El mercado español de servicios profesionales maneja un nuevo guion. Las cuentas depositadas en el Registro Mercantil desvelan un doble sorpasso en el selecto club de las Big Four: Deloitte mantiene el liderazgo con autoridad, EY consolida la segunda posición y, por primera vez, KPMG adelanta a PwC para situarse en el tercer puesto. La otrora dueña del segundo cajón, PwC, cae a la cuarta plaza, con catorce millones de euros menos que su perseguidor histórico.
La facturación agregada de las cuatro grandes consultoras en España alcanzó los 3.747 millones de euros en 2025, un 10,1% más que en el ejercicio anterior. El dato, extraído de los estados financieros individuales de cada grupo y depurado de la facturación intragrupo, ofrece una radiografía homogénea que despeja meses de disputas sobre quién factura más y bajo qué criterio. No hubo pacto sobre el método: cada firma defendió su perímetro y las cuatro quedaron libres para dibujar su propio relato.
El nuevo orden de las Big Four en España
Las cifras netas, sin servicios internos, sitúan a Deloitte al frente con 1.288 millones de euros, un 9,4% más que en 2024. Su modelo agrupa los ingresos de consultoría junto a fiscal y legal, lo que difumina en parte la comparación por líneas, pero no empaña el liderazgo que mantiene año tras año. A escala global, Deloitte también ocupa la primera posición entre las cuatro, pero en España su brecha se amplía con diferencia.
El segundo cajón lo ocupa EY, que facturó 921,5 millones, un 7,9% más. La firma ya había dado el sorpasso a PwC en 2023 y ahora confirma la tendencia. Lo novedoso de este cierre contable es el tercer puesto.
KPMG, con un crecimiento del 16,1% –el más elevado del cuarteto–, elevó sus ingresos hasta 782,9 millones, superando por primera vez a PwC. La consultora presidida por Juan José Cano ha dejado atrás los 769 millones declarados por PwC, que apenas creció un 6,8%. La diferencia es solo de catorce millones, pero la tendencia es clara: el centro de gravedad se ha desplazado.
| Posición | Firma | Ingresos 2025 (mill. €) | Var. interanual |
|---|---|---|---|
| 1 | Deloitte | 1.288 | +9,4% |
| 2 | EY | 921,5 | +7,9% |
| 3 | KPMG | 782,9 | +16,1% |
| 4 | PwC | 769 | +6,8% |
Cómo se reparte el mercado por líneas de negocio
La auditoría sigue siendo el terreno más transparente. PwC, que mantiene el mayor contrato de revisión del Ibex 35 –el del Banco Santander–, facturó 325,8 millones en este segmento, por delante de los 269,1 millones de EY, los 218,6 de Deloitte y los 208 millones de KPMG. El área sigue anclada a la reputación y a la rotación limitada de los grandes clientes cotizados, lo que explica que PwC conserve la primera posición en solitario.
En fiscal y legal, el liderazgo corresponde a EY con 225 millones, seguida por PwC con 176 millones y KPMG con 155 millones. Deloitte, al consolidar esta línea con consultoría, no permite una comparación directa, aunque su cuota conjunta es la más elevada del mercado.
Donde la batalla adquiere tonos más agresivos es en consultoría. Entre las tres que desglosan el dato (EY, KPMG y PwC), KPMG lidera con 405 millones de euros, por delante de los 291 de EY y los 252 de PwC. Gran parte de ese empuje viene de la filial de nueva creación KPMG Transformación y Tecnología, que en su primer ejercicio aportó 41,7 millones y refleja la apuesta de la firma por los servicios de consultoría tecnológica. El dato, confirmado por fuentes financieras, subraya que el crecimiento ya no pasa solo por las horas de auditoría, sino por los proyectos de transformación digital.

El doble sorpasso no es una batalla de percepción: las cifras del Registro Mercantil certifican un vuelco competitivo que ninguna firma puede ignorar.
La batalla del perímetro: ¿quién mide qué?
El análisis no estaría completo sin la disputa metodológica que ha marcado los últimos meses. PwC rechaza la lectura directa del Registro Mercantil y defiende que debe incorporar la actividad internacional gestionada desde España por sus socios y equipos locales. Con ese criterio propio, la firma afirma haber ingresado 981 millones de euros en el ejercicio cerrado en junio de 2025, desglosados en 422,7 millones de Assurance, 311,6 de Advisory y 246,7 de Tax & Legal. La diferencia con los 769 millones del perímetro común es de 212 millones.
El problema es que ni EY, ni KPMG, ni Deloitte incluyen esos servicios exteriores en sus cifras españolas. Así, la comparación deja de ser homogénea y se convierte en una suma de criterios dispares. La reunión que las cuatro mantuvieron para pactar una norma única terminó sin acuerdo y con alguna silla vacía antes del cierre. El mercado, por tanto, seguirá leyendo dos contabilidades: la del Registro y la de los comunicados corporativos.
Implicaciones para el mercado de servicios profesionales
El reordenamiento tiene lecturas estratégicas. El tirón de KPMG responde a una década de inversión en consultoría tecnológica que ahora se traduce en crecimiento de doble dígito. La firma ha logrado apoyarse en clientes que buscan integración de plataformas, ciberseguridad y automatización, tres vectores que crecen por encima del 15% anual en el sector. EY, mientras tanto, afianza su segundo puesto global en España y amplía la brecha con PwC, que pierde cuota en el segmento que más crece.
Para Deloitte, la clave está en mantener el liderazgo sin depender de la auditoría tradicional. Su modelo mixto –que agrupa consultoría con fiscal– le protege pero también oculta la comparabilidad. Sin embargo, la distancia de 367 millones sobre el segundo es suficiente para respirar tranquilo, al menos por ahora.
El conjunto de las Big Four sigue siendo un negocio de márgenes sólidos con fuerte dependencia de los consejos de administración de las empresas del Ibex 35 y del sector público. Cualquier cambio regulatorio, como la rotación obligatoria de auditores, puede alterar estas cifras en pocos años. Hoy, con los datos del Registro Mercantil sobre la mesa, el nuevo mapa es el que reflejan los números: Deloitte, EY y KPMG en el podio; PwC, en un incómodo cuarto puesto.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: Si PwC ajusta su perímetro de forma que el mercado pueda comparar sus ingresos con los de las otras tres, o si opta por recuperar tracción en consultoría tecnológica para no perder más posiciones.
- Reacción del valor: Las Big Four no cotizan en bolsa, pero sus movimientos influyen en la contratación de servicios por parte de empresas cotizadas. El mercado descuenta mayor presión competitiva en márgenes de auditoría y repunte de la demanda en transformación digital.
- Precedente sectorial: La pugna recuerda a otros sectores donde el perímetro ha definido el liderazgo: las telecos con sus cifras incluyendo o excluyendo filiales internacionales. La falta de un estándar único beneficia a quien mejor vende su relato, no necesariamente a quien más factura.





