Así es PLD Space, la SpaceX española que quiere conquistar el universo

El próximo viernes, día 12 de junio, se hará realidad la que ha sido probablemente la noticia financiera más importante del año: la salida a Bolsa de SpaceX, con una valoración récord de 1,75 billones de dólares. Si bien el conglomerado creado por Elon Musk se ha convertido en una variopinta mezcla de negocios que van desde la Inteligencia Artificial (IA), a internet o la idea de colonizar Marte, la parte que realmente sostiene todo es su tecnología aeroespacial. De hecho, el sector está en pleno auge con un gran número de empresas luchando por erigirse líderes en un futuro, con un nombre que sobresale cada vez más: PLD Space.

La compañía española fue fundada en 2013 por Raúl Torres y Raúl Verdú, consejero delegado y director de desarrollo de negocio respectivamente, con la idea de especializarse en el transporte de mercancías ‘pequeñas’ -de menos de una tonelada- al espacio. Aunque por el momento no parece más que un pozo sin fondo de recursos financieros. Solo en 2024, las últimas cuentas auditadas que se pueden consultar en el Registro, obtuvo unos números rojos por valor de 18 millones. Además, salidas de dinero en efectivo por unos 50 millones de euros, 33 millones en concepto de flujos de explotación y 17 millones como flujos de inversión. En todos los casos, las cifras de pérdidas o salida de efectivo de 2024 más que duplican las de un año antes, debido a que la firma española pasó de la idea y los modelos a la realidad de fabricar y empezar a lanzar sus propias naves espaciales.

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SpaceX, el alma matter de PLD Space

Pero eso debería ir cambiando en los siguientes años. En concreto, PLD Space detalla una hoja de ruta en la que alcanzará el punto muerto en dos años, para el 2028, para disparar su rentabilidad en los siguientes. En concreto, el plan maestro comercial detallado en su último informe de gestión vincula la rentabilidad a dos variables: la economía de escala y los cohetes reciclables.

El manifiesto de carga de la compañía (Launch Manifest) dibuja una aceleración vertical: prevé arrancar en 2026 con 2 lanzamientos comerciales (32,8 millones de euros en ingresos), saltar a 8 misiones en 2027 (85,7 millones) y consolidar 14 vuelos en 2028 (186,5 millones), hasta alcanzar una velocidad de crucero de 32 lanzamientos anuales en 2030 con una facturación de 480,5 millones de euros.

Pero el verdadero secreto de sus márgenes de beneficio es la reutilización. Siguiendo la filosofía operativa de SpaceX, el plan técnico de su principal cohete, el Miura 5, contempla reutilizar hasta 5 veces la primera etapa de cada cohete. Si bien los primeros vuelos de 2026 y 2027 operarán con vehículos desechables, la empresa estima que en 2028 el 54% de sus misiones se realizarán con hardware recuperado, una tasa que escalará al 84% a partir de 2029. Al no tener que fabricar un cohete desde cero para cada cliente, los costes de ventas se desploman. Con este modelo, PLD Space espera catapultar su EBITDA hasta los 232,3 millones de EBITDA en 2030.

El sector aeroespacial europeo en plena efervescencia 

Pero una cosa son los planes de negocios y otra su ejecución. De hecho, PLD Space debe superar unas cuentas pruebas si quiere convertirse en una de las empresas más importantes en el sector del transporte espacial en Europa. Una de ellas, es dejar de depender de los ingresos públicos, que son ahora el único sustento de la compañía. De hecho, la Fase II del PERTE Aeroespacial otorgado por el CDTI por 40,4 millones de euros es clave para que la compañía haya podido obtener liquidez inmediata. También se ha beneficiado de las estructuras de Tax Equity, que en 2024 inyectaron 14,2 millones de euros en otros ingresos de explotación mediante la cesión temporal de licencias de I+D. 

A su vez, también deberá sobrevivir en un sector muy exigente y que está en plena selección natural. De hecho, algunas firmas del sector están pasando por problemas importantes: Orbex se vio obligada a cerrar sus puertas definitivamente en febrero de 2026 al frustrarse su venta. MaiaSpace (filial de ArianeGroup) ha retrasado su vuelo inaugural hasta abril de 2027. Rocket Factory Augsburg cambió su cúpula directiva el año pasado, nombrando CEO a Indulis Kalnins como nuevo CEO con el objetivo de ejecutar su vuelo inaugural planificado para este año 2026. Aunque tiene la ventaja de su lanzador RFA One que tiene una mayor capacidad, de hasta 1.300 kg,  que llega a  la órbita síncrona al sol. 

Por su último, la alemana Isar Aerospace sufrió un fallo catastrófico en su primer lanzamiento en 2025 y arrastra importantes retrasos técnicos a inicios de 2026. A pesar de ello, sigue siendo la empresa a batir con una financiación que supera los 650 millones, el doble que PLD Space. Además, cuenta con acuerdos firmados para más de 20 lanzamientos futuros.

El AS bajo la manga de PLD Space 

Pero la compañía española cuenta con sus propias fortalezas, tanto a nivel operativo como financiero. En primer lugar, el lanzamiento exitoso del Miura 1 en octubre de 2023 validó en condiciones reales la aerodinámica, la telemetría y el comportamiento del motor KeroLOX. Además, siguiendo el modelo de SpaceX, fabrica internamente el 95% de sus cohetes (incluyendo los potentes motores TEPREL-C), lo que optimiza costes de producción y elimina la dependencia de proveedores externos. Por último, su base principal en suelo europeo (Kourou), ya han cerrado un memorando de entendimiento para un segundo espacio de lanzamiento en Omán, lo que les otorgará una enorme flexibilidad de órbitas y resiliencia geopolítica.

El verdadero motor de la firma se encuentra en la partida de Trabajos realizados por la empresa para su activo. En 2024, PLD Space logró capitalizar la cifra récord de 19,2 millones de euros en costes internos de ingeniería y desarrollo, elevando el valor neto de su inmovilizado intangible por encima de los 50 millones. Contablemente, esto supone un hito: tras el histórico vuelo del demostrador Miura 1 en otoño de 2023, ese proyecto cerró su fase de desarrollo y comenzó a amortizarse, permitiendo a la empresa volcar toda su maquinaria de inversión en el diseño del Miura 5, el cohete definitivo que competirá en el mercado global de satélites. Además, la plantilla asciende a 269 profesionales. 

Para compensar todo ese esfuerzo, la compañía ha conseguido financiación de forma estable. En concreto, recibió una inyección récord recientemente con una ronda de financiación Serie C de 180 millones de euros. A esto se suma un préstamo de 30 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Los fondos permiten estabilidad a la compañía de cara a sus planes de expansión, no obstante, la ejecución deberá ser muy precisa para triunfar en un sector con tanto futuro.


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