El Juzgado de Vitoria declara en concurso de acreedores a siete sociedades de Tubos Reunidos

La decisión afecta a las plantas de Amurrio y Trapagaran, así como a filiales en Alemania y Estados Unidos. La matriz cotizada, Tubos Reunidos S.A., queda a la espera de que la CNMV designe a los administradores concursales.

El Juzgado de lo Mercantil de Vitoria ha declarado formalmente en concurso voluntario de acreedores a siete sociedades del grupo Tubos Reunidos, una decisión que activa la reestructuración ordenada de la compañía siderúrgica y sitúa a la matriz cotizada, Tubos Reunidos S.A., en una zona de espera mientras la CNMV ultima la designación de los administradores concursales.

La resolución, articulada en dos autos dictados por el titular del juzgado número 7 de la Sección Civil con competencias mercantiles, nombra a PKF-Attest Concursal S.L.P. como administrador concursal de las filiales afectadas. La intervención judicial se produce apenas una semana después de que el propio grupo presentara la solicitud de concurso, acogiéndose al procedimiento voluntario.

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Las sociedades afectadas se agrupan en ante ante dos expedientes diferenciados. Por un lado, el concurso conjunto de Tubos Reunidos Group S.L.U. —que gestiona las plantas de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Vizcaya)— y Tubos Reunidos Premium Threads S.L., con instalaciones en Iruña de Oca. Por otro, un segundo bloque formado por las mercantiles Tubos Reunidos Services S.L.U., Aplicaciones Tubulares S.L.U., la filial alemana Tubos Reunidos GMBH y las estadounidenses Tubos Reunidos América INC y RDT INC.

Dos bloques concursales que abarcan toda la cadena productiva

El auto judicial separa nítidamente a las sociedades que soportan la actividad industrial principal de aquellas dedicadas a la prestación de servicios y a la presencia internacional. Tubos Reunidos Group, matriz de las factorías vascas, concentra la mayor parte del empleo y del activo productivo del grupo, mientras que las entidades de servicios y las filiales extranjeras articulaban la comercialización y la logística de los tubos sin soldadura en mercados exteriores.

La declaración de concurso conjunto para las siete sociedades permite una gestión unificada de la masa activa y pasiva, evitando la fragmentación de los procedimientos. Con ello se busca, al menos en la fase inicial, preservar la unidad operativa mientras se negocia con los acreedores un posible convenio o, en el peor de los escenarios, la liquidación ordenada de los activos.

La entrada en concurso de siete filiales no sorprende al mercado, pero la verdadera incógnita es si la matriz podrá esquivar la insolvencia y mantener la cotización bursátil.

La matriz cotizada, al margen por ahora

Pese a que la petición inicial incluía a ocho sociedades, el juzgado aún no ha declarado el concurso de la cabecera del grupo, Tubos Reunidos S.A. Esta circunstancia obedece a la condición de sociedad cotizada de la matriz, lo que obliga a un trámite adicional: la magistrada ha remitido un oficio a la CNMV para que le presente una terna de administradores concursales propuestos antes de proceder a la designación definitiva.

Mientras la Comisión Nacional del Mercado de Valores elabora esa lista, la situación de la compañía bursátil queda en una suerte de limbo jurídico. No se ha suspendido de cotización de forma automática, aunque los precedentes en el sector invitan a pensar que la CNMV podría adoptar medidas cautelares si la insolvencia se extiende a la cabecera. El hecho relevante que la empresa remitió al supervisor ya anticipaba el riesgo de que la matriz fuera arrastrada al procedimiento.

acreedores

Qué implica esta reestructuración para el negocio y para el sector

Más allá del impacto contable, lo que está en juego es la continuidad de una de las pocas acerías integrales de tubo sin soldadura que quedan en Europa. Tubos Reunidos arrastraba desde hace varios ejercicios una deuda elevada y márgenes muy estrechos, lastrada por la caída de la demanda en el sector del petróleo y gas y por la competencia de productores asiáticos. La entrada en concurso de sus principales filiales operativas abre la puerta a una reestructuración financiera profunda, similar a la que afrontó Celsa en 2023 con la conversión de deuda en capital y la entrada de fondos acreedores en el accionariado.

En el caso de Tubos Reunidos, cualquier solución pasa por alcanzar un convenio que permita quitas y esperas, y probablemente por una inyección de nueva financiación o la venta de activos no esenciales. De no lograrse, la liquidación de las plantas de Amurrio y Trapagaran tendría un fuerte impacto social en el País Vasco y reduciría todavía más la capacidad industrial siderúrgica española.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima comunicación de la CNMV con la terna de administradores para la matriz, ya que ese paso definirá si Tubos Reunidos S.A. entra también en fase de concurso y si su cotización queda suspendida.
  • Reacción del valor: Los títulos de Tubos Reunidos S.A. acumulaban caídas muy abultadas antes de la presentación del preconcurso; el mercado descuenta una posible exclusión de la bolsa si la insolvencia alcanza a la cabecera del grupo.
  • Precedente sectorial: La reestructuración de Celsa en 2023, con conversión de deuda en capital y un relevo en el control accionarial a manos de los fondos acreedores, sirve de referencia para anticipar cómo podría articularse el saneamiento de Tubos Reunidos si se opta por un convenio antes que por la liquidación.

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