La cooperativa Unide ha cerrado 2025 con el mayor esfuerzo inversor de su trayectoria, un desembolso de 11 millones de euros que persigue modernizar la operativa y ampliar una red de supermercados que ya suma 45 nuevas aperturas en el año. La cifra, que la propia compañía califica de sin precedentes, llega en un contexto en el que el retail regional español acelera sus movimientos para no ceder terreno frente a los grandes grupos.
El dato de ventas consolidadas, sin embargo, refleja un ligero retroceso: 268,6 millones de euros, un 1 % menos que en 2024. Pese a esa caída, el EBITDA se mantuvo en 5,87 millones de euros, lo que indica que la cooperativa ha contenido la rentabilidad mientras destinaba recursos a la transformación de su cadena de suministro y a la expansión comercial.
Un desembolso de 11 millones y una logística que apunta al robot
Dentro del plan, el proyecto más ambicioso es el sistema logístico robotizado SARA, implantado en la plataforma central de Valdemoro. La inversión en esta automatización ronda los 3 millones de euros y busca mejorar la eficiencia del almacenamiento y la preparación de pedidos, algo crítico para abastecer una red de socios que no para de crecer.
El despliegue de SARA no es un capricho tecnológico: en un entorno donde la distribución alimentaria afronta costes crecientes y plazos de entrega cada vez más cortos, apostar por la robotización puede ser la diferencia entre entregar producto fresco a tiempo o perder un cliente. Un movimiento que otras centrales de compra observan con atención.
Invertir en logística robotizada no es solo reducir costes: es la forma de garantizar el suministro a una red que crece sin perder la calidad de servicio.
Crecimiento capilar: Cash & Carry y puntos propios
En paralelo a la digitalización del almacén, Unide ha reforzado su presencia comercial con la apertura de tres nuevos establecimientos Cash & Carry en Santander, Estella y Béjar, y ha adquirido cuatro puntos de venta propios —en Sotillo de la Adrada, Torrelamata, Salamanca y Burgos— que gestionará a través de su filial Unide Retail. Estas operaciones se suman a la cascada de 45 nuevas tiendas que la cooperativa ha estrenado a lo largo del ejercicio, muchas de ellas en municipios medianos y rurales.
Ese crecimiento capilar —con aperturas repartidas por diferentes comunidades— es la apuesta de Unide para llegar donde los gigantes del supermercado aún no han puesto el ojo o donde prefieren no ir. Una estrategia que, bien ejecutada, permite fidelizar al cliente de proximidad que valora la cercanía y el conocimiento del producto local.
El socio como pilar y la red que se moderniza
El apoyo a los miembros de la cooperativa sigue siendo central. Unide dedica más de 3,5 millones de euros al año a ayudas para la reforma de establecimientos y a acciones de impulso comercial. Según el director general, David Navas, «2025 ha sido un año de inversión sin precedentes. Los resultados reflejan ese esfuerzo: hemos destinado recursos a proyectos que van a transformar nuestra operativa y nuestra red en los próximos años».
Navas subrayó además que mantener el ebitda y obtener un beneficio neto positivo en este contexto refuerza «la solidez del modelo y la hoja de ruta emprendida». Una declaración que enví a un mensaje al resto del canal: la cooperativa no solo resiste, sino que planta batalla.

¿Responde la apuesta de Unide a la ofensiva de Mercadona y Lidl en la España vaciada?
La inversión récord de Unide no se entiende sin mirar al mapa del sector minorista. En los últimos dos años, Mercadona ha acelerado la apertura de tiendas eficientes en capitales de provincia y zonas periurbanas, mientras Lidl refuerza su presencia con nuevos emplazamientos y formatos de proximidad. Las cadenas regionales, como la propia Unide o las agrupadas en plataformas como Euromadi o IFA, necesitan moverse rápido para no perder cuota.
Los 11 millones de euros de inversión suponen un salto cuantitativo considerable para una cooperativa de su tamaño, pero la clave está en si esas aperturas generan suficiente tracción para devolver las ventas al crecimiento. El descenso del 1 % en la facturación, aunque leve, es una señal que no debe ignorarse. Si la red se expande pero el consumo por tienda no aumenta, la rentabilidad podría resentirse, y con ella la capacidad de seguir invirtiendo.
Desde el punto de vista del consumidor, más establecimientos y una logística más afinada suelen traducirse en un surtido más amplio, mejor servicio y, con suerte, en una presión a la baja sobre los precios. Pero el recorrido es largo: la robotización de un almacén tarda meses en rendir al máximo y las nuevas tiendas necesitan tiempo para asentarse antes de que su cuenta de resultados dé signos claros.
La cooperativa ha puesto los cimientos. Ahora necesita que la obra se refleje en el ticket de compra y en las cuentas de 2026.
🛒 El Veredicto de Compra
- La expansión capilar puede traer precios más ajustados: más competencia en municipios medianos suele beneficiar al bolsillo. Si tu súper de confianza pertenece a la red, estate atento a las promociones de fidelización.
- La inversión logística apunta a un mejor fresco: una cadena de suministro más eficiente reduce mermas y mejora la rotación de productos perecederos. Si eres cliente, vigila fechas de caducidad y aprovecha las ofertas de frescos para ahorrar.
- 2026 dirá si la apuesta renta: por ahora, la cooperativa ha contenido los números rojos pero las ventas totales han bajado un 1 %. Si el crecimiento de tiendas no se traduce en un aumento de ingresos, los precios podrían no moverse tanto como esperas.




