Los ETF de Bitcoin captan 85 millones y vuelven a flujo positivo; Ether bajo presión

Los fondos de BlackRock y Fidelity lideraron las compras tras cinco días de salidas. Los ETF de ether, en cambio, acumulan otra jornada con pérdidas y pierden atractivo institucional.

Los ETF al contado de Bitcoin en Estados Unidos han vuelto a registrar entradas netas después de cinco jornadas consecutivas con más dinero saliendo que entrando. El viernes, los flujos netos acumularon 85,8 millones de dólares, según datos de CoinBureau, el rastreador de fondos cotizados que sigue la actividad de estos productos.

Este giro llega en un momento en que los inversores de Bitcoin buscaban una confirmación de que la demanda institucional no se había agotado, sino que solo estaba tomando un respiro tras varias semanas de debilidad. La cifra, aunque modesta en comparación con los máximos de principios de año, supone un respiro para los alcistas del bitcoin.

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Bitcoin recupera el pulso de las compras institucionales

Los ETF al contado —fondos que replican directamente el precio del bitcoin comprando la criptomoneda en el mercado— se han convertido en una puerta de entrada cómoda para inversores que no quieren o no pueden manejar claves privadas. Cada día, los flujos netos (entradas menos salidas) se publican y se interpretan como un termómetro de la confianza institucional en el bitcoin.

La jornada del viernes fue liderada por dos pesos pesados: el fondo de Fidelity (FBTC) añadió aproximadamente 42 millones de dólares, y el IBIT de BlackRock sumó otros 35 millones de dólares. Estos flujos compensaron las pequeñas salidas y la falta de demanda de otros productos, devolviendo el saldo neto diario a positivo.

Conviene recordar que un solo día de compras no cambia una tendencia, pero sí ofrece un ancla concreta. Después de cinco jornadas con retiradas, que habían sembrado dudas sobre el apetito institucional, este dato es un primer indicio de que el capital no ha huido definitivamente.

Un día de entradas no cambia la tendencia, pero les da a los alcistas un argumento sólido tras varios días en los que la narrativa institucional se había vuelto negativa.

Ether no levanta cabeza: otra jornada en rojo

El contraste con los ETF de ether al contado no pudo ser más claro. Los productos de Ethereum registraron una salida neta diaria de 4,95 millones de dólares, según el mismo rastreador, acumulando así una racha de jornadas con flujos negativos.

Esta divergencia ha sido una constante en las últimas semanas. Mientras el bitcoin atrae capital incluso en momentos de incertidumbre, el ether sigue ligado a preguntas más complejas: los rendimientos del staking los ingresos de la red y la demanda general de altcoins. En la práctica, los inversores institucionales están tratando al bitcoin como la “asignación macro” más limpia, y al ether como un activo más especulativo y expuesto a riesgos propios de las finanzas descentralizadas.

A esta presión se suma la incertidumbre regulatoria en Europa, donde la plena aplicación de MiCA obliga a los emisores de ETF de ether a cumplir requisitos adicionales sobre el staking, lo que frena a algunos inversores más cautos.

¿Qué lectura deja este desequilibrio para el inversor?

Lo que revelan estos datos no es solo el apetito por uno u otro activo. Detrás de los flujos diarios de los ETF se esconde una pauta que se ha ido consolidando desde que estos productos cotizan en bolsa: el bitcoin se ha convertido en la puerta de entrada institucional al mundo cripto, el activo que muchos gestores de fondos entienden como una versión digital del oro o de un bono de reserva. Ether, en cambio, se enfrenta a un doble escrutinio: por un lado, su volatilidad típica, y por otro, la presión añadida de cumplir con MiCA en Europa y de demostrar que su modelo de negocio basado en tarifas de red y staking es sostenible a largo plazo.

No es descartable que, si los flujos positivos en bitcoin se mantienen la próxima semana, el mercado empiece a leer las cinco jornadas de salidas como un simple ajuste a corto plazo, más que como un repliegue institucional serio. Por el contrario, si los flujos vuelven a terreno negativo, las dudas sobre la demanda podrían intensificarse. De momento, la pelota está en el tejado de los compradores de ETF, y los datos de los próximos días serán la verdadera prueba.

Para el inversor español, que ya tiene acceso a estos productos a través de ciertas plataformas o que observa su influencia en el precio de bitcoin, este tipo de señales son una brújula valiosa. Aunque no determinen el precio a corto plazo, sí moldean la confianza del mercado y, con ella, la dirección que puede tomar el bitcoin en las próximas semanas.


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