El euríbor cerró julio en el 2,855%, según confirman esta mañana los datos oficiales del Banco de España. Es el nivel más alto en casi dos años y supone un nuevo golpe para los hogares con hipoteca variable. En las revisiones más inmediatas, el alza se traduce en hasta 712 euros más al año.
Cierre mensual: la cota más alta desde finales de 2024
El índice de referencia para la mayoría de las hipotecas españolas llevaba semanas apuntando al alza. En junio ya había tocado el 2,79% y la tendencia de la primera mitad del año era inequívoca. Julio no ha hecho sino confirmarla.
Aunque en los últimos días del mes y en el arranque de agosto la cotización diaria ha mostrado un ligero respiro —con descensos de milésimas—, el cierre mensual es el que se utiliza para calcular las revisiones. Y ese 2,855% ya está grabado.
Impacto directo en las hipotecas variables
Para una hipoteca tipo de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1%, el incremento mensual ronda los 59,3 euros. Eso suma 712 euros al año. Para préstamos más elevados, la cifra puede superar los 1.500 euros, como apuntan algunos medios.
El mecanismo es automático: la revisión semestral toma el valor del euríbor de julio y lo aplica durante los seis meses siguientes. Eso significa que miles de hipotecados verán el recargo reflejado ya en el próximo recibo. Aunque parezca una cantidad modesta, en el presupuesto familiar puede ser la diferencia entre llegar a fin de mes o no.
712 euros más al año no es un cálculo teórico; es lo que el euríbor de julio añade de golpe a la cuota de miles de hipotecas revisadas ahora.
¿Consolidación de la senda alcista?
El repunte del euríbor no es un fenómeno aislado. Responde a la resistencia de la inflación en la eurozona y a la cautela del Banco Central Europeo a la hora de bajar los tipos. Cada vez que el BCE mantiene los tipos, el euríbor recoge la expectativa de que el dinero no se abaratará a corto plazo.
Sin embargo, los datos diarios de agosto, con ligeras caídas, apuntan a que el índice podría estabilizarse en torno al 2,8%. De hecho, esta misma mañana la cotización a un año se movía en el entorno del 2,84%. La gran pregunta es si julio ha sido un pico o el inicio de una escalada hacia el 3%.
En cualquier caso, el nivel actual está lejos de los máximos de 2023 (por encima del 4%), pero duplica el valor de hace apenas dos años. Para los hipotecados, la diferencia mensual es palpable. Yo creo que la tregua que esperaban muchos ha durado menos de lo previsto y que el euríbor seguirá dando sustos mientras el BCE no mueva ficha con claridad.




