Indra y su alianza con Bold: así impulsa su negocio en Cataluña

La tecnológica firma un acuerdo con el fabricante de baterías Bold Technology para reforzar su presencia industrial en la región. El movimiento se enmarca en un plan más amplio de la compañía presidida por Marc Murtra para ganar peso en el mercado de la electrificación.

Indra ha cerrado este lunes una alianza estratégica con Bold Technology, un fabricante de baterías de origen catalán, como parte de su plan de expansión en Cataluña. La operación, que se enmarca dentro de la estrategia de diversificación tecnológica de la compañía presidida por Marc Murtra, busca reforzar la presencia industrial de Indra en el noreste español y posicionarla en el emergente mercado de las baterías avanzadas.

El perfil de Bold Technology y los términos del acuerdo

Bold Technology, con sede en Barcelona, se ha especializado en sistemas de almacenamiento de energía para movilidad eléctrica y aplicaciones estacionarias. La empresa, fundada en 2018, ha logrado reunir financiación por valor de decenas de millones de euros de fondos de capital riesgo y ha suscrito contratos con fabricantes automovilísticos para el desarrollo de celdas de nueva generación.

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El acuerdo con Indra, según fuentes próximas a la negociación, contempla la creación de un centro de I+D conjunto en el área metropolitana de Barcelona. Allí se trabajará en baterías adaptadas a las necesidades de defensa y transporte, dos de los negocios principales de Indra. La compañía, que ya cuenta con más de 3.000 empleados en Cataluña, prevé ampliar su plantilla en unos 200 ingenieros con la nueva iniciativa.

Cataluña, polo de atracción para la industria de baterías

La decisión de Indra encaja con el objetivo de Cataluña de convertirse en un centro neurálgico europeo para la fabricación de baterías. Tras el cierre de la planta de Nissan en 2021, la región ha captado inversiones millonarias, como la gigafactoría que construyen SEAT y Volkswagen en Sagunt con fondos del PERTE VEC. Ahora, con el respaldo a Bold, Indra se suma a un ecosistema que no para de crecer.

Para la startup Bold, la alianza supone un salto de escala: pasa de ser un proveedor de nicho a convertirse en socio tecnológico de una de las mayores empresas de defensa y tecnología de España. Para Indra, el movimiento refuerza su discurso de arraigo en Cataluña, tradicional plaza de sus divisiones de tráfico aéreo y sistemas navales.

La alianza con Bold sitúa a Indra en el mapa de la electrificación industrial, un sector que moverá miles de millones en la próxima década.

Por qué Indra necesita estar en el negocio de las baterías

Detrás del acuerdo hay una lectura estratégica que va más allá de una operación puntual. Indra, que facturó 4.850 millones de euros en 2025, depende en más del 40% del sector defensa, un negocio en plena transformación hacia la electrificación de vehículos terrestres, drones y sistemas autónomos. Las baterías son el elemento común de todos esos desarrollos, y controlar su tecnología —o al menos tener un socio de confianza— es una ventaja competitiva de primer orden.

La apuesta por Bold es, por tanto, una apuesta por la soberanía tecnológica en un campo crítico. No es casual que el anuncio llegue apenas dos meses después de que el Ministerio de Defensa adjudicara a Indra el programa de blindados 8×8, donde la electrificación es una exigencia de diseño.

El movimiento también tiene una vertiente industrial: Cataluña alberga un tejido de pymes de alta precisión que pueden convertirse en proveedoras de la nueva filial conjunta. Indra se asegura así capacidad fabril y acceso a mano de obra cualificada sin necesidad de construir una fábrica desde cero.

El principal riesgo, como en cualquier integración de un socio pequeño por parte de un gigante matricial, está en la ejecución. Bold tendrá que mantener su agilidad mientras opera dentro de los plazos y los exigentes procesos de calidad de un contratista principal de defensa. Si lo logra, Indra sumará un activo estratégico; si fracasa, habrá perdido tiempo en una carrera que no admite pausas.

La jugada, en cualquier caso, revela una Indra más decidida a tejer alianzas que a comprar empresas. Tras la digestión de la compra de Hispasat en 2022, la compañía ha optado por acuerdos de colaboración que limitan el riesgo financiero. Con Bold, el mensaje es claro: Cataluña vuelve a ser prioridad y las baterías son la próxima frontera.


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