Kings League de Piqué anuncia un ERE con 41 despidos y paraliza sus ligas en Europa

La compañía cierra sus ligas en Francia y Alemania sin fecha de regreso y detiene la española durante seis meses. El ajuste, apenas cuatro meses después de levantar 63 millones, revela la insostenibilidad del modelo de negocio.

Kings League, la liga de fútbol 7 creada por Gerard Piqué, ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo que despedirá a 41 de sus 83 trabajadores, casi el 50% de la plantilla, solo cuatro meses después de haber captado 63 millones de euros. La empresa paraliza su competición en Francia y Alemania sin fecha de regreso y congela la liga española durante seis meses para reestructurar el producto.

Claves de la operación

  • El ERE afecta a 41 empleados, casi el 50% de la plantilla. La empresa había filtrado inicialmente un recorte del 30%, pero los trabajadores confirmaron la cifra real. La paralización de las ligas europeas motiva el ajuste.
  • La ronda de 63 millones de febrero no evitó los despidos. Kings League acumula más de 160 millones de dólares de financiación total, pero el ahorro previsto con el ERE apenas supera los dos millones de euros, lo que evidencia una gestión financiera deficiente.
  • Las audiencias cayeron un 54% desde el pico inicial. La saturación de torneos diluyó el seguimiento y la falta de identificación con los clubes tradicionales limitó la fidelidad del público.

La quema de caja de una startup que prometía reinventar el fútbol

La Kings League arrancó el 1 de enero de 2023 con cifras de audiencia que asustaron a LaLiga: 300.000 espectadores de media y picos de 800.000 en Twitch. Streamers como Ibai Llanos o TheGrefg actuaban como presidentes de equipos, y el formato gamificado parecía encontrar una grieta en el modelo tradicional. Sin embargo, la expansión internacional fue un agujero negro de costes.

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Djamel Agaoua, CEO incorporado en 2025, admitió en el comunicado corporativo que «se ha quemado dinero» en la gestión simultánea de ligas en Brasil, Alemania, Italia y la región MENA. Las oficinas en España asumían la operación de todos esos mercados, lo que disparó los gastos más allá de lo sostenible.

Los trabajadores, que hicieron público su propio comunicado, detallaron condiciones laborales extremas: tres años de jornadas de siete días semanales, con medias de diez horas diarias y horas extraordinarias sistemáticas sin compensación, superando el límite legal de 80 horas al año que fija el Estatuto de los Trabajadores. La cultura de startup sacrificó todo en favor del crecimiento, pero sin rentabilidad a la vista.

El ERE supone un ahorro estimado de algo más de dos millones de euros, una nimiedad frente a los 63 millones captados en febrero. Despedir a casi la mitad de la plantilla para ahorrar solo dos millones es un síntoma de caja quemada sin retorno, una señal inequívoca de que la empresa no confía en monetizar su producto a corto plazo.

Levantar 63 millones para ahorrar dos con despidos no es estrategia empresarial: es confesar que el modelo nunca supo vivir de sus ingresos.

Del récord de audiencia en Twitch a la dilución del producto

En 2024, las audiencias cayeron un 54% respecto a los primeros meses de vida de la competición, con 192.000 espectadores de media. La final de ese año apenas reunió a 258.000 espectadores de media y un pico de 425.000, muy lejos de los más de dos millones de pico que se alcanzaron en 2023 sumando todos los canales.

La estrategia de multiplicar torneos —primer split, segundo split, Queens League, Prince Cup, Kings Cup, Queen’s Cup, Kingdom Cup— acabó diluyendo la atención en vez de para concentrarla. Cada nuevo evento competía contra los anteriores, fragmentando una base de fans que no terminaba de consolidarse. A diferencia del fútbol profesional, donde cada competición tiene su propio espacio en el calendario y una jerarquía clara, la Kings League creó una sobre-oferta que saturó a su audiencia.

La empresa intentó hace un año dar el salto a la televisión tradicional, pero su debut en abierto en España obtuvo menos audiencia que un documental de La 2. El experimento confirmó que la audiencia digital no se traducía automáticamente al prime time convencional, y que el gancho de los streamers no bastaba fuera de Twitch.

despidos Kings League

Kings League frente al fútbol tradicional: la lección de la XFL y la identidad local

La pregunta de fondo es si alguna vez existió la posibilidad real de competir con el fútbol. El precedente más cercano lo ofrece la XFL, la liga de fútbol americano lanzada en 2001 por Vince McMahon y la NBC para ser la alternativa desenfadada a la NFL, con menos penalizaciones y elementos de reality show. La primera emisión alcanzó 54 millones de espectadores, pero a la semana siguiente la audiencia cayó un 50% y la competición desapareció tras una sola temporada. El híbrido entre deporte y espectáculo no logró retener a los aficionados.

En el fútbol español, la identidad local y la tradición familiar construyen una lealtad que un streamer, por muchos seguidores que tenga, no puede replicar en tres años. Los partidos de Tercera Regional convocan cada fin de semana a 800 personas que mantienen vínculos emocionales con el equipo de su barrio o su ciudad. La Kings League intentó crear esa comunidad desde cero, pero sin el anclaje territorial ni la herencia generacional.

El deporte acumula capital emocional durante décadas. La Kings League aterrizó ofreciendo entretenimiento digital, pero la atención en Twitch es volátil y el engagement no equivale a afición permanente. La saturación de contenidos y la ausencia de una narrativa más profunda aceleraron el declive.

El CEO ha adelantado que la Kings World Cup Clubs de Italia, prevista para julio de 2026, intentará sacarse adelante con los recursos que quedan. Piqué, por su parte, sugirió comprimir toda la competición en unos pocos días. Reducir la ambición puede ser la única salida para un proyecto que nació queriendo tumbar al fútbol y ahora lucha por sobrevivir.


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