aliseda.

Creo que esta compra evidencia una realidad que llevamos meses viendo: el mercado inmobiliario español ha dejado de ser un coto de caza para fondos oportunistas y se ha convertido en un negocio de gestión profesionalizada, donde la escala y la eficiencia lo son todo. No basta con tener activos; hay que saber gestionarlos con una capacidad industrial que pocos tienen.

La consolidación de servicers no había visto una operación tan ambiciosa desde la crisis financiera. La suma de Hipoges y Servihabitat representa un salto de escala insoslayable.

Al mismo tiempo, el hecho de que un actor respaldado por capital británico (Pollen Street) se haga con un histórico del sector mientras Finsolutia, que es capital español, actúa como socio local, dibuja un perfil de colaboración transnacional que puede marcar el patrón de futuras operaciones.

En mi opinión, la gran pregunta que queda en el aire es qué hará ahora CaixaBank, que si bien vendió Servihabitat en 2013, mantiene fuertes vínculos con la plataforma y sigue siendo uno de sus mayores clientes. La fidelidad de ese contrato podría ser un factor decisivo para que la nueva Hipoges obtenga el retorno esperado.

Con todo, el sector mira ya a los próximos pasos. La unión de fuerzas entre Hipoges y Finsolutia abre la puerta a una mayor inversión en tecnología para automatizar los procesos de recuperación y venta de activos, un ámbito en el que la inteligencia artificial está empezando a ganar peso. Y eso, en un mercado con 60.000 millones que gestionar, puede marcar la diferencia entre ser rentable o no.


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