El ‘guiño’ de Cabify a los barceloneses ante la ley del taxi: descuentos a empadronados y ‘recargo’ al turista

Los resultados

La situación de plataformas como Uber, Cabify y Bolt en Cataluña es, cuando menos, compleja. Las empresas del sector saben que, incluso si el proyecto legislativo sigue acumulando retrasos en el Parlament, existe una normativa en trámite que podría abocarlas a su salida de Barcelona. Todo ello en un contexto donde la presión ejercida por el sector del taxi durante los últimos años ha resultado especialmente difícil de amortiguar.

Frente a este escenario, Cabify ha dado un paso estratégico para tender puentes con los residentes locales. En lugar de volcar sus promociones en el público visitante, la plataforma ha decidido apostar por los barceloneses para ensanchar su base de clientes, ofreciendo descuentos a quienes registren en su perfil un domicilio dentro del padrón de la Ciudad Condal. Este movimiento busca transformar la percepción de la compañía entre los ciudadanos y, en paralelo con sus acciones en Madrid, la posiciona como la alternativa española frente a competidores internacionales como Uber o Bolt.

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Desde la empresa no ocultan la relevancia del turismo, tanto para su modelo de negocio como para la economía catalana: ‘El turismo se presenta como un motor económico fundamental para Barcelona; de hecho, Turisme de Barcelona estima que la actividad que genera esta industria se eleva a 15.000 millones de euros, lo que representa el 14% del producto interior bruto local’, explican fuentes de la plataforma. Sin embargo, recuerdan que la afluencia de visitantes no debe erosionar la calidad de vida del residente.

Coche de Cabify. Agencias
Coche de Cabify. Fuente: Agencias

‘En Barcelona, esta situación genera presiones evidentes sobre servicios básicos (vivienda, limpieza, ruidos, residuos) y también sobre la movilidad urbana, lo que se traduce en tiempos de espera más largos, menor oferta y sensación de saturación. De hecho, cerca del 55% de los residentes considera que el turismo genera problemas de congestión en la ciudad’, sostienen desde la compañía.

Por ello, la firma mantiene activa su campaña Cabify por Barcelona, precisando que ‘la categoría estará disponible para los usuarios que tengan guardada en sus direcciones favoritas la de “Casa” o “Trabajo”, ofreciendo trayectos más asequibles desde los barrios hacia el aeropuerto, hospitales o centros de salud, entre otras acciones que se irán desplegando progresivamente.

¿Cuándo necesitan más las plataformas los usuarios?

En momentos clave de la jornada, especialmente durante los fines de semana o en picos de alta demanda, desplazarse por la capital catalana implica mayores tiempos de espera, menor disponibilidad de vehículos y una acusada sensación de saturación. Según el estudio Estimación del tamaño óptimo de flota de taxi y VTC para equilibrar oferta y demanda en Barcelona, elaborado por investigadores del CERTH-HIT y TRANSyT-UPM, la demanda no atendida en el área metropolitana se sitúa en una media del 56%.

El informe detalla que, de lunes a miércoles, este porcentaje roza el 48%; entre los jueves y los viernes supera el 50%, y sobrepasa el 65% durante los fines de semana. Para cubrir únicamente entre el 60% y el 80% de esta demanda insatisfecha serían necesarios entre 3.500 y 4.600 taxis y VTC adicionales, cifra que ascendería a 14.000 licencias para absorberla de forma integral. Este desajuste evidencia la necesidad de articular soluciones que concilien el pulso turístico con las necesidades de la población local.

Recargo en los puntos de mayor afluencia turística

Esta reorientación permite además al unicornio español generar una vía de ingresos adicionales procedente del turismo. Cabify ha introducido un suplemento por destino turístico que se aplica en trayectos con origen o destino en los puntos más concurridos de la ciudad (como la Sagrada Familia, la Casa Batlló o la Casa Milà). Este coste extra está concebido para ser asumido por el visitante ocasional, dado que los residentes apenas realizan estos recorridos en sus rutinas diarias.

Con este planteamiento, Cabify busca proyectarse como un operador comprometido con el ecosistema urbano más allá del viaje puntual. La compañía prevé ir incorporando nuevas medidas dentro de esta categoría para profundizar en la experiencia de uso del residente. En una ciudad donde el turismo seguirá siendo un pilar económico, iniciativas como Cabify por Barcelona persiguen un equilibrio entre el servicio urbano y el bienestar ciudadano.

Un cambio de visión en Cabify y el sector VTC

Aunque resultaría desproporcionado afirmar que el turismo constituye la base exclusiva del mercado de las VTC, no cabe duda de su relevancia estratégica, al tratarse de un perfil de usuario altamente dependiente del transporte privado en entornos desconocidos. Por ello ha llamado la atención el posicionamiento de Cabify, que ha sabido conectar con el malestar social en torno a la masificación turística.

Asimismo, la campaña reviste un claro valor en términos reputacionales en Cataluña. Mientras la controvertida ‘ley del taxi’ continúa su tramitación en el Parlament —aunque no se prevé su aprobación definitiva en el corto plazo—, lograr que los barceloneses reaviven su afinidad con la marca supone una baza política y comercial decisiva para la industria.


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