Telefónica desembolsará 850,5 millones de euros el próximo jueves 18 de junio para abonar el segundo tramo del dividendo del ejercicio 2025, una retribución de 0,15 euros por acción que completa el pago total de 0,30 euros por título anunciado para el pasado año.
El pago se produce tras el primer tramo de 0,15 euros abonado en diciembre de 2025 y supone la última gran retribución en efectivo antes del cambio de rumbo que la operadora ha diseñado para los próximos ejercicios. Los inversores que quieran percibir este dividendo deben tener las acciones en cartera antes del 16 de junio, fecha a partir de la cual el valor cotizará sin derecho al mismo.
Cómo se reparte el segundo tramo del dividendo de 2025
La teleco presidida por Marc Murtra abonará 0,15 euros por cada uno de los 5.670 millones de acciones en circulación, lo que arroja un desembolso total estimado de 850,5 millones de euros, según ha comunicado la compañía. Este importe completa el dividendo con cargo a los resultados de 2025, que la empresa decidió mantener en 0,30 euros por título pese al ajuste anunciado para ejercicios posteriores.
Los tres grandes accionistas ingresan cerca de 254 millones de euros

El Gobierno, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), CriteriaCaixa y STC figuran entre los principales beneficiarios de este pago. Sus participaciones, que rondan el 10% del capital, concentran una parte sustancial del desembolso.
| Accionista | Participación | Ingreso estimado (millones €) |
|---|---|---|
| SEPI | 10% | 85,05 |
| STC | 9,969% | 84,8 |
| CriteriaCaixa | 9,9% | 84,2 |
El holding público, con un 10% del capital, ingresará en torno a 85,05 millones de euros, mientras que la empresa saudí, con el 9,969%, percibirá aproximadamente 84,8 millones de euros. Por su parte, el brazo inversor de la Fundación Bancaria La Caixa, que controla en torno al 9,9% de la teleco, recibirá alrededor de 84,2 millones de euros. En conjunto, estos tres accionistas sumarán cerca de 254 millones de euros en dividendos.
Los tres accionistas de referencia —SEPI, STC y CriteriaCaixa— se embolsarán en conjunto más de 254 millones de euros de este segundo tramo, lo que evidencia el peso del dividendo en la estrategia de control del capital.
El giro en la remuneración al accionista: dividendo a la baja a partir de 2027
Telefónica reducirá a la mitad el dividendo que abonará con cargo a los resultados de 2026, hasta 0,15 euros por título, según informó en noviembre de 2025 a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El pago, previsto para junio de 2027, será de un único tramo y refleja la intención de la compañía de mejorar el balance y aplicar una «disciplina financiera de hierro», tal y como adelantó Marc Murtra en la junta de accionistas de abril de 2025.
La decisión supone un punto de inflexión en la política de retribución. «La política de dividendos es una parte integral de nuestra estrategia de asignación de capital y será el resultado del flujo de caja libre de Telefónica, tras invertir en el futuro de Telefónica y mantener un nivel adecuado de apalancamiento financiero», detalló la empresa en aquel hecho relevante.
Reducir el dividendo a la mitad no es una marcha atrás en la retribución al accionista, sino una decisión forzada por la necesidad de desapalancar el balance y financiar las inversiones en redes de nueva generación.
Para los ejercicios 2027 y 2028, la remuneración al accionista será de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre, lo que introduce una mayor volatilidad en los pagos al vincularlos directamente a la generación de caja. La compañía ha mantenido, no obstante, el dividendo de 2025 en 0,3 euros por acción, abonado en dos tramos, como señal de estabilidad durante la transición.
Telefónica ante el reto del dividendo: entre la retribución y la necesidad de inversión
El movimiento de Telefónica se enmarca en un contexto sectorial donde las grandes telecos europeas lidian con altos niveles de deuda y fuertes inversiones en fibra y 5G. La decisión de recortar el dividendo a partir de 2027, aunque pueda disgustar a los accionistas más dependientes de la renta periódica, se alinea con la prioridad de reducir el apalancamiento. A cierre de 2025, la deuda neta se situaba por encima de los 25.000 millones de euros, y el ratio de apalancamiento superaba las 2,5 veces el EBITDA, según datos de la propia operadora.
El mercado ha recibido el ajuste con relativa calma: el valor cotiza en niveles cercanos a los 4 euros por acción, lejos de los máximos de años anteriores, pero con un consenso de analistas que valora positivamente el giro hacia una asignación de capital más disciplinada. La clave para los inversores estará en si el flujo de caja libre crece lo suficiente a partir de 2027 para generar dividendos atractivos incluso dentro de la horquilla del 40%-60%.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La fecha de corte para el dividendo es el 16 de junio. Quien compre acciones a partir de ese día no percibirá el pago de 0,15 euros. Además, el mercado estará atento a la evolución de la deuda neta en los próximos trimestres, ya que de su reducción dependerá el margen para futuros dividendos.
- Reacción del valor: La cotización no ha mostrado grandes sobresaltos ante el pago, pero el recorte anunciado para 2027 podría presionar a la baja si la generación de caja no acompaña. Los inversores deberán evaluar si la rentabilidad por dividendo sigue siendo competitiva frente a otras telecos europeas.
- Precedente sectorial: Operadoras como Orange y Vodafone también han ajustado sus políticas de dividendos en los últimos años para liberar recursos y destinarlos a inversión. Telefónica sigue un camino similar, pero la presencia de accionistas con vocación de permanencia y peso político añade un elemento singular al caso.





