Mora, un pueblo toledano de 10.000 habitantes enclavado en la comarca de La Mancha, acogerá un gigantesco centro de datos que sacude el mapa de la infraestructura digital española: 3.000 millones de euros de inversión convertirán este enclave olivarero en un nodo clave para la inteligencia artificial y el cloud en el sur de Europa.
El memorando de entendimiento entre el Ayuntamiento de Mora, EdgeMode y Bloom Energy se firmó ayer en un acto en el que el alcalde, Emilio Bravo, no ocultó su entusiasmo: «Es un proyecto que puede cambiar la historia de Mora y de Castilla-La Mancha». La dimensión del plan, bautizado Malpica AI 300MW, contempla casi 1.000 empleos directos una vez operativo y otros 3.000 durante la fase de construcción, además de 2.500 indirectos.
Claves de la operación
- 3.000 millones de euros de inversión en un campus de 100 hectáreas. El centro de datos se compondrá de dos complejos industriales con una potencia total de 300 MW.
- Energía autónoma mediante pilas de combustible de gas natural. Treinta módulos de 10 MW firmados por Bloom Energy alimentarán el centro sin conexión a la red eléctrica y sin consumo de agua.
- El municipio toledano aspira a diversificar su economía olivarera. El proyecto promete atraer inversiones complementarias y disparar la demanda de servicios, logística y hostelería en la zona.
La huida de la red: gas natural y pilas de combustible como alternativa estratégica
El campus se levantará sobre una finca rústica junto a la carretera que une Mora con Villamuelas, a apenas una hora de Madrid. La ubicación no es casual: la cercanía a la capital reduce la latencia y convierte a este pequeño municipio en un punto atractivo para los grandes consumidores de nube. Según detallaron los promotores, la construcción durará entre 18 y 24 meses, un plazo muy ajustado para una instalación de este calibre.
Lo más singular del proyecto es su arquitectura energética. En lugar de conectarse a la red de transporte, el centro se abastecerá de forma totalmente autónoma con 30 módulos de 10 MW cada uno basados en pilas de combustible de óxido sólido de Bloom Energy, que funcionan con gas natural. El director para Europa de la compañía, Reto Zueger, defendió la decisión: «Las características del sistema energético europeo no permiten este tipo de conexión», al tiempo que aseguró que la tecnología «es la más sostenible y avanzada que tenemos en este momento». El sistema, además, no precisa de una fuente de agua y anuncia un reducido volumen de emisiones.
Charlie Faulkner, CEO de EdgeMode, enmarcó el proyecto en un plan más amplio que contempla cinco centros de datos en España integrados en una red europea. «Hay muchísima demanda de inteligencia artificial —vaticinó—. Creará muchas oportunidades económicas para la comunidad en los años venideros».
Tres mil millones de euros en un pueblo de diez mil vecinos es más que una inversión: es un volantazo económico con pocos precedentes en la España rural.
Del olivo al silicio: el giro de una economía local que busca un nuevo motor
Mora es conocida como «Tierra de Olivos»; el cultivo de la aceituna y la producción de aceite vertebran su economía junto a una potente red de cooperativas y almazaras. La llegada del centro de datos promete diversificar ese monocultivo tradicional y generar un ecosistema de servicios de alto valor añadido. Los promotores estiman que la fase de construcción movilizará 3.000 puestos directos y otros 2.500 indirectos, mientras que la operación requerirá de forma permanente cerca de mil trabajadores cualificados: ingenieros, técnicos de operación, personal de seguridad y administración.
El alcalde Bravo admitió que se trata de «un proyecto ambicioso y llevará tiempo llevarse a cabo», pero confió en que el Gobierno autonómico respalde la inversión. Mientras tanto, los sectores inmobiliario, logístico y hostelero ya anticipan un fuerte crecimiento inmediato, atraídos por un centro de datos que funcionará como imán de inversiones en una comarca tradicionalmente ajena a la tecnología.
Toledo en el mapa de la nube: ¿puede competir con los grandes centros de Aragón y Madrid?
Con este movimiento, Castilla-La Mancha entra de lleno en la carrera por la infraestructura cloud en la Península. Hasta ahora, el foco había estado en Madrid —con macroproyectos de Equinix en Alcobendas— y en Aragón, donde AWS ha comprometido 15.700 millones para varias regiones de centros de datos. Incluso Merlin Properties, la principal socimi del IBEX 35, ha girado parte de su cartera hacia este activo inmobiliario emergente. Mora no compite por volumen con esos gigantes, pero sí por concepto: un centro mediano, autónomo energéticamente y pensado para cargas de IA que no requieren hiperescala pero sí inmediatez.
No obstante, el proyecto presenta aristas que conviene vigilar. La dependencia del gas natural como combustible principal, aunque eficiente, plantea dudas sobre su sostenibilidad real a largo plazo en un contexto de endurecimiento de las políticas climáticas europeas. Además, la contradicción entre el «corto plazo» que promete Faulkner y la prudencia del alcalde —«llevará tiempo»— sugiere que los plazos de ejecución y las posibles trabas burocráticas no deben subestimarse. La demanda de IA que se cita como motor tampoco es una certeza: la burbuja inversora en inteligencia artificial podría moderarse o concentrarse aún más en unos pocos polos.
La mayoría de los habitantes de Mora tiene por delante una transformación que pocas localidades de su tamaño han vivido. Si el proyecto cristaliza en los términos anunciados, habrá escrito una de las historias más improbables de la economía digital española. Pero el camino desde la firma del memorando hasta la puesta en marcha está plagado de hitos que separan la promesa de la realidad. El tiempo de construcción y las incertidumbres energéticas pondrán a prueba el optimismo destilado ayer en la firma.




