La DGT ha comenzado a desplegar un nuevo sistema para la obtención del permiso de conducir. El tradicional examen teórico, basado en preguntas tipo test memorísticas, está dando paso a una prueba que incorpora vídeos reales de tráfico para evaluar la capacidad de anticipación al riesgo. La reforma, que afecta a todos los aspirantes al carnet B y a otras licencias, supone un cambio profundo en la formación vial: ya no basta con aprenderse de memoria un manual, ahora hay que demostrar que se sabe reaccionar ante un peatón que cambia de dirección, un vehículo que frena de improviso o una incorporación con poca visibilidad.
Según explican los expertos de RACE, la transición ya está en marcha. En 2026 conviven aún preguntas clásicas con las nuevas pruebas multimedia, de modo que no todos los aspirantes se enfrentan a un examen idéntico. Sin embargo, la tendencia es clara: el examen teórico deja de ser un simple trámite y se convierte en una evaluación de competencias reales, al estilo de lo que ya se hace en países como Francia o Alemania.
Así cambia el examen teórico de conducir con los nuevos vídeos
La principal novedad es la introducción de vídeos con imágenes reales o simuladas de tráfico. No se trata de un mero recurso estético: la DGT pretende medir la anticipación al riesgo, una habilidad que apenas se valoraba en los test tradicionales. En los nuevos ejercicios, el aspirante visualiza secuencias de pocos segundos en las que aparecen, por ejemplo, una bicicleta que invade el carril, un cruce con visibilidad nula o un coche que reduce drásticamente la velocidad sin motivo aparente.
A continuación debe contestar una pregunta tipo test en la que identifica el riesgo y elige la actuación más segura. Este enfoque desplaza por completo la preparación clásica. El estudiante que solo repite test una y otra vez corre el riesgo de suspender porque el examen ya no reconoce patrones mecánicos, sino que exige aplicar la norma a un contexto variable.
El vídeo pone al aspirante ante una situación real y le obliga a tomar una decisión en segundos: el aprobado ya no depende de la memoria, sino de la comprensión.
RACE insiste en que el cambio no hace el examen necesariamente más difícil, pero sí mucho más exigente en otro sentido. La lógica de las normas gana peso frente a la repetición de conceptos. Además, al implantarse de forma progresiva, conviene prepararse con una visión más amplia y no confiar solo en las típicas baterías de preguntas.
Cuándo se aplica la nueva prueba y cómo afecta a los aspirantes
No existe una fecha única de corte. La DGT está desplegando los vídeos de forma gradual, por lo que durante 2026 y probablemente buena parte de 2027 se mantendrán convocatorias con una mezcla de ambos formatos. Esto significa que quien se presente hoy puede encontrarse desde un test totalmente clásico hasta uno con varias preguntas basadas en imágenes reales.
La recomendación de las autoescuelas es prepararse ya con el nuevo modelo. Las plataformas oficiales de la DGT y muchas aplicaciones de formación vial han empezado a incorporar secuencias de vídeo similares a las que van a aparecer en el examen. No hacerlo supone asumir un riesgo innecesario.
Cómo preparar con éxito el examen teórico en 2026
El secreto no está en empollar más horas, sino en cambiar de método. Comprender la lógica de las normas es mucho más efectivo que grabarse mil respuestas. Por ejemplo, en lugar de memorizar que el límite en una travesía es 50 km/h, conviene razonar por qué ese límite protege a los peatones y cómo varía cuando hay obras o condiciones meteorológicas adversas.
También es clave practicar con vídeos de tráfico. Muchas páginas de formación ofrecen simulaciones con grabaciones reales de cruces, rotondas o incorporaciones. Visualizar esos planos y acostumbrarse a identificar riesgos en movimiento es la mejor estrategia para no bloquearse el día de la prueba. Algunas autoescuelas han empezado a organizar clases grupales donde analizan escenas y discuten la respuesta más segura, una dinámica que refuerza la comprensión.
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La reforma va en la dirección correcta. El modelo basado en la memoria no prepara para la carretera real, y países que ya evalúan la anticipación al riesgo muestran mejores cifras de siniestralidad entre noveles. Que la DGT dé este paso, aunque tarde, es una buena noticia para la seguridad vial.
Ahora bien, la implantación progresiva también introduce un riesgo de desigualdad. Quien disponga de recursos —clases presenciales con análisis de vídeos, simuladores actualizados— tendrá una ventaja clara sobre el aspirante que se prepare con métodos obsoletos. La DGT debería garantizar que todos los centros de formación reciben materiales homogéneos y que las pruebas multimedia no se conviertan en una barrera para quienes no tienen acceso a la tecnología adecuada. La transición es inteligente, pero exige vigilancia para que el nuevo examen sea justo para todos.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Cambio en el examen teórico del permiso de conducir (tipo B y otros) que incorpora vídeos reales de tráfico para evaluar la anticipación al riesgo en lugar de basarse solo en preguntas memorísticas.
- Sanción económica: No aplica (se trata de un cambio en la prueba, no de una infracción).
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: Implantación progresiva desde 2026, sin fecha de corte única. Convivirá con el formato tradicional durante un periodo de transición.





