Bitwise BSOL, el primer ETF de Solana con staking integrado, debutó ayer en la NYSE Arca con 56 millones de dólares en volumen negociado. Fue la cifra más alta de la jornada entre los 16 fondos que han comenzado a cotizar esta semana, y el mejor estreno de un ETF en lo que va de año.
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) dio luz verde a esta oleada de productos después de meses de expectación, en un movimiento que acerca a Solana al inversor tradicional. Todos incluyen una rentabilidad por staking —la recompensa que se obtiene por ayudar a asegurar la red— del 6-7% anual, una ventaja que los ETF de Bitcoin o Ethereum no ofrecieron en su estreno.
Un desembarco récord en la bolsa estadounidense
El BSOL de Bitwise se listó en la NYSE Arca, la plataforma especializada en fondos cotizados del parqué neoyorquino. Para captar los primeros flujos, la gestora rebajó su comisión al 0,20% anual y la eliminó por completo durante los tres primeros meses (o hasta alcanzar 1.000 millones de dólares bajo gestión).
Detrás de Bitwise han aparecido nombres como VanEck, Grayscale, Franklin Templeton y Fidelity, que compiten en un entorno de comisiones extremadamente ajustado. La mayoría se mueve en una horquilla de entre el 0,15% y el 0,25%, muy similar a la que acabó imperando en los ETF de Bitcoin y Ethereum.
Esa guerra de precios ha llevado a varias gestoras a presentar enmiendas de última hora recortando tarifas y ofreciendo exenciones temporales. La estrategia recuerda a lo ocurrido con los ETF de Bitcoin en 2024, cuando BlackRock y otros gigantes afinaron sus condiciones hasta el último minuto para asegurarse el liderazgo de los flujos.
Bitwise ha disparado la salida: 56 millones en una sola jornada y una estructura de costes que presiona al resto de emisores.
Staking integrado: la ventaja diferencial de los ETF de Solana
El gran argumento comercial de estos fondos es el staking nativo. A diferencia de los ETF al contado de Ethereum, que debutaron en julio de 2024 sin posibilidad de generar rendimiento, los de Solana nacen con la recompensa por participación activada. La SEC aclaró en mayo que el staking de protocolo no constituye una oferta de valores, lo que despejó el camino.
El staking en Solana es particularmente amigable para un vehículo cotizado: las cuentas pueden desactivarse en cualquier momento y el retiro se produce en el siguiente límite de época (dos días como máximo). Además, no existen penalizaciones por recorte (slashing) activas, aunque está previsto introducirlas de forma limitada en el futuro.
El ecosistema ya contaba con un sector sólido de liquid staking. Proveedores como Jito —que gestiona buena parte del SOL delegado a través de tokens líquidos— han colaborado con los emisores para estructurar los ETF respaldados por estos activos. Eso facilita la liquidez y la reinversión automática de las recompensas.
Lo que este aluvión de ETF significa para Solana
La llegada masiva de fondos cotizados coloca a Solana en una posición que pocos activos digitales han alcanzado: la de ser accesible desde una cuenta de broker tradicional, con todas las ventajas fiscales y de custodia que eso conlleva. Se trata del mismo salto que dieron el bitcoin en 2024 y el ether en 2025, pero con una diferencia importante: los 16 ETF de SOL aterrizan con staking, lo que los hace más atractivos para el inversor que busca rentabilidad pasiva.
Sin embargo, hay riesgos que conviene no ignorar. La concentración del staking en unos pocos validadores —algo que ya preocupa en la propia red— podría acentuarse si los ETF delegan sus tenencias a los mismos grandes operadores. Y aunque la infraestructura de Solana ha demostrado ser robusta, las paradas de red de 2021 y 2022 siguen siendo un precedente que cualquier inversor institucional vigila de cerca.
Con todo, los datos del primer día hablan de un apetito real. Que un fondo como BSOL mueva 56 millones de dólares en su estreno, en un mercado aún digiriendo la resaca regulatoria, sugiere que el capital está buscando vías para entrar en Solana. La pregunta ya no es si el activo tiene sitio en las carteras tradicionales, sino cuánto tardará en consolidarlo.





