Suben un 12% los impuestos al Ibex 35 en 2025, según PwC

El informe 'Contribución Tributaria Total' de PwC muestra que las cotizadas del índice pagaron 7.877 millones solo en Impuesto sobre Sociedades, un 35% del total. La presión fiscal efectiva sube hasta los 45 euros por cada 100 de beneficio, desde los 39 euros de 2024.

Las empresas del Ibex 35 consolidan la senda alcista de su carga fiscal directa. En 2025 los impuestos soportados por las treinta y cinco mayores cotizadas españolas subieron un 12% respecto al ejercicio anterior, según el informe de Contribución Tributaria Total que elabora PwC para el índice. La cifra refleja un doble empuje: la buena evolución de los beneficios y los cambios normativos que han endurecido la tributación sobre los resultados y sobre el empleo.

El avance deja un volumen agregado que supera todos los registros previos y que el mercado leerá con atención porque afecta directamente a la capacidad de las compañías para distribuir dividendo, recomprar acciones o financiar inversiones. No es una cuestión menor: por cada 100 euros de beneficio antes de impuestos, las empresas del Ibex ingresan ya 45 euros en impuestos soportados, frente a los 39 euros del año anterior, un salto de seis puntos que PwC califica de significativo.

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Sociedades y empleo tiran del alza fiscal

El impuesto sobre beneficios sigue siendo la partida más relevante. En 2025 las cotizadas del selectivo pagaron por este concepto 7.877 millones de euros, lo que representa el 35% del total de impuestos soportados, frente al 29% que suponía en 2024. La consultora atribuye el incremento a la combinación de mayores ganancias empresariales y a la entrada en vigor del impuesto sobre el margen de intereses y comisiones (IMIC), que sustituye a los gravámenes temporales aplicados en 2023 y 2024 y se contabiliza dentro de esta rúbrica.

El pago neto por Impuesto sobre Sociedades realizado en España equivale al 16% del beneficio obtenido en el país, una proporción que también crece respecto al año anterior y que, en la práctica, supone un recorte directo de la base disponible para retribuir al accionista o para reinvertir en el negocio doméstico.

Los impuestos asociados al empleo –principalmente las cuotas a la Seguridad Social– repuntaron en torno a un 12%, en línea con el aumento del coste medio por trabajador y con la creación de puestos de trabajo vinculados a las compañías del índice. Es una dinámica que ya se observó en 2024 y que se intensifica conforme las bases de cotización se actualizan al alza y los salarios recuperan poder adquisitivo.

La contribución tributaria total marca un nuevo récord

Si se suman los impuestos soportados y los recaudados (IVA, retenciones y tributos que la empresa ingresa por cuenta de terceros), la contribución tributaria total del Ibex 35 alcanzó los 63.843 millones de euros, un 7% más que los 59.562 millones de 2024. Es la cifra más alta de los últimos siete años y pone cifras concretas a una tendencia que va más allá del ciclo económico: la presión fiscal estructural sobre las grandes cotizadas no deja de escalar.

Los impuestos sobre productos y servicios, encabezados por el IVA neto y los impuestos especiales, mantuvieron la senda de crecimiento que ya mostraron en 2024, mientras que los tributos medioambientales recuperan peso tras los cambios normativos y jurisprudenciales que afectaron al impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica en ejercicios anteriores. En conjunto, el mapa fiscal del Ibex 35 muestra una diversificación de las fuentes de ingresos públicos que descansa cada vez más sobre los hombros de las compañías que cotizan en la bolsa española.

PwC impuestos Ibex

El salto de 39 a 45 euros en impuestos por cada 100 de beneficio no es una anomalía contable: es la traducción directa de un entorno fiscal que ya no concede treguas.

Análisis: ¿un lastre para la inversión o una normalización?

Conviene contextualizar estas cifras. El incremento del 12% en los impuestos soportados coincide con un ejercicio en el que los márgenes empresariales, especialmente en el sector financiero y energético, han sido generosos. El IMIC, además, reemplaza figuras tributarias que ya existían, por lo que parte del aumento no es nuevo dinero que sale del bolsillo corporativo, sino una reclasificación. Sin embargo, la ratio de 45 euros por cada 100 de beneficio sí es una novedad contundente: refleja un salto de ocho puntos porcentuales en la presión fiscal efectiva sobre las grandes cotizadas en apenas dos ejercicios.

El mercado, de momento, no ha castigado esta realidad. Los múltiplos de los bancos y las energéticas españolas siguen siendo atractivos en comparación con sus pares europeos, y la rentabilidad por dividendo se mantiene alta. Pero un inversor con visión de largo plazo debería preguntarse si esta pendiente de presión fiscal puede seguir creciendo sin erosionar el atractivo de la bolsa española frente a otras plazas con regímenes tributarios más competitivos. La pregunta no es retórica: el diferencial fiscal entre el Ibex y el Eurostoxx 50 empieza a ser relevante.

Por el lado del empleo, el incremento de las cotizaciones es casi automático en un contexto de subidas salariales, y no refleja necesariamente una decisión política hostil, sino el funcionamiento normal de un sistema contributivo. El riesgo está en la posible pérdida de competitividad de las empresas intensivas en mano de obra si los costes laborales unitarios siguen al alza sin una mejora paralela de la productividad.

La clave, a mi juicio, está en si las compañías del Ibex lograrán trasladar esta mayor presión fiscal a sus clientes o a sus proveedores, o si, por el contrario, el coste se quedará íntegramente en la cuenta de resultados. Los datos de 2025 apuntan a lo segundo: los beneficios subieron, pero el margen neto después de impuestos ya empieza a resentirse en algunos sectores.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 apenas reaccionó al informe, con una variación mínima del -0,1% en la sesión del viernes, lo que sugiere que el mercado ya había descontado el incremento fiscal y que la buena marcha de los resultados sigue pesando más que el aumento de la carga tributaria.

Clave técnica: La ratio de pago de impuestos sobre beneficios frente al beneficio neto alcanza el 16%, su nivel más alto desde 2018. Si esta métrica sigue escalando, los múltiplos de valoración (PER) de las cotizadas del Ibex deberían ajustarse al alza para reflejar una menor capacidad de generación de caja libre, lo que limita el potencial de revalorización a medio plazo.

Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 75 puntos básicos, con una mejora de la recaudación que tranquiliza a los inversores en deuda pública. Sin embargo, una presión fiscal excesiva sobre las grandes empresas puede acabar frenando la inversión productiva, un equilibrio delicado que el Tesoro vigila de cerca en sus emisiones de julio.


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